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La mercantilización de las comunidades campesinas de la ciénaga de Chapala: el caso de Cumuatillo, Michoacán
La mercantilización de las comunidades campesinas de la ciénaga de Chapala: el caso de Cumuatillo, Michoacán
La mercantilización de las comunidades campesinas de la ciénaga de Chapala: el caso de Cumuatillo, Michoacán
Libro electrónico463 páginas5 horas

La mercantilización de las comunidades campesinas de la ciénaga de Chapala: el caso de Cumuatillo, Michoacán

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El reparto agrario en México asumió la forma de ejido en dos modalidades: la individual y la colectiva. El ejido individual se tornó la modalidad predominante y obedece plenamente al modelo de comuna agrícola de la antigüedad clásica. La ciénaga de Chapala recientemente creada (1912) por la desecación parcial del lago, fue objeto de reparto agrario ejidal, si bien algunos terrenos fueron mantenidos como propiedad privada. En algunos casos, el reparto agrario implicó la fundación de nuevos centros de población por ejido o la reunión de poblados dispersos como sucedió con Cumuatillo. Con la formación del ejido Cumuatillo y sus anexos, los anteriormente llamados Cerritos de Cumuato se destinaron a centro de población y ahí se asentaron también los habitantes de La Calagua y Las Palancas, quedando el poblado integrado por migrantes de cuatro regiones diferentes: la zona del lado norte del lago de Chapala; la zona del lado Sur del lago; la región Guanajuato-Michoacán y; la zona de Michoacán. Individuos portadores de cuatro culturas diferentes se fueron a vivir juntos y a crear una sola. Cumuatillo es expresión nítida del proceso de transformación de las relaciones de producción, las fuerzas productivas y la estructura de la conciencia en el que se generó la mercantilización de las comunidades campesinas en la ciénaga de Chapala y en todo México.
IdiomaEspañol
EditorialBonilla Artigas Editores
Fecha de lanzamiento26 mar 2025
ISBN9786072629035
La mercantilización de las comunidades campesinas de la ciénaga de Chapala: el caso de Cumuatillo, Michoacán

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    La mercantilización de las comunidades campesinas de la ciénaga de Chapala - Spencer Radames Avalos Aguilar

    Este libro fue sometido a un proceso de dictaminación mediante el método doble ciego por pares académicos, de acuerdo con los lineamientos establecidos por el Consejo Editorial de la

    ucemich

    .

    Los derechos exclusivos de la edición quedan reservados para todos los países de habla hispana. Prohibida la reproducción parcial o total, por cualquier medio conocido o por conocerse, sin el consentimiento por escrito de su legítimo titular de derechos.

    La mercantilización de las comunidades campesinas de la Ciénaga de Chapala.

    El caso de Cumuatillo, Michoacán

    Primera edición impresa: diciembre, 2024

    Edición ePub: mayo 2025

    D. R. © 2024, a cada autor por su artículo

    D. R. © 2024,

    Bonilla Distribución y Edición, S.A. de C.V.

    Hermenegildo Galeana #116, Barrio del Niño Jesús, Tlalpan, 14080, Ciudad de México

    editorial@bonillaartigaseditores.com.mx

    www.bonillaartigaseditores.com

    D. R. © 2024, Universidad de La Ciénega

    del Estado de Michoacán de Ocampo (ucemich)

    Av. Universidad Sur 3000, Lomas de Universidad, 59103, Sahuayo de Morelos, Michoacán

    ucemich.edu.mx

    Coordinación editorial: Bonilla Artigas Editores

    Cuidado de la edición: Lorena Murillo S.

    Diseño de portada:

    d.c.g

    . Jocelyn G. Medina

    Diseño editorial:

    d.c.g.

