Sonata de estío
2/5
()
Información de este libro electrónico
Otros títulos de la serie Sonata de estío ( 30 )
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 6 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 2 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 3 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 4 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPaisaje de Filipinas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 7 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 20 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 9 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 12 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCinco de mayo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 17 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 18 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 8 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 5 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 16 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 11 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 19 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 15 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 13 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 10 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 14 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPadierna, Churubusco y Chapultepec Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAlgunas leyendas de Cristo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El gallo pitagórico Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Sonata de estío Calificación: 2 de 5 estrellas2/5Algunos motivos de Proteo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Sacrificios e idolatrías Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDe la educación de los hijos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDiez descansos de cocina Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Prisión y muerte de Maximiliano Calificación: 5 de 5 estrellas5/5
Lee más de Ramón María Del Valle Inclán
Comedias Bárbaras Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones50 Clásicos que Debes Leer Antes de Morir: Tu Pasaporte a los Tesoros de la Literatura Universal Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones50 Clásicos que Debes Leer Antes de Morir: Un viaje literario por los tesoros de la literatura universal Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTirano Banderas: Novela de tierra caliente Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesRomance de lobos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLos cuernos de don Friolera. Esperpento. Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesÁguila de Blasón: Edición enriquecida. Pasión y venganza en la nobleza gallega del siglo XX Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones50 Clásicos que debes leer antes de morir: La Biblioteca Definitiva de la Literatura Universal Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa Condesa de Cela (Corte de Amor IV) Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa Cara de Dios: Edición enriquecida. Explorando la dualidad entre lo sagrado y lo profano en la España del siglo XIX Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa lámpara maravillosa Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesJardin umbrío Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesRosita (Corte de amor I) Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa Corte de los Milagros: Edición enriquecida. Crítica social y esperpento en el París decadente del siglo XIX Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesUna tertulia de antaño Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesMi hermana Antonia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesFlor de Santidad Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Águila de Blasón Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLigazón. Auto para siluetas. Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCenizas. Drama en tres actos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa cabeza del bautista Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDivinas Palabras: Edición enriquecida. Redención y pasión en la España rural: Una mirada teatral al realismo mágico y la avaricia en el siglo XX Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl trueno dorado Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesFlor de Santidad: Edición enriquecida. Reflejos decadentes y crítica social: La prosa innovadora de Valle-Inclán Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl Resplandor de la Hoguera: Edición enriquecida. La guerra carlista II Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones¡Viva mi dueño! Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesGerifaltes de Antaño: Edición enriquecida. La guerra carlista III Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLas galas del difunto. Esperpento. Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Relacionado con Sonata de estío
Títulos en esta serie (56)
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 6 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 2 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 3 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 4 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPaisaje de Filipinas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 7 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 20 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 9 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 12 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCinco de mayo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 17 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 18 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 8 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 5 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 16 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 11 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 19 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 15 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 13 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 10 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 14 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPadierna, Churubusco y Chapultepec Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAlgunas leyendas de Cristo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El gallo pitagórico Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Sonata de estío Calificación: 2 de 5 estrellas2/5Algunos motivos de Proteo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Sacrificios e idolatrías Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDe la educación de los hijos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDiez descansos de cocina Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Prisión y muerte de Maximiliano Calificación: 5 de 5 estrellas5/5
Libros electrónicos relacionados
