POESÍA POPULAR MINERA EN EL PERIÓDICO EL SIGLO
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minera producida a mediados del siglo pasado, particularmente en la zona del carbón de
la región del Biobío. Una tradición poética que se remonta, en su versión escrita, a la
prensa periódica obrera de los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, y que
encontró una expresión de similares características en la zona minera del norte de nuestro
país.
Es muy probable que esta obra sea una de las primeras compilaciones —y quizá sea
“la” primera compilación— de poesía popular sobre la minería del carbón. Con ello se
valora y difunde este particular legado patrimonial contenido en las páginas de los
periódicos que, en este caso, se ha complementado con la memoria histórica de una
comunidad unida en el sacrificado oficio del minero del carbón.
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POESÍA POPULAR MINERA EN EL PERIÓDICO EL SIGLO - Héctor Uribe Ulloa
Prólogo
Poesía popular minera en el periódico El Siglo (1952-1958), estudio y antología del investigador Héctor Uribe Ulloa, no solo es un aporte para el conocimiento de esta manifestación, sino también una valoración de ella como expresión de amplio significado social, portavoz de los trabajadores —sus propios protagonistas— y de quienes conociendo su realidad la expresaron con su poesía y canto.
Se trata de una compilación de poesía minera de la zona del carbón de la región del Biobío —de poetas populares de Lota, Curanilahue y Coronel— y de poetas de diversos lugares de nuestro país que escribieron a los mineros. La mayoría de estas poesías está escrita en décima espinela, forma estrófica muy utilizada en la poesía popular.
Las particularidades propias de la poesía popular en décima se relacionan aquí con una tradición poética musical característica de la zona del carbón, materias que maneja el autor debido a su formación académica y a su experiencia en la elaboración de estudios en el ámbito de la música y sobre otras manifestaciones patrimoniales vinculadas al desarrollo de la minería del carbón, de lo que han resultado varias de sus publicaciones: Cancionero popular minero. Estudio y antología de música de tradición oral (2014), Cerámica de Lota. Patrimonio cultural de un pueblo (2011) y Folklore y tradición del minero del carbón (1998), además de los documentos sonoros Misa campesina de la cuenca del carbón Lota-Chile (2003) y Lota, sonidos con memoria (2009). Estos trabajos se han nutrido de recopilaciones y entrevistas —documentos de primera fuente—, otorgando de esta manera un punto de vista personal y una dimensión cercana a su tema de estudio.
La presente publicación sigue la línea de los anteriores trabajos de Héctor Uribe, destacando por las fuentes documentales utilizadas y conjugándose en un relato que se aproxima a la intimidad de los protagonistas del libro. Las poesías narran el sentir de poetas mineros, como Jorge Obrero del Carbón, Juan Segundo Placencia Pereira, Victaliano Nova, Darío Lotino y Francisco Díaz. Sus vivencias se complementan con estremecedores testimonios que nutren una historia no muy lejana en el tiempo, viva en la memoria de los mayores.
Los recuerdos de la señora Inés Valenzuela, escritora y viuda del también escritor Diego Muñoz, otorgan la otra cara de la moneda de este estudio. Fueron ella y su esposo quienes lucharon —literalmente— por publicar una sección a semejanza de la Lira Popular de antaño en un medio tan significativo como el diario El Siglo. Dirigieron en conjunto los primeros años de esta edición, lo que significó, en definitiva, recibir —y contestar a través del mismo diario— un sinnúmero de cartas que enviaban poetas populares de todo Chile no solo con sus versos
, sino también con información personal, referencias a poetas populares que conocieron y otros datos que consideraron pertinentes compartir con don Diego y doña Inés.
Las cartas de los poetas y otros valiosísimos documentos, entre los que destaca una colección de pliegos de poesía popular publicados como hojas sueltas, son parte del Fondo Diego Muñoz que se conserva en el Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares de la Biblioteca Nacional. El Fondo contiene alrededor de 280 documentos, datados entre 1947 y 1969. Este conjunto documental fue donado por la señora Inés Valenzuela alrededor del año 2000.
Otro conjunto documental que se conserva en el Archivo de Literatura Oral es, precisamente, el de la sección Lira Popular
publicada en el diario Democracia y el periódico El Siglo. Entre 1948 y 1952, el periódico El Siglo —fundado en 1940— estuvo suspendido por motivos políticos. Durante ese tiempo se publicó el diario Democracia en su lugar, y fue en ese medio donde apareció por primera vez esta sección de poesía popular. Están disponibles en este archivo, en formato digital, cerca de 200 ediciones de las más de 250 que se publicaron semanalmente durante esos años. El año 2009 se digitalizaron dichas páginas para conformar un corpus unitario más práctico de consultar.