    Saúl Marcos Castillejos

    Realización ePub: javierelo25

    Bonilla Artigas Editores

    ISBN: 978-607-2629-01-1 (impreso)

    ISBN: 978-607-2629-03-5 (ePub)

    ISBN: 978-607-2629-02-8 (pdf)

    UCEMICH

    ISBN: 978-607-26588-3-7 (impreso)

    ISBN: 978-607-26588-5-1 (ePub)

    ISBN: 978-607-26588-4-4 (pdf)

    Hecho en México

    Contenido

    Prefacio

    Spencer Radames Avalos Aguilar

    Introducción

    Francisco Covarrubias Villa

    La formación del ejido

    Francisco Covarrubias Villa

    Francisco Sabino Covarrubias Machuca

    Conrado González Vera

    La cultura alimentaria de los fundadores

    Francisco Sabino Covarrubias Machuca

    Ma. Guadalupe Cruz Navarro

    Spencer Radames Avalos Aguilar

    Parcelas individuales y bienes de uso común

    Francisco Covarrubias Villa

    Ma. Guadalupe Cruz Navarro

    Juan Manuel Catalán Romero

    Financiamiento, maquinización y revolución verde

    Francisco Covarrubias Villa

    Conrado González Vera

    Ma. Guadalupe Cruz Navarro

    Las relaciones familiares de los jornaleros agrícolas

    Luis Armando Gálvez Ordaz

    Juan Manuel Catalán Romero

    Conrado González Vera

    La vida cotidiana de los jornaleros agrícolas

    Luis Armando Gálvez Ordaz

    Francisco Sabino Covarrubias Machuca

    Juan Manuel Catalán Romero

    Camino a la cultura alimentaria actual

    Francisco Sabino Covarrubias Machuca

    Spencer Radames Avalos Aguilar

    Luis Armando Gálvez Ordaz

    Referencias bibliográficas

    Índice de tablas, mapas y gráficos

    Los autores

    Sobre los coordinadores

    Prefacio

    Spencer Radames Avalos Aguilar

    La presente obra es resultado de un arduo trabajo de investigación desarrollado durante tres años por un equipo multidisciplinario de investigadores y alumnos dirigido por el Dr. Francisco Covarrubias Villa. En este grupo se conjuntó la creatividad y el entusiasmo de los noveles investigadores con la experiencia y habilidad de los más experimentados. Su producción estuvo alimentada de ideas, conocimientos, perspectivas y estilos provenientes de diversas disciplinas sociales y naturales, lo que permitió ofrecer una perspectiva heterogénea e integral acerca de la transformación de las comunidades campesinas.

    El escrito muestra datos sobre la región Ciénaga de Chapala y la localidad de Cumuatillo, Michoacán, producto de la recopilación y sistematización de gran cantidad de información documental y empírica obtenida a través de diversas fuentes de información, recorridos por las localidades y de entrevistas con jornaleros, empresarios agrícolas, pobladores de la comunidad y funcionarios. Para su elaboración también se revisaron otras fuentes, como padrones de beneficiarios del reparto agrario y padrones de ejidatarios, entre otros. Además, fue necesario generar bases de datos propias para exponer un panorama general respecto de la elaboración y venta de alimentos, así como de la comercialización de abarrotes.

    A nivel teórico, el texto se sustenta en la teoría marxista que en nuestro país ha sido la escuela de pensamiento que más ha investigado al campesinado, al sector agrícola y a los territorios rurales. Además, es una corriente teórica que ofrece una perspectiva crítica sobre los efectos generados por el proceso de universalización del capital. De igual manera, permite articular los procesos que ocurren en el ámbito local con fenómenos, actores y estructuras nacionales e internacionales.

    En los capítulos que integran este material se abordan diversos temas como la propiedad del suelo agrícola, las transformaciones de la producción agrícola, la familia y el parentesco en el ámbito rural y, la actividad comercial y agroindustrial. De esta manera se busca ofrecer al lector un enfoque amplio sobre los cambios acontecidos en la región Ciénaga de Chapala en relación con la conformación del territorio, las relaciones de producción y la vida cotidiana.

    Finalmente, no queda más que reiterar el agradecimiento al Instituto Politécnico Nacional por el financiamiento recibido para el desarrollo de los dos proyectos de investigación que sirvieron de base para la elaboración de este material. De igual manera agradecemos a la Universidad de La Ciénega del Estado de Michoacán de Ocampo por el financiamiento otorgado para la publicación del mismo.

