Conchas, caracoles y crónicas
()
Información de este libro electrónico
Relacionado con Conchas, caracoles y crónicas
Libros electrónicos relacionados
El curioso Gran Azul Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDe la mar: Historia natural de los peces de Chile continental Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa alimentación de los antiguos mexicanos en la Historia natural de la Nueva España Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCultura gastronómica en la Mesoamérica prehispánica Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Metazoos: La evolución de la vida y el nacimiento de la consciencia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesFigurillas antropomorfas del delta del Balsas.: Clasificación e interpretación Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesInsectos de la Isla Gorgona Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesOxtankah: una ciudad prehispánica en las tierras bajas del área maya: Volumen I. El medio ambiente Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAnécdotas De Un Trotamundos: Marino Y Aeroviajero Internacional Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesColombia Pacífico: Una visión sobre su biodiversidad marina Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesManual de arqueología del norte de Colombia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPatrimonio cultural sumergido: Un modelo metodológico: la Sonda o Banco de Campeche Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl acuario tropical de agua marina Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Tiburones: Supervivientes en el tiempo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Avances y perspectivas en la investigación de los materiales arqueológicos de concha: Homenaje a Lourdes Suárez Diez Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl plancton y las redes tróficas marinas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCiénaga de Zapata: El humedal de los Tesoros Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAtlas de los Bombus de México Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesHistoria y cultura de la alimentación en Chile: Miradas y saberes sobre nuestra culinaria Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLos peces tropicales de agua dulce Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl sonido de un caracol salvaje al comer Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Los alimentos mágicos de las culturas indígenas mesoamericanas Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Guía para el comprador de peces tropicales Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCocina y cultura Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El banco de las ánimas: valoración de su biodiversidad Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTeotihuacan, ciudad excepcional de Mesoamérica Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Recursos curativos y patrimonio biocultural en Suchitlán, Comala, Colima Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Los peces tropicales marinos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCocina secreta del Mediterráneo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Mesoamérica tolteca sus cerámicas de comercios principales Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Historia para usted
Historia Universal: XXI capítulos fundamentales Calificación: 4 de 5 estrellas4/550 LÍDERES QUE HICIERON HISTORIA Calificación: 4 de 5 estrellas4/5303 frases históricas Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Cómo Romper Maldiciones Generacionales: Reclama tu Libertad Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Lecciones de la Historia Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Una Pena en Observacion Calificación: 4 de 5 estrellas4/5MANIAC Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La Ultima Semana: Un Relato Diario de la Ultima Semana de Jesus en Jerusalen Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Los misterios de los celtas Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Palo Brakamundo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5La economía en 100 preguntas Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Érase una vez México 1: De las cavernas al virreinato Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El libro negro del comunismo: Crímenes, terror, represión Calificación: 5 de 5 estrellas5/5MEDITACIONES - Marco Aurelio Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa vida en la Edad Media Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa noche de Getsemaní Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Historia sencilla de la filosofía Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Claves secretas de la historia: Sociedades secretas de ayer y hoy que han influido en el destino de la humanidad Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Las cruzadas: La guerra santa cristiana Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Que no te la cuenten I. La falsificación de la historia: Que no te la cuenten, #1 Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Breve historia de la economía Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El Dios de Abraham, Isaac y Jacob Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Eso no estaba en mi libro de Historia de la Edad Media Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesMomentos estelares de la humanidad: Catorce miniaturas históricas Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Un verdor terrible Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Los Orishas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesHistoria sencilla del arte Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Que no te la cuenten II. La falsificación de la historia: Que no te la cuenten, #2 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Elogio de la edad media: De Constantino a Leonardo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5
Comentarios para Conchas, caracoles y crónicas
0 clasificaciones0 comentarios
Vista previa del libro
Conchas, caracoles y crónicas - Lourdes Suárez Diez
Introducción
Lourdes Suárez Diez*
La concha es un material muy estimado por todos los pueblos. Se ha trabajado en la mayor parte del mundo y durante casi todas las épocas debido a sus características: belleza natural de la materia prima; variedad de formas, tamaños, texturas, dureza, colores y brillo; abundancia, ya que proviene de animales que se reproducen en gran cantidad, y procedencia, ya que habitan en mares, ríos, lagunas y lagos; es decir su medio es el agua, líquido vital para el hombre.
Determina características específicas de un grupo humano, ciertos rasgos de su cultura, costumbres propias o adoptadas, haciendo posible la reconstrucción de algunos, a veces muchos, aspectos de su vida.