Este libro es un excelente punto de partida para quienes se interesen por la poesía popular minera producida a mediados del siglo pasado, particularmente en la zona del carbón de la región del Biobío. Una tradición poética que se remonta, en su versión escrita, a la prensa periódica obrera de los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, y que encontró una expresión de similares características en la zona minera del norte de nuestro país.
Es muy probable que esta obra sea una de las primeras compilaciones —y quizá sea la
primera compilación— de poesía popular sobre la minería del carbón. Con ello se valora y difunde este particular legado patrimonial contenido en las páginas de los periódicos que, en este caso, se ha complementado con la memoria histórica de una comunidad unida en el sacrificado oficio del minero del carbón.
En las dependencias del Archivo de Literatura Oral fuimos testigos de la gran dedicación de Héctor Uribe y Paloma Molina por el estudio y sistematización de las fuentes documentales consultadas. Por eso valoramos enormemente la difusión que este libro propicia de los documentos de la sección Lira Popular
del diario Democracia y el periódico El Siglo, y en especial de la colección del Fondo Diego Muñoz. Esperamos que despierte la curiosidad de muchos lectores y estudiosos por conocer más acerca de esta rica manifestación.
Carolina Tapia Valenzuela
Jefa del Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares
Biblioteca Nacional
Introducción
Producto de la afluencia extraordinaria de españoles al territorio nacional, la expansión del castellano se hizo más necesaria para los colonizadores, entre otras cosas, debido a la tenaz resistencia de los pueblos indígenas que habitaban el territorio a su llegada. En este contexto, se cree que el romancero y la juglaría llegan a Chile antes de que Alonso de Ercilla escribiera La Araucana a mediados del siglo XVI; por esta razón sabemos que es un estilo de componer en verso que lleva muchos años en la zona, influyendo y haciéndose parte de un tipo de expresión escrita y cantada en el país.
La décima espinela fue cultivándose en nuestro país desde tiempos muy remotos, lo que enriqueció aún más las prácticas populares de la época. Ya hacia fines de la Colonia las manifestaciones culturales ligadas a la artesanía se habían desarrollado bastante y la apropiación de esta forma de componer dio cuerpo a los versos y cantos que hasta hoy son mantenidos por nuestra cultura popular.
En sus orígenes, esta herencia prodigiosa pasó de boca en boca, desarrollándose principalmente en ambientes privados para luego salir a las fiestas a divertir y emocionar. Porque las creaciones fueron muy variadas: refranes y cuentos de diversas temáticas quedaron representados en el folclor de la macrozona central del país. Las formas de difusión también variaron: algunas fueron recolectadas escribiéndolas a mano y más tarde se imprimieron copias; otras fueron memorizadas y transmitidas de manera oral.
Durante las últimas décadas del siglo XIX y parte importante del XX, estas manifestaciones literarias fueron recopiladas por visionarios y estudiadas por connotados folcloristas como Rodolfo Lenz,¹ Julio Vicuña Cifuentes,² Raúl Silva Castro,³ Diego Muñoz⁴ y Juan Uribe Echevarría,⁵ entre otros. Todos estos trabajos nos permiten hoy en día gozar de colecciones que brindan la posibilidad de observar con cercanía la historia de estas prácticas artísticas populares.
Estas recopilaciones describen principalmente cómo era la escena social de la poesía popular, tanto impresa como cantada, y también narran algunos hechos históricos importantes de la época; la reiteración de números dedicados a un mismo tema es indicador de un tipo de repercusión en la sociedad. A través de las lecturas de estas recopilaciones se genera un relato acerca de la vida privada de los poetas y de cómo su propia historia va influyendo en la manera de componer, expresar y difundir su literatura.
La difusión de la poesía popular se desarrolló en dos vertientes, siendo la oralidad una de ellas y el texto impreso la otra. Muchas personas que dominaban la lectura releían los poemas para aquellos que no sabían leer, transmitiendo una y otra vez los versos populares que a fuerza de la repetición fueron quedando en la memoria colectiva del pueblo menos letrado, quien ha mantenido hasta nuestros días en forma recitada, cantada o leída poesías de antigua data, como los Versos por Carlo Magno
, Versos por nuestra Independencia
o Versos para el Niño Dios
.
¹ Sobre la poesía popular impresa de Santiago de Chile. Contribución al folklore chileno
, Anales de la Universidad de Chile. Memorias Científicas y Literarias, enero-febrero, 1919.