    Introducción

    Francisco Covarrubias Villa

    El objeto de investigación

    Durante los años 2019 y 2020 se realizó la investigación denominada La transformación del paisaje agrario en la Ciénaga de Chapala, financiada por el Instituto Politécnico Nacional (

    ipn

    ) con las claves

    sip

    : 20194950 y 20200677. Se estudiaron los cambios generados en los últimos 20 años en la conformación del territorio, las relaciones de producción y parentesco y la vida cotidiana de los pobladores de la Ciénaga de Chapala, en el estado de Michoacán. El estudio de los cambios en la conformación del territorio abarcó la totalidad de la Ciénaga de Chapala, en tanto que el proceso de proletarización del campesinado fue analizado exclusivamente en la comunidad de Cumuatillo, por ser representativo de los cambios operados en la región.

    Durante la investigación aparecieron enigmas de carácter teórico e histórico que, para resolverlos, fue necesario analizar la teorización marxista del campesinado y realizar una indagación histórica de la fundación y desarrollo del pueblo y del ejido. Entre 2019 y 2021 se investigó el proceso de fundación y desarrollo del ejido Cumuatillo y en 2021 se ejecutó el proyecto de investigación denominado El andamiaje categórico-conceptual de la teoría marxista del campesinado, financiado por el Instituto Politécnico Nacional con la clave

    sip

    : 20210628. Ambos proyectos estuvieron dirigidos por el Dr. Francisco Covarrubias Villa.

    Los materiales generados en estos tres años de investigación permitieron la integración del texto denominado La mercantilización de las comunidades campesinas de la Ciénaga de Chapala. El caso de Cumuatillo, Michoacán, el cual fue redactado por equipos de tres coautores por capítulo, con base en los ámbitos de indagación en los que más se centró su participación en el proceso de investigación total.

    Metodología

    El proceso de investigación inició con la conversión de una preocupación investigativa en objeto de investigación. La preocupación investigativa se generó por la observación empírica de que, a partir de 2015, en las carreteras de la Ciénaga de Chapala se da un intenso flujo de autobuses de transporte de personal, acompañado de una creciente dificultad para contratar trabajadores agrícolas y domésticos. Hace alrededor de quince años era frecuente observar en la región la instalación de campamentos de trabajadores migratorios provenientes de otras entidades federativas ocupados en la pisca de cebolla, pero lo de hoy es totalmente diferente: son los pobladores de la región los que van y vienen todos los días a trabajar a Vistahermosa, Zamora, Jacona, Tangancícuaro, Los Reyes, Jocotepec y otros lugares.

    Por medio de conversaciones informales con algunos de los jornaleros se obtuvo la información de que unos trabajaban en empresas agroindustriales y otros con empresarios agrícolas. En el recorrido que se realizó por carreteras y brechas de la Ciénaga de Chapala se pudo observar la instalación de empresas de distintos ramos a los costados de las carreteras principales, grandes áreas cultivadas con los sistemas de túneles, invernaderos y acolchados, una superficie de más de 300 hectáreas destinadas a la engorda y sacrificio de ganado vacuno y varias granjas de cerdos y pollos en diferentes sitios de la Ciénaga.

    El objeto de investigación fue denominado La transformación del paisaje agrario en la Ciénaga de Chapala y delimitado temporalmente por el periodo comprendido entre el reparto agrario y el año 2020. Espacialmente, el objeto de investigación está delimitado por la región Ciénaga de Chapala en el estado de Michoacán.

    Una vez delimitado el objeto de investigación se construyó su esquema de investigación, el cual quedó integrado de la siguiente manera:

    1. Contexto regional, nacional e internacional: universalización del capitalismo, la agroindustria, la descampesinización.

    2. La propiedad del suelo agrícola: la propiedad del suelo agrícola hacia 1940, 1970, 2000 y 2019.

    3. Las transformaciones en la producción agrícola: superficie cultivada por especie 2000-2004, 2005-2009, 2010-2014 y 2014-2019.

