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Chaucer
Tipos diversos
Robert Browning: Biografía
Serie de libros electrónicos14 títulos

Clásicos y Modernos

Calificación: 4 de 5 estrellas

4/5

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Información sobre esta serie

La sal de la vida (The spice of life) fue publicado por vez primera en 1964 y es una muy lograda miscelánea reunida por su secretaria e insigne chestertoniana, Dorothy Collins. Los artículos proceden de muy diversas publicaciones a lo largo de más de veinte años y el que da título al volumen fue escrito por Chesterton solo tres meses antes de su muerte. Para Dale Ahlquist, reconocido biógrafo de nuestro autor, este es quizás el más orgánico y mejor organizado de los libros póstumos de Chesterton. En él se reúnen, junto con los habituales ensayos polémicos sobre temas de actualidad como la educación o la escritura de novelas de detectives, otros de carácter más literario que nos hablan, como solo G. K. (y Borges) saben hablarnos, de Shakespeare, Esopo, Alicia en el país de las maravillas, Samuel Pepys o Charlotte Brönte, por citar solo unos pocos nombres.
En el catálogo de Ediciones Espuela de Plata y Renacimiento pueden encontrarse una buena parte, además de una muy buena representación, de la obra de Chesterton.
IdiomaEspañol
Fecha de lanzamiento21 feb 2017
Chaucer
Tipos diversos
Robert Browning: Biografía

Títulos en esta serie (14)

  • Robert Browning: Biografía

    1

    Robert Browning: Biografía
    Robert Browning: Biografía

    Traduccion de Vicente Corbi. Robert Browning es una de las mejores biografias que se han escrito nunca, aunque (y precisamente porque) no es solo una biografia al uso, en el sentido de ser un simple relato de hechos mas o menos historicos; el Chesterton más Chesterton, el mas endiabladamente paradojico y polemico y el mas angelicalmente asombrado y generoso esta ya plenamente en ella para mayor gozo de sus lectores.

  • Chaucer

    2

    Chaucer
    Chaucer

    G. K. Chesterton (Londres, 1874-1936), el gran escritor inglés, es conocido sobre todo por los relatos policiales del Padre Brown y por sus novelas, en especial El hombre que fue Jueves. Pero Chesterton fue también un magnífico biógrafo en un tiempo de biógrafos magníficos: Stefan Zweig, Lytton Strachey, André Maurois, Emil Ludwig o Harold Lamb, por recordar apenas unos cuantos nombres representativos. Chesterton, como biógrafo estuvo siempre a la altura de los mejores y fue quizás el primero en el tiempo, pues empezó a escribir biografías a finales del siglo XIX, en los inicios de su carrera literaria, antes de que se pusiera de moda el género, y su primer libro importante y de cierto éxito es la biografía dedicada al poeta Robert Browning (1903).

  • Tipos diversos

    6

    Tipos diversos
    Tipos diversos

    Aunque existe una primera version, de fecha tan temprana como 1902, bajo el titulo de Twelve types, la edicion definitiva de estos veinte pequeños ensayos biograficos, plenamente chestertonianos, es de 1908. Publicados ahora por vez primera entre nosotros, en la excelente traduccion de Victoria Leon, la lectura de Tipos diversos supondria una sorpresa para los numerosos seguidores del gran escritor ingles, si no fuera porque en realidad Chesterton resulta siempre sorprendente. Pero si no es cosa nada sorprendente que Chesterton nos sorprenda, si tiene, al menos, tintes de novedad esta incursion de nuestro escritor en la microbiografia. Charlotte Bronte, Willian Morris, Byron, Stevenson, Carlyle, Tolstoi y Elizabeth Barret Browning, autores literarios habituales entre las predilecciones de Chesterton aparecen aqui, a menudo por vez primera, junto con algunos personajes historicos como Carlos II, Savonarola, Alfredo el Grande o la Reina Victoria, muy representativos de su epoca.

  • El hombre que fue Jueves: Una pesadilla

    3

    El hombre que fue Jueves: Una pesadilla
    El hombre que fue Jueves: Una pesadilla

    Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) ejemplifica como pocos la idea común y por tanto quizá descabellada del escritor como individuo genial. Hombre de genio y de talento incluso desmesurado, su obra la apreciación será de Borges "no encierra una sola página que no ofrezca una felicidad". En 1908, cuando su autor contaba treinta y cuatro años, se publicó El hombre que fue Jueves (Pesadilla) una novela acogida a los esquemas de las historias de policías y malhechores, pero acogida asimismo a una fórmula de fantasía que sólo mantiene en común con las tramas policiales sus signos externos: El hombre que fue Jueves es como señaló Reyes una novela de índole metafísica siempre que por metafísica no quiera entenderse un sufrido y sesudo argumento, pues si algo caracteriza a esta novela es su sentido trepidante de la acción: una acción, sí, metafísica, especulativa y en gran medida abstracta, pero acción indudable. Narración de ritmo preciso y vertiginoso, El hombre que fue Jueves constituye un ejemplo de relato como pieza de relojería: cada acción, cada página, cada detalle en sus justos tiempo y medida. Hay que aprender a leer a Chesterton: ir reteniendo sus claves, sus trucos, su vertiginoso ritmo conceptual. De ese modo, su obra, de apariencia tan disparatada, se convierte en un perfecto silogismo; su exuberante imaginación, en un calculado juego de espejos; su sentido extravagante y mágico de la realidad, en una reveladora y matemática realidad. Porque Chesterton representa, desde luego, una vasta y fascinante literatura, pero también una idea muy particular, muy especial de la literatura. (Del prólogo de Felipe Benítez Reyes)

  • La cosa y otros artículos de fe

    4

    La cosa y otros artículos de fe
    La cosa y otros artículos de fe

    La cosa y otros artículos de fe recoge los mejores artículos de The Thing, que Gilbert Keith Chesterton publicó en 1929, siete años después de su conversión; y además se amplía con otros artículos periodísticos que, por el tema y por su tratamiento, bien podrían haberse incluido en aquel libro apologético. Aunque son artículos del primer tercio del siglo XX y aunque aparecieron previamente en prensa, siguen siendo de una indudable actualidad. Y lo serán siempre: no en vano tratan de la fe, esto es, de la eternidad. Y al mismo tiempo de cómo esa fe se convierte en razón para explicar el mundo. Más que de artículos sobre la fe, se podría hablar de artículos bajo la fe o de artículos de fe. En estas páginas encontraremos, por tanto, el fundamento y los razonamientos que le llevaron a vivir de forma tan apasionante su conversión al catolicismo. Chesterton, apoyándose en la filosofía perenne con un pie y en el sentido común con otro, ha resistido el empujón del paso del tiempo. Entre las innumerables paradojas chestertonianas, está Chesterton, periodista eterno. El deseo de los traductores, Aurora Rice y Enrique García-Máiquez, es que la presente edición no sólo agrade al lector, sino que le anime a seguir explorando la obra de Chesterton, inabarcable como él mismo. La tarea de seleccionar sus artículos viene a ser algo así como pasear por la campiña (inglesa) cogiendo flores para un ramillete: se elige esto con entusiasmo y se deja aquello con resignación, sabiendo que (otra paradoja) si miras lo escogido, habrás acertado del todo y, si miras lo no elegido, te lamentarás. Siempre se podría hacer otra selección extraordinaria; pero la hecha siempre es extraordinaria. Cosas de Chesterton, que nunca le agradeceremos bastante.

  • Enormes minucias

    5

    Enormes minucias
    Enormes minucias

    Esta muy temprana colección de artículos, de carácter misceláneo, editada en 1909 por la casa editorial londinense Methuen & Co. es ya, sin embargo, la tercera del gran escritor y mayor periodista inglés, G. K. Chesterton; pues con anterioridad había publicado The Defendant (1901) y All Things Considered (1908), que aparecerán también, próximamente, en esta misma editorial. Tremendous Trifles (Enormes minucias) recoge artículos aparecidos con anterioridad en el Daily News, donde Chesterton colaboró durante muchos años, y que están milagrosamente escritos sobre casi nada y sobre casi todo, del modo más chestertoniano. La única traducción española hasta el momento era la del escritor y editor Rafael Calleja, numerosas veces reeditada desde la segunda década del pasado siglo, pero un tanto incompleta. La que ahora presentamos aumentada, corregida y actualizada, a cargo de Vicente Corbi, restituye tres artículos (entre ellos el primero, que precisamente da el título al volumen) y una breve introducción del propio Chesterton que habían permanecido inéditos hasta el momento. Cuenta asimismo esta edición con un brillante prólogo del poeta Juan Lamillar. A. L.

  • Cuentos de los tres hemisferios

    7

    Cuentos de los tres hemisferios
    Cuentos de los tres hemisferios

    El irlandés Lord Dunsany (pseudónimo de Edward John Moreton Drax Plunkett, XVIII Barón de Dunsany, Londres, 1878-Dublín, 1957), autor admirado por H. P. Lovecraft y Jorge Luis Borges y uno de los más originales fundadores de la llamada "fantasía heroica", es conocido sobre todo por sus cuentos, aunque no sean para nada desdeñables sus novelas, teatro, poesía y los tres volúmenes de sus memorias. José Ortega y Gasset acogió en su Revista de Occidente los Cuentos de un soñador (1924), su primera publicación española. Estos Cuentos de los tres hemisferios que ahora presentamos, traducidos por Victoria León y prologados por Luis Alberto de Cuenca, habían permanecido hasta el momento inéditos en su conjunto, a pesar de ser uno de los volúmenes más representativos del autor y de su mundo.