² Romances populares y vulgares recogidos de la tradición oral chilena, Santiago, Imprenta Barcelona, 1912.
³ En su artículo Nociones históricas sobre la décima glosada
, conferencia dictada en el Primer Congreso Nacional de Poetas y Cantores Populares de Chile, Raúl Silva Castro señala que en el año 1932 él se encontraba recopilando material poético para la elaboración de una antología de poesía chilena en décima glosada, ocasión en que Rodolfo Lenz quiso obsequiarle su colección particular de la Lira Popular, situación que fue rechazada. ... logré interesar al Dr. Lenz en mi estudio... No acepté el obsequio sino para la Biblioteca Nacional, y me goberné de modo que la entrega fuese oficializada por medio de notas a las cuales se dio inmediata publicidad en la prensa
. Fue en el mes de mayo de ese mismo año cuando la colección Lenz pasó a formar parte de la Biblioteca Nacional de Chile (de aquí en adelante BN). Anales de la Universidad de Chile, n.º 93, Santiago, 1954, pp. 49-59.
⁴ Antología de 5 poetas populares, Santiago, Valores Literarios Ltda., 1971; Poesía popular chilena, Santiago, Quimantú, 1972.
⁵ Tipos y cuadros de costumbres en la poesía popular del siglo XIX, Santiago, Pineda Libros, 1973.
El término Lira Popular fue acuñado por el poeta Juan Bautista Peralta, quien bautizó así las hojas sueltas impresas que circularon en nuestro país desde finales del siglo XIX hasta nuestros días. Peralta pertenece al periodo de oro de la poesía popular, cuando circularon estos pliegos que daban cuenta de diversas temáticas. Esta Lira Popular, como señala Micaela Navarrete, se trató de una forma de literatura destinada a un público sencillo, editada en papel barato e ilustrada con sencillos grabados para facilitar la comprensión de los textos
.⁶ En oposición a la Lira Chilena, revista literaria que circuló desde 1898 hasta 1907, este tipo de publicación recogía la sabiduría popular de los poetas y era dada a conocer en plazas, estaciones de trenes, mercados y cualquier espacio público donde los propios poetas —en algunos casos acompañados de un lazarillo, como lo hizo el poeta Peralta— recorrían las calles para vender Los versos, los versos, los buenos versos
.⁷
Uno de los más notables representantes de la Lira Popular del siglo XIX fue el poeta Bernardino Guajardo (1810?-1886), quien según Juan Uribe Echevarría fue el más famoso y posiblemente el más antiguo de los poetas populares conocidos
.⁸ Guajardo, además de publicar ‘literatura de cordel’, incursionó en librillos con sus poemas cantando a lo humano y a lo divino. En la dedicatoria del tomo 8 de sus Poesías populares, dice:
A vos pueblo soberano
Hago esta dedicatoria,
Dios i Patria es vuestra gloria,
Símbolo del fiel cristiano.⁹
Otro destacado poeta fue Daniel Meneses, nacido en Choapa en 1855 y fallecido en Santiago en 1909, quien convivió con Rosa Araneda.¹⁰ Meneses también publicó sus versos como Lira Popular y en cuadernillos que llevaban por título El cielo de los amantes. En su primer cuaderno, el poeta presenta un brindis a modo de contrapunto entre un lotino y un maulino. El lotino comienza así:
Yo brindo, dijo un minero,
en Lota, con gran halago,
porque ha llegado el pago,
tomo como almacenero.
Alegre y muy placentero
voy a alzar esta copita,
a su salud, señorita,
me la tengo que beber;
si usted me quiere querer,
su gusto nadie le quita.¹¹
En la actualidad existen tres colecciones de Lira Popular; dos de estas dependen del Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares de la Biblioteca Nacional, cuyos fondos están organizados en dos grupos: el Fondo Rodolfo Lenz con alrededor de 500 pliegos y el Fondo Alamiro de Ávila con 350 pliegos de distintos poetas y periodos. Una tercera es la Colección Raúl Amunátegui, perteneciente al Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile, con 880 pliegos. En el año 2013 estos documentos de poesía popular fueron reconocidos en la categoría de Memoria del Mundo por la Unesco al considerarlos:
... vestigios que permiten comprender mejor las vidas y las ideas de las clases populares chilenas entre 1880 y 1920. Estos documentos, editados en su mayoría por poetas populares, plantean temas de profundo interés, principalmente políticos y sociales, nacionales e internacionales; están escritos en una métrica poética tradicional (la décima) e ilustrados con xilografías y grabados.¹²
El presente trabajo viene a develar la magistral pluma de los poetas populares mineros de la década de 1950, quienes publicaron sus versos en la sección denominada Lira Popular
del periódico El Siglo. Este periódico, siguiendo el estilo y la esencia de la antigua Lira Popular, reproduce y da a conocer por este medio escrito las nuevas generaciones de poetas que siguen la antigua tradición de escribir en versos los hechos noticiosos del momento y los grandes acontecimientos sociales de la clase obrera.