En la cultura mexica, la concha fue importante porque constituyó una excelente materia prima para elaborar objetos específicos, por el uso que le dio este pueblo como distintivo social y militar, y por el sitio que ocupó en el arte, el comercio y la religión.¹
Debido a que el estudio de las fuentes escritas de una cultura, cuando éstas existen, es básico para su interpretación y reconstrucción, sobre todo cuando se cuenta con otros materiales de información con qué compararlos (como los arqueológicos y los pictográficos), creí importante el análisis de la concha en las fuentes del Altiplano. La abundancia y variedad del material escrito permitirían una sólida base para la interpretación cultural de la concha entre los mexicas. Indudablemente, éste debe ser el primer paso en la recopilación de las menciones de la concha en fuentes escritas, que deberá seguir el mismo proceso en otras zonas de Mesoamérica y Aridoamérica.
El estudio de los objetos de concha en las fuentes requirió de un análisis científico que aclarara las cuestiones formales del área de conocimiento y delimitara los conceptos enfocados hacia la investigación científica del material. Con el análisis se buscó un orden y un sistema, es decir una metodología que, una vez lograda, pudiera integrarse a una síntesis que nos llevara a interpretaciones sobre la cultura mexica y sus mecanismos. Así, se coordinaron los dos métodos científicos: análisis y síntesis.²
El método analítico más apropiado para el estudio de la concha en las fuentes escritas del siglo XVI y principio del XVII, fue conformar una tipología y, mediante ella, una síntesis que daba respuestas culturales al comportamiento de la concha en la sociedad mexica, aclarando así algunos aspectos de este pueblo.
Considerando que este grupo había alcanzado un alto desarrollo cultural, contaba con un complejo sistema político basado en una estructura militar que le permitió extender sus conquistas a un vasto territorio, que abarcó desde la costa del Atlántico hasta la del Pacífico; que manejó un intenso comercio a corta y larga distancia, intercambiando productos suntuosos destinados en especial a las altas clases sociales; que era dueño de una complicada religión, cuyos mecanismos eran manejados por grupos muy especializados; que disponía de un cúmulo de conocimientos que sus conquistas le permitieron adquirir, los cuales había canalizado en su propio provecho; que conocía, manejaba y utilizaba una serie de materias primas, entre ellas la concha; pude analizar, dentro de su contexto, las menciones de los objetos hechos de este material y algunas de sus funciones, en 21 crónicas escritas en el siglo XVI y principios del XVII, que hablaban de la cultura mexica y de su dinámica, y que aludían desde distintas perspectivas al material conquiológico.
Para seleccionar las crónicas seguí los criterios de Bárbara Dahlgren et al.,³ que fueron de gran utilidad. Incluí testigos presenciales de la vida indígena: soldados, quienes tuvieron una información muy directa; historiadores y funcionarios cuyos conocimientos de otras culturas les permitían hacer comparaciones; cronistas indígenas que enfocaron la información desde otro punto de vista, y clérigos que, con otros criterios, hubieran registrado información relevante.⁴
Con este material conformé una tipología que brindara un panorama más amplio sobre la funcionalidad de la concha en la cultura mexica, y que sirviera de base en la interpretación de información distinta, como la arqueológica o la pictográfica, o ambas.
También consideré indispensable proporcionar previamente un panorama general acerca de la concha, para familiarizar al lector con el tema.
Por otra parte, todas las menciones de la concha que dan los cronistas fueron clasificadas y se presentan en cuadros, para facilitar la interpretación de la información y dar más claridad al estudio.
Al final agregué dos apéndices: el primero con el total de las crónicas que se refieren a la concha, y en el segundo, dos glosarios: uno con los términos nahuas que pudieran ser desconocidos por el lector y otro con los vocablos castellanos especializados o que por haber caído en desuso hicieran confuso el texto. Asimismo, el lector encontrará una serie de láminas con las ilustraciones que ejemplifican los objetos en estudio.
* Dirección de Etnohistoria, INAH, México.
¹ Lourdes Suárez Diez, El uso de la concha en la cultura mexica y sus implicaciones religiosas e ideológicas
, tesis doctoral, México, UNAM, 2001, p. 1.
² Grahame Clark, Archaeology and Society, Londres, Methuen, 1947, p. 172.
³ Bárbara Dahlgren et al., Corazón de Copil, México, INAH, 1982, pp. 15, 16.
⁴ Idem.