La Alpujarra Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Mala hierba Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesHelia Bravo Hollis. Memorias de una vida y una profesión Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa expedición al baobab Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTrigo y ovejas: El impacto de las conquistas en los paisajes andalusíes (siglos XI-XVI) Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl tulipán negro Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Cuentos tradicionales de Japón Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa Quimera Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPedaleando el mundo: Aventuras de ciclo-viajeras Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesBora Bora Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El presidio político en Cuba Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCaminando entre sombras Calificación: 5 de 5 estrellas5/5València: Patrimonio cultural y objetivos de desarrollo sostenible Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTodos somos iguales frente a las tentaciones: Una antología general Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl príncipe constante Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El enemigo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesMaestros de la Poesía - José Martí Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTres novelas ejemplares: El amante liberal. El casamiento engañoso. Coloquio de los perros. Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Entremeses Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesÍzaro, el celta Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesFundación de la ciudad de Buenos-Aires Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa Galatea Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTorquemada en la hoguera Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAmadís de Gaula IV Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesUna historia de Nueva York Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesOficios de la Antigua Iberia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesFacundo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLos siete libros del Mediterráneo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl gran incendio: La rebelión de Tehuantepec Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPoesía Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Poesía para usted
Desfibrilador Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl pequeño libro de la sabiduría de Rumi Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La belleza oculta de las palabras cotidianas Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Te lo debes a ti Calificación: 2 de 5 estrellas2/5Cantar de los cantares. (Anotado): Traducción Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAforismos Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Era feliz y no lo sabía Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa Noche oscura del alma: Letra Grande Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Lo que no llegué a decirte Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El pequeño libro de la vida de Rumi. El jardín del alma, el corazón y el espíritu Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Gabriela: Su difícil camino al Nobel Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesSentimientos Del Alma Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Cantar de los Nibelungos Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Rumi esencial Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Poemas ahogados en el tiempo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesUn poema de amor por 90 días de soledad Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Cartas a un joven poeta - Elegías del Dunio Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Poemas humanos Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Libro de Job (Anotada) Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAntología poética Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Los cien mejores poemas de amor en español Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Ecos Del Cielo: Compilación De Poemas Cristianos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa divina Comedia: Clásicos de la literatura Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Hablando Con Jesús: Poesía Cristiana Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesJardín de Venus: Poemas eróticos Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Tormentas En El Corazón Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesNostalgia y Melancolía Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCántico espiritual Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El infierno de Dante Alighieri (Guía de lectura): Resumen y análisis completo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Nuevo amor y otras poesías Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Categorías relacionadas
Comentarios para Sonata de estío
1 clasificación0 comentarios
Vista previa del libro
Sonata de estío - Ramón María del Valle-Inclán
RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN
Sonata de estío
Fondo de Cultura EconómicaFONDO DE CULTURA ECONÓMICA
Primera edición, 1998
Primera edición electrónica, 2018
Fragmento de
Sonata de Estío. Memorias del marqués de Bradomín
Primera edición, 1904
Ilustración de portada: Patricia Mendoza González
D. R. © 1998, Fondo de Cultura Económica
Carretera Picacho-Ajusco, 227; 14738 Ciudad de México
Comentarios:
editorial@fondodeculturaeconomica.com
Tel. (55) 5227-4672
www.fondodeculturaeconomica.comSe prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra, sea cual fuere el medio. Todos los contenidos que se incluyen tales como características tipográficas y de diagramación, textos, gráficos, logotipos, iconos, imágenes, etc. son propiedad exclusiva del Fondo de Cultura Económica y están protegidos por las leyes mexicana e internacionales del copyright o derecho de autor.
ISBN 978-607-16-5923-1 (ePub)
Hecho en México - Made in Mexico
RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN nació en la provincia gallega de Pontevedra el 28 de octubre de 1866 y murió en Santiago de Compostela el 5 de enero de 1936. En 1885 inició estudios de derecho en la Universidad de Santiago de Compostela. En 1891 abandona los estudios y se traslada a Madrid, donde inicia una larga colaboración en periódicos que posteriormente combina con su carrera de novelista y dramaturgo.
En 1892 realiza su primer viaje a México, que tuvo una pintoresca y fructífera influencia en su obra. Aunque en alguna ocasión comentó que deseaba conocer México porque se escribe con equis
, a Alfonso Reyes le confesó que: México me abrió los ojos y me hizo poeta
. Esa primera visita originó colaboraciones en periódicos y un célebre reto a duelo contra un insensato anónimo que había publicado una diatriba contra los españoles que vivían en México calificándoles de gachupines que son la basura que España continuamente arroja sobre nosotros
.
De regreso a Madrid, Valle-Inclán llevó una novelesca vida de café y tertulias, en donde se llevó a cabo el famoso episodio de la pérdida de su brazo izquierdo, según se dice, en célebre disputa con Manuel Bueno y en pleno Café de la Montaña. Durante estos años creció la fama de Valle-Inclán y se confirmó su popularidad como autor de obras teatrales.
En 1921, Valle-Inclán regresa a México a invitación del presidente Álvaro Obregón; entre mancos, Obregón le dedicó su libro Ocho mil kilómetros en campaña. Se sabe que en esos días pronunció una conferencia —perdida en la memoria de los archivos— en donde desglosó los orígenes de Sonata de estío, una de las partes del célebre cuarteto literario de Valle, dedicada y ambientada en México.
Valle-Inclán dejó una obra intemporal y deliciosa que merece constante relectura. En palabras de Antonio Machado, fue un santo de las letras, amigo querido, siempre maestro, que sacrificó su humanidad y la convirtió en buena literatura, la más excelente que pudo imaginar
. Estas páginas lo confirman.