  • Fantasmas de la China y del Japón

    8

    Fantasmas de la China y del Japón
    Fantasmas de la China y del Japón

    A su nueva tierra adoptiva, el Japón, el autor le dedicó una docena de imprescindible volúmenes. Sin injusticia alguna se le considera un excelente narrador y el introductor de las culturas de oriente, en especial la japonesa, en Europa y América, donde sus libros alcanzaron un notable éxito. Fantasmas de la china y el Japón, una muy representativa antología de sus cuentos fantásticos, fue el primero de sus libros editado en castellano. Lo rescatamos ahora en la tersa traducción original del un día afamado poeta uruguayo Armando Vasseur, que se ha convertido en un desconocido sin dejar de ser un clásico; o viceversa.

  • Senilidad

    9

    Senilidad
    Senilidad

    Italo Svevo es el seudónimo literario de Aron Ettore Schmitz, nacido en el año 1861 en la ciudad de Trieste, que por entonces formaba parte del Imperio Austrohúngaro. Su educación quedó interrumpida cuando su padre cayó en bancarrota. Svevo tuvo que trabajar como empleado de banca durante un tiempo y, más tarde, en el negocio de la familia de su mujer. Ello no le impidió, sin embargo, escribir sus dos primeras novelas, Una vida (1892) y Senilidad (1898), que constituyeron un completo fracaso, tanto de crítica como de público. En 1907, animado por el escritor irlandés James Joyce, que vivió una temporada en Trieste dando clases de inglés, se sintió de nuevo con valor suficiente como para empezar una nueva novela: La conciencia de Zeno que publicaría en 1923. Murió unos años más tarde, a raíz de un accidente automovilístico en 1928, dejando inéditas un buen número de narraciones breves y parte de una novela, Il vecchione. Svevo consiguió desarrollar un estilo entonces único usando la ironía y cierto distanciamiento con los personajes para describir sus pensamientos y recuerdos y trazar la línea de sus comportamientos y actitudes. Fue uno de los primeros escritores en hacerse eco literariamente de las ideas del Psicoanálisis de Sigmund Freud. A pesar de todo, vivió aislado del ambiente literario italiano y sus novelas, que giran siempre alrededor de los detalles de la vida cotidiana y de la complejidad de las motivaciones humanas, no ejercieron una fuerte influencia en la narrativa italiana hasta que con su muerte obtuvo el verdadero reconocimiento.

  • La eugenesia y otras desgracias

    10

    La eugenesia y otras desgracias
    La eugenesia y otras desgracias

    La eugenesia y otras desgracias recoge una serie de artículos escritos por Chesterton en torno a la aprobación de la Mental Deficiency Act de 1913, que limitaba los derechos y libertades de personas a quienes los "expertos", aplicando la selección natural darwiniana, clasificaban como "no aptas". Estas páginas suponen la resistencia intelectual del gran escritor inglés a la ideología eugenésica que se extendió por el mundo como un tsunami en la primera mitad del siglo XX. Con su sentido común característico, su alegre ironía y su profundo convencimiento de la dignidad humana, Chesterton desenmascara los sofismas utópicos de los eugenistas, deja al descubierto sus tretas de manipulación e ingeniería social y defiende al hombre real frente a quienes, invocando una supuesta ciencia y la mejora de la raza, querían -y quieren todavía- imponer la ley del más fuerte. A cien años de distancia, sus argumentos y razones no son sólo reflejo de su época, sino que, lejos de perder actualidad, parecen también casi proféticos de las oportunidades y los riesgos de nuestro tiempo. De La eugenesia y otras desgracias (1922) (Eugenics and Other Evils) los lectores de Chesterton en lengua española tenían poca o casi ninguna noticia, pues hasta la fecha solo se había publicado una traducción en Argentina en la década de los 60. De ahí el interés de esta nueva edición española ahora traducida por Aurora Rice y presentada con una extensa y documentada introducción de Salvador Antuñano. Se añade también un ensayo sobre la reforma social y la problemática del control de la natalidad que permanecía inédito en español y que Chesterton publicó separadamente en 1927.