Capítulo I
Generalidades sobre la concha
Aspectos biológicos
El material de concha pertenece al reino animal y al phyllum de los moluscos, los cuales conforman uno de los grupos más numerosos de invertebrados y una de las mayores divisiones en la clasificación zoológica.⁵ Se trata, principalmente, de organismos marinos, pero los hay también de agua dulce y terrestres. Los diferentes grupos de moluscos presentan caracteres similares en sus partes blandas, en su estructura anatómica y en la manera de reproducirse. Todos los moluscos cuentan con un manto o cubierta exterior, tienen un pie, pulmones o branquias y, salvo algunas excepciones, una rádula. Éstas son sus características comunes, mientras que los caracteres importantes que los diferencian radican, generalmente, en la concha, en la cual se observan distintas formas, tamaños, espesores, consistencias, colores y ornamentaciones.
Para clasificar los grupos, llamados especies por los biólogos, se toman en cuenta, además de los factores ya mencionados, otros tipos de caracteres, como espinas, columelas, número de dientes y opérculos.
Los moluscos se dividen en siete clases:⁶
1) Cephalopodea
2) Pelecypodea
3) Gasteropodea
4) Amphineura
5) Scaphopodea
6) Aplacophorea
7) Monoplacophorea
Las clases Cephalopodea, Amphineura, Scaphopodea, Aplacophorea y Monoplacophorea se explican muy someramente debido a que carecen de la cubierta de carbonato de calcio que forma la concha, precisamente el objeto de estudio del presente trabajo. En cambio la Pelecypodea y la Gasteropodea se tratarán ampliamente, pues en ellas sí encontramos la cubierta de carbonato de calcio, aragonita y conquiolina, es decir la concha, utilizada en la manufactura de los objetos base de nuestro estudio. A continuación nos referimos a cada una de las clases mencionadas.
Cephalopodea
Los cefalópodos son moluscos de cuerpo blando y cabeza diferenciada, con ojos separados y tentáculos, y de distinto sexo. Generalmente carecen de concha calcárea, sin embargo hay una excepción: el Nautilos, que tiene una capa de carbonato de calcio y otra muy concentrada de conquiolina, lo cual le da un aspecto nacarado. Su boca es redondeada y presenta entre 60 y 90 pequeños tentáculos que le sirven para atraer a ciertos peces, pues el Nautilus es carnívoro. Esta clase de moluscos cuenta con los especímenes más grandes de todo el phyllum.⁷
Pelecypodea
También conocidos como pelecípodos, lamelibranquios o bivalvos, son moluscos con cuerpo de simetría bilateral y dos valvas, de ahí el nombre de bivalvos. En México, comúnmente se llaman conchas y son calcáreas, unidas por una bisagra de nombre charnela. La cabeza no se diferencia del cuerpo, el pie tiene forma de hacha y la masa visceral es muy reducida, pero el manto posee dos lóbulos bien desarrollados. Las branquias son laminares, de ahí el nombre de lamelibranquios.⁸
Estudio externo
Un lamelibranquio o pelecípodo joven tiene una concha formada por dos valvas iguales (equivalva), que se unen en un plano de simetría, formando una valva izquierda y una derecha. A su vez, en la superficie de cada valva hay un eje de simetría bilateral, por ello se le llama equilateral, lo cual significa que la parte anterior y la posterior son iguales.
Dibujo 1.⁹ Detalle externo de un lamelibranquio o pelecípodo.
Sin embargo, en el transcurso de su desarrollo, la concha no siempre permanece equilateral, sino que una de sus partes, la mayoría de las veces la posterior, crece más que la otra. En este caso se llama inequilateral.¹⁰
La valva rodea las partes blandas formando una cubierta protectora, ésta puede ser muy delicada y delgada o bien, gruesa y pesada. En general, la cima de la valva está encorvada hacia adelante y se le llama umbo o corchete. Cuando las dos valvas están juntas, si se miran por la cara anterior, tienen delante de los corchetes una zona oval deprimida: la lúnula; si se miran por la cara posterior, habrá detrás de los corchetes otra depresión: el coselete o escudo. Lúnula y escudo tienen una ornamentación distinta. Entre los corchetes puede haber una zona que corresponda a las sucesivas posiciones del ligamento, de ahí que se llame área ligamentaria; generalmente está cubierta por líneas paralelas o en cabrio.¹¹
El ligamento es un órgano córneo que permite la abertura de la concha cuando los músculos aductores no se contraen. Si es interno, actúa por compresión, pues se comprime al cerrarse la concha; si es externo, actúa por elasticidad, se distiende en cuanto la concha se cierra.