    4. El trabajo con empresarios agrícolas y pequeños agricultores: cultivos de maíz, trigo, garbanzo, frijol, sorgo, cebolla, jitomate, chile, sandía, melón y otros.

    5. Los jornaleros de la agroindustria: frutillas, mango, aguacate, SuKarne, Trigón.

    6. Relaciones familiares y vida cotidiana: estructura familiar, relaciones de pareja, cuidado de los hijos, relaciones de parentesco, alimentación, salud, vestido, calzado, recreación, prácticas religiosas, vivienda y educación.

    El esquema de investigación construido sirvió de base para identificar los libros, artículos y documentos que debían ser analizados y fichados para obtener información de cada uno de sus ámbitos de indagación. Las fuentes de información fueron analizadas y fichadas, esto permitió identificar la información faltante y los instrumentos de investigación por diseñar, aplicar e interpretar.

    Entre los documentos identificados, analizados e interpretados se encuentran los siguientes:

    a) Padrón de usuarios de los módulos de riego La Palma, Cumuato y Ballesteros del Distrito de Riego 024.

    b) Registro de superficies cultivadas por especie del Distrito de Riego 024.

    c) Padrón de pobladores de Cumuatillo, 1922.

    d) Padrón de pobladores de La Calagua, 1922.

    e) Padrón de beneficiarios del reparto agrario, 1935.

    f) Padrón de ejidatarios de Cumuatillo, 1970.

    g) Padrón de ejidatarios, 2011.

    h) Padrón de ejidatarios, 2020.

    En cuanto a investigación de campo se realizaron las siguientes tareas:

    i) Diseño, aplicación e interpretación de cuestionario a familias de 109 jornaleros agrícolas de la comunidad de Cumuatillo.

    ii) Diseño de entrevista abierta semiestructurada sobre cultura alimentaria, propia de las regiones de donde provienen los fundadores de Cumuatillo. Se aplicó a 17 personas de las distintas regiones, fueron grabadas, transcritas e interpretadas. Las personas entrevistadas se agrupan por región y fueron las siguientes:

    iii) Diseño, aplicación e interpretación de cuestionario a establecimientos destinados a la elaboración y venta de alimentos en Cumuatillo. Se elaboró un padrón de establecimientos que contiene nombre, domicilio, tipo de alimentos y bebidas que se comercializan, horario de atención y tipo de establecimiento.

    iv) Diseño, aplicación e interpretación de cuestionario a tiendas de abarrotes que condujo a la elaboración de un padrón.

    v) Diseño, aplicación, transcripción e interpretación de entrevista abierta semiestructurada a 11 personas sobre acontecimientos relevantes en Cumuatillo. Las personas entrevistadas fueron las siguientes:

    vi) Diseño, aplicación, transcripción e interpretación de entrevista abierta semiestructurada a José de Jesús Sánchez Cárdenas, el 5 de abril de 2019, sobre su experiencia laboral en el Banco Nacional de Crédito Rural y en Financiera Rural.

    vii) Censo de propietarios de solares de cultivo durante el mes de abril de 2019.

    viii) Siete recorridos de observación por diferentes carreteras y brechas de la Ciénaga de Chapala.

    ix) Un viaje por la zona Pénjamo, Guanajuato y otro por la zona norte del lago de Chapala para observar las características geo-físicas de la zona.

    Reseña de contenido

    El libro está integrado por siete capítulos. El primer capítulo, La formación del ejido, aporta datos sobre las condiciones geofísicas y económico-sociales existentes en Cumuatillo hasta unos años después de la fundación del ejido. El segundo capítulo, La cultura alimentaria de los fundadores, se ocupa en explicar la confluencia de cuatro culturas alimentarias en la fundación del pueblo. El tercer capítulo, Parcelas individuales y bienes de uso común, explica el proceso de privatización de la propiedad del suelo del ejido. El cuarto capítulo, Financiamiento, maquinización y revolución verde, muestra el impacto de la maquinización e introducción de agroquímicos en la agricultura de la Ciénaga de Chapala y del ejido de Cumuatillo. Los capítulos quinto, Las relaciones familiares de los jornaleros agrícolas, y sexto, La vida cotidiana de los jornaleros agrícolas, presentan los cambios en la estructura familiar y en la vida cotidiana de los jornaleros, generados por el proceso de descampesinización. Por último, el séptimo capítulo, Camino a la cultura alimentaria actual, expone cómo la cultura alimentaria de Cumuatillo, constituida con el concurso de cuatro zonas de procedencia de los fundadores, está siendo mercantilizada.