En palabras de Diego Muñoz:
El poeta popular no hace más que dar forma al sentimiento del pueblo, lo interpreta y lo representa. Significa esto que en la poesía popular se trasuntan las virtudes más puras del pueblo, sus normas codificadas en el corazón, y que es ella, por lo tanto, un documento para el estudio del carácter nacional.¹³
La idea de realizar este estudio surge como complemento a lo ya estudiado por el autor sobre la cultura minera del carbón y sus tradiciones populares. Faltaba hacer un esfuerzo mayor para descubrir en su totalidad la rica tradición poética practicada y difundida en las comunas de Lota, Coronel y Curanilahue por los propios poetas mineros.
El corpus investigativo del presente estudio consideró la revisión del total de los versos publicados en el periódico El Siglo desde 1952 hasta 1958, en su sección Lira Popular
. Se transcribieron todos los versos encontrados referentes a los mineros del carbón, complementándose esta información con otras dos fuentes gravitatorias para una correcta reproducción de estos poemas. Una de ellas fueron los manuscritos originales de cartas enviadas por los propios poetas populares a los directores de la Lira Popular
de El Siglo; la otra fue el sitio web
De todo ese material patrimonial surge este trabajo que en sus dos primeros capítulos permite visualizar e identificar la poética popular minera expresada en sus formas poéticas tradicionales, la condición del canto y su función social en la tradición de la cultura del carbón, y la poesía y los poetas mineros publicados en la sección Lira Popular
. El capítulo segundo se concentra en pesquisar históricamente el devenir de la sección Lira Popular
del diario El Siglo desde su génesis hasta su desarrollo editorial, su poética y su contenido social, terminando con una revisión del primer congreso de la Unión de Poetas Populares. Y el tercer capítulo recoge en una antología las expresiones poéticas publicadas en El Siglo por los poetas mineros del carbón.
Se ha considerado como criterio de edición en este libro, mantener la ortografía original en las poesías populares y respetar la ortografía particular del autor en los manuscritos. Se ha procedido a reproducir los poemas en orden cronológico de publicación en la sección Lira Popular
de El Siglo. Se señala el título original del poema, un subtítulo en algunos casos, el nombre del poeta y su lugar de origen o residencia. Se ha antologado en el presente trabajo a todos los poetas populares mineros de la zona del carbón pertenecientes a Coronel, Lota y Curanilahue que aparecieron en El Siglo. También se incorporaron versos de otros poetas que escribieron al minero del carbón, como por ejemplo, aquellos que lo hicieron por solidaridad frente a la tragedia minera ocurrida en Schwager en 1955.
⁶ Micaela Navarrete A. y Tomás Cornejo C. (compilación y estudio), Por historia y travesura. La Lira Popular del poeta Juan Bautista Peralta, Santiago, Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Santiago, 2006, p. 20.
⁷ Verso: nombre que dan los propios poetas populares a sus creaciones poéticas. La mayoría de las veces el ‘verso’ corresponde a una ‘décima glosada’, vale decir, una cuarteta seguida de cuatro décimas (donde el último verso de cada décima repite sucesivamente cada verso de la cuarteta), más una décima de despedida. La cuarteta y las décimas tienen versos octosilábicos; las décimas preferentemente riman abbaaccddc de manera consonante.
⁸ Juan Uribe Echevarría, op. cit., p. 14.
⁹ Bernardino Guajardo, Poesías populares, tomo 8, Santiago, Impreso por Pedro G. Ramírez, 1885; 2.ª edición, Santiago, Ediciones Tácitas, 2012, p. 11.
¹⁰ Conocida también como poeta popular, pero hay quienes sostienen que Meneses ocupaba el nombre de Rosa Araneda como seudónimo. Por ejemplo, Liborio Salgado, entrevistado por Antonio Acevedo Hernández, Los cantores populares chilenos, 2.ª edición, Santiago, Ediciones Tácitas, 2015, p. 209. Y Jorge Octavio Atria, en sus manuscritos editados por Manuel Dannemann, Poetas populares en la sociedad chilena del siglo XIX, Santiago, Archivo Central Andrés Bello, Universidad de Chile, 2004, p. 82.
¹¹ Daniel Meneses, El cielo de los