La ornamentación de la concha es muy variable. Por lo general se ven las líneas de crecimiento paralelas y concéntricas, otras son radiales en relieve o se cruzan con las de crecimiento, y en estos puntos de juntura se pueden desarrollar espinas. Otras veces muestran una ornamentación concéntrica más acentuada que produce los pliegues.¹²
Las líneas que se forman en la superficie de la concha, durante sus etapas de juventud, intermedia o adulta, son paralelas a las márgenes del predissconcho: el embrión primitivo de la concha.
Estudio interno
a) Charnela. La región que se encuentra directamente debajo del corchete se llama charnela o región cardinal y es la zona de articulación entre las dos valvas. Es posible que presente una parte ligamentosa, generalmente posterior, pero cuando es interna, la charnela tiene dientes y fosetas de articulación que se alternan.
b) Impresiones musculares. Son las impresiones producidas dentro de la concha por los músculos aductores; es decir, los que cierran la concha. En las formas primitivas hay dos músculos más o menos iguales de este tipo, pero a medida que crecen se van diferenciando. Se marcan con huellas deslucidas y ovales que contrastan con el brillo del resto del interior de la valva, sobre todo si éste es nacarado.
Dibujo 2.¹⁴ Detalle interno de un lamelibranquio.
c) Impresión paleal. En el borde del manto existe un músculo orbicular que deja la llamada impresión paleal, angosta en la parte interna de la valva. En la parte posterior del cuerpo se encuentran los sifones, que sirven para la entrada y la salida del agua en la cavidad paleal. Estos sifones son retráctiles gracias a un músculo retractor que también deja una impresión en la concha, en la región posterior.¹³
Gasteropodea
Los gasterópodos, también llamados univalvos y comúnmente caracoles, no tienen simetría bilateral; la masa visceral es casi siempre torcida y enrollada, la cabeza se diferencia del cuerpo y el pie ventral es aplastado y dispuesto para la reptación. La concha es univalva y en la mayoría de los casos, espiral; se forma, gracias al llamado fenómeno de torsión, desde el embrión en donde la valva bilateral simétrica se enrolla. Las primeras vueltas, llamadas nucleares, se forman en el huevo del molusco y muchas veces difieren en color y textura del núcleo adulto.¹⁵
Dibujo 3.¹⁶ Partes principales de un gasterópodo o caracol.
Estudio externo
a) Forma. La concha de los gasterópodos es de una sola pieza, generalmente con forma cónico-espiral. Proviene de un enrollamiento helicoidal alrededor de un eje imaginario que al solidificarse, gracias al carbonato de calcio de la concha, produce un núcleo sólido llamado columela. Ésta casi siempre es maciza y, en el nivel de la última vuelta, presenta un orificio.
En la mayoría de las conchas, el enrollamiento se efectúa de tal forma que si se pone en posición vertical, con el vértice hacia arriba y la abertura hacia delante, se encuentra a la derecha y se llama concha diestra. Si por el contrario la abertura se encuentra a la izquierda, se trata de una concha siniestra.
La forma de la concha es muy variable. Está definida por el ángulo espiral, formado por las líneas trazadas a partir del vértice de la concha, tangencialmente hacia el exterior de ella, en un plano que pasa por la columela. Cuando este ángulo es muy grande se forman conchas discoidales y planiespirales; si disminuye, éstas son trocoides, turbinadas, fusiformes y turriculadas. Ciertas familias tienen la concha pateliforme, por desaparición de la parte enrollada y ensanchamiento de la última vuelta cónica; así, la única valva que tienen parece la parte de un bivalvo. Sin embargo, poseen sólo una valva (como corresponde a su Clase), aunque sea muy horizontal.¹⁷
b) Abertura. La abertura de la concha presenta un borde que comprende una parte interna, o borde columelar, y una externa, libre, llamada labro. A veces el borde, también conocido como peristoma, no tiene ninguna escotadura; en otras ocasiones, las escotaduras forman canales que sirven para el paso de los sifones. El más frecuente es el canal anterior o inhalante, situado en el lado libre de la última vuelta; también es posible que haya un canal posterior o exhalante en el lado opuesto del peristoma. El manto segrega una sustancia calcárea que puede desarrollarse sobre el peristoma de la abertura, casi siempre en la margen interna y algunas veces llena la columela, si ésta se encuentra hueca.
c) Partes de la concha. La concha de los gasterópodos se divide en dos partes bien diferenciadas: espira y cuerpo.
La