    Los nombres de los ejidatarios que aparecen en los censos son reproducidos en las tablas respectivas tal como aparecen escritos en el censo; lo mismo sucede con las comunicaciones personales: aparecen tal como fueron expresadas.

    La formación del ejido

    Francisco Covarrubias Villa

    Francisco Sabino Covarrubias Machuca

    Conrado González Vera

    Los cerritos de Cumuato

    En la época prehispánica, la actual Ciénaga de Chapala era un lago en cuya ribera se asentaron varias comunidades nahuas en lugares que hoy día son conocidos con los nombres de Jiquilpan, Sahuayo, Cojumatlán, San Pedro Caro, Ixtlán y Pueblo Viejo (Pajacuarán) y una comunidad purépecha: Guaracha, como se puede apreciar en el mapa 1.

    Por tratarse de la zona de mayor altitud del lago de Chapala, durante algunas temporadas del año el nivel del lago descendía, quedando al descubierto grandes extensiones de terreno, en tanto que, durante la época de lluvias, los sitios conocidos hoy día con los nombres de Cerrito Pelón, Cotijarán, Cerrito de los Puercos, Cerrito de Pescadores, Pueblo Viejo, Cumuatillo, San Gregorio y La Magdalena quedaban convertidos en verdaderas islas (Moreno, 1980: 18-23).

    Las grandes alzadas isleñas de tierra construidas en la época prehispánica habíanse interconectado con pasos enjutos, bordos y vallados y el agua permanecía en forma perenne solo en las manchas de la laguna de Pajacuarán, los fangales de Ixtlán y de Guaracha, y en las zanjas y acequias que guardaban humedad se permitía el activo tráfico de barcazas que transportaban personas y mercancías (Boehm, 2005: 111-112).

    Moreno García destaca el papel primordial que jugara la isla de Cumuato con sus abundantes pastizales, sus terrenos más elevados y más protegidos de las aguas, sus pasos practicables aún durante la temporada de lluvia y sus canales circundantes cargados de agua aun en los meses de estiaje más severo y recorridos por canoas; y así fue por siglos (Moreno, 1980: 40). La desembocadura del río Duero, cerca de Pajacuarán, mantenía húmeda su zona de pantanos que se continuaba entre San Pedro Caro y los cerritos de Cumuato, para después incorporarse al lago, formando canales que permitían la navegación en canoa.

    Dice Moreno García:

    La porción suroriental de la isla de Cumuato, esto es, la que se formaba entre el Caño de los Rucios y la laguna de Pajacuarán, era sumamente pantanosa. Sus extensiones inservibles y peligrosas para animales y hombres, debían alterarse con el vaivén de los volúmenes del agua, pero ya eran permanentemente hondas frente a la isla del antiguo pueblo de Pajacuarán, y de ello nacía la importancia del paso enjuto entre ese Pueblo Viejo y la isla de Cumuato, cuya servidumbre todo mundo reclamará contra las pretensiones de poseedores exclusivos (Moreno, 1989: 31).

    Los indígenas de la época precolombina construyeron lomas artificiales en una extensa zona de lo que hoy es la Ciénaga de Chapala y, en especial, cerca de los cerritos de Cumuato, a los lados del río Duero. Las lomas artificiales estaban destinadas para sepultar a sus muertos y eran cubiertas con tierra con un alto contenido de sodio que impedía que agua penetrara a las tumbas.

    En muchos sitios de la Ciénaga de Chapala se encontraron