Sonata de estío
Quería olvidar unos amores desgraciados, y pensé recorrer el mundo en romántica peregrinación. ¡Aún suspiro al recordarlo! Aquella mujer tiene en la historia de mi vida un recuerdo galante, cruel y glorioso, como lo tienen en la historia de los pueblos Thais la de Grecia y Ninon la de Francia, esas dos cortesanas menos bellas que su destino. ¡Acaso el único destino que merece ser envidiado! Yo hubiérale tenido igual, y quizá más grande, de haber nacido mujer. Entonces lograría lo que jamás pude lograr. A las mujeres, para ser felices les basta con no tener escrúpulos, y probablemente no los hubiera tenido esa quimérica marquesa de Bradomín. Dios mediante, haría como las gentiles marquesas de mi tiempo, que ahora se confiesan todos los viernes después de haber pecado todos los días. Por cierto que algunas se han arrepentido todavía bellas y tentadoras, olvidando que basta un punto de contrición al sentir cercana la vejez.
Por aquellos días de peregrinación sentimental era yo joven y algo poeta, con ninguna experiencia y harta novelería en la cabeza. Creía de buena fe en muchas cosas que ahora pongo en duda, y libre de escepticismos, dábame buena prisa a gozar de la existencia. Aunque no lo confesase, y acaso sin saberlo, era feliz, con esa felicidad indefinible que da el poder amar a todas las mujeres. Sin ser un donjuanista, he vivido una juventud amorosa y apasionada, pero de amor juvenil y bullente, de pasión equilibrada y sanguínea. Los decadentismos de la generación nueva no los he sentido jamás. Todavía hoy, después de haber pecado tanto, tengo las mañanas triunfantes, y no puedo menos de sonreír recordando que hubo una época lejana donde lloré por muerto a mi corazón: muerto de celos, de rabia y de amor.
Decidido a correr tierras, al principio dudé sin saber adónde dirigir mis pasos. Después, dejándome llevar de un impulso romántico, fui a México. Yo sentía levantarse en mi alma, como un canto homérico, la tradición aventurera de todo mi linaje. Uno de mis antepasados, Gonzalo de Sandoval, había fundado en aquellas tierras el Reino de la Nueva Galicia; otro había sido inquisidor general, y todavía el marqués de Bradomín conservaba allí los restos de un mayorazgo, deshecho entre legajos de un pleito. Sin meditarlo más, resolví atravesar los mares. Me atraía la leyenda mexicana con sus viejas dinastías y sus dioses crueles.
Embarqué en Londres, donde vivía emigrado desde la traición de Vergara, e hice el viaje a vela en aquella fragata La Dalila, que después naufragó en las costas de Yucatán. Como un aventurero de otros tiempos, iba a perderme en la vastedad del viejo imperio azteca, imperio de historia desconocida, sepultada para siempre con las momias de sus reyes, entre restos ciclópeos que hablan de civilizaciones, de cultos, de razas que fueron y sólo tienen par en ese misterioso cuanto remoto Oriente.
Aun cuando toda la navegación tuvimos tiempo de bonanza, como yo iba herido de mal de amores, apenas salía de mi camarote ni hablaba con nadie. Cierto que viajaba por olvidar, pero hallaba tan novelescas mis cuitas, que no me resolvía a ponerlas en olvido. En todo me ayudaba aquello de ser inglesa la fragata y componerse el pasaje de herejes y mercaderes. ¡Ojos perjuros y barbas de azafrán! La raza sajona es la más despreciable de la tierra. Yo, contemplando sus pugilatos grotescos y pueriles sobre la cubierta de la fragata, he sentido un nuevo matiz de la vergüenza: la vergüenza zoológica.
¡Cuán diferente había sido mi primer viaje a bordo de un navío genovés, que conducía viajeros de todas las partes del mundo! Recuerdo que al tercer día ya tuteaba a un príncipe napolitano, y no hubo entonces damisela mareada a cuya pálida y despeinada frente no sirviese mi mano de reclinatorio. Érame divertido entrar en los corros que se formaban sobre cubierta a la sombra de grandes toldos de lona, y aquí chapurrear el italiano con los mercaderes griegos de rojo fez y fino bigote negro, y allá encender el