  • La Isla del Tesoro

    11

    La Isla del Tesoro
    La Isla del Tesoro

    Stevenson empezó a escribir La Isla del Tesoro en unas vacaciones estivales al norte de Escocia, en 1881, a petición de un jovencito de 13 años llamado Lloyd Osborne. Es bien conocido que escribió la novela al tiempo que la ideaba en su cabeza, casi como si de un juego se tratara y a partir de un mapa imaginario que él mismo dibujó de la isla y a la que fue añadiendo los más diversos paisajes: montes, cabos, bahías, acantilados... A la tarea de confeccionar esta novela tan itinerante, pronto se unieron los padres, además de otros familiares y amigos: la novela se había convertido en el pasatiempo familiar de las vacaciones. Sin duda esta particular y espontánea planificación de la obra contribuyó a darle ese ritmo frenético y esa frescura que han hecho de la isla del tesoro un auténtico canto a la libertad, convirtiéndola en lectura universal obligada de la que ningún lector, que quiera presumir de serlo, ha de renunciar al menos media docena de veces a lo largo de su vida de lector; y si renunciara, si es que acaso puede renunciarse, sea por buscar y vivir mejores e intensas aventuras, si es que esto es posible más allá de este libro, siguiendo y manteniendo intacta la intención primera de Stevenson al publicar la novela: "Que a ti también, / como a Jim Hawkins aquel día, / te aguarde una Hispaniola". Pero mientras aguardamos la visita de nuestra particular Hispaniola, leer o releer La Isla del Tesoro -hoy con la excusa de conocer la excelente traducción que rescatamos del poeta José María Álvarez-, puede funcionar como inmejorable sustituto hasta que llegue ese día. Si es que algún día llega. Robert Louis Stevenson (Edimburgo, 1850-Vailima, Samoa, 1894). Autor de cabecera de multitud de escritores como Borges, Kipling o Chesterton, es conocido sobre todo por las dos obras que generación tras generación siguen leyendo los jóvenes de todo el mundo: La Isla del Tesoro (1883) y El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde (1886).

  • Petróleo y sangre en Oriente

    21

    Petróleo y sangre en Oriente
    Petróleo y sangre en Oriente

    A pesar de las apasionantes 600 páginas que dedica Tom Reiss en El orientalista a M. Essad Bey (Kiev, 1905-Positano, 1942), y haber sido un espléndido escritor de enorme éxito entre 1929 y la Segunda Guerra Mundial, éste es el primero de sus libros que, firmado con ese nombre, se reedita en España en los últimos 70 años. Este judío ruso que escribía en alemán, cuyo verdadero nombre era Lev Nussimbaum, se convirtió a la religión musulmana y en monárquico partidario de los Hohenzollern en plena república de Weimar. Con el pseudónimo de Kurban Said, publicó Alí y Nino, su obra más conocida. Petroleo y sangre en Oriente (Öl und Blut im Orient, 1929), novela de trasfondo autobiográfico, nos ofrece una visión caleidoscópica, vertiginosa y sorprendente del Cáucaso y de Bakú, la capital del petróleo, entre 1900 y 1920. Las peripecias del protagonista durante la revolución rusa les recordarán poderosamente a las de El maestro Juan Martínez que estaba allí de Manuel Chaves Nogales. Essad Bey ha resucitado como escritor en los últimos años y sus obras están empezando a reeditarse de nuevo en toda Europa.

  • Micah Clarke

    34

    Micah Clarke
    Micah Clarke

    Sherlock Holmes hizo mundialmente famoso a Conan Doyle casi desde el principio de su carrera literaria; pero las obras que él más apreció, entre todas las suyas, aquellas de las que se sentía más orgulloso como escritor, fueron las de carácter histórico centradas en la Edad Media (Sir Nigel) y en el periodo napoleónico (El Brigadier Gerard), que han hecho las delicias de varias generaciones de lectores. También guardó siempre un especial aprecio a Micah Clarke (1889), su primera y del todo desconocida incursión en este género, que recrea muy fiel y muy brillantemente una oscura rebelión de carácter dinástico y religioso (La Rebelión de Monmouth de 1685) contra uno de los últimos Estuardo, James II. Una pequeña joya que no decepcionará a ningún lector de Conan Doyle o que ame las novelas históricas que son a la vez excelentes y emocionantes novelas de aventuras.

  • La sal de la vida: Y otros ensayos

    39

    La sal de la vida: Y otros ensayos
    La sal de la vida: Y otros ensayos

    La sal de la vida (The spice of life) fue publicado por vez primera en 1964 y es una muy lograda miscelánea reunida por su secretaria e insigne chestertoniana, Dorothy Collins. Los artículos proceden de muy diversas publicaciones a lo largo de más de veinte años y el que da título al volumen fue escrito por Chesterton solo tres meses antes de su muerte. Para Dale Ahlquist, reconocido biógrafo de nuestro autor, este es quizás el más orgánico y mejor organizado de los libros póstumos de Chesterton. En él se reúnen, junto con los habituales ensayos polémicos sobre temas de actualidad como la educación o la escritura de novelas de detectives, otros de carácter más literario que nos hablan, como solo G. K. (y Borges) saben hablarnos, de Shakespeare, Esopo, Alicia en el país de las maravillas, Samuel Pepys o Charlotte Brönte, por citar solo unos pocos nombres. En el catálogo de Ediciones Espuela de Plata y Renacimiento pueden encontrarse una buena parte, además de una muy buena representación, de la obra de Chesterton.

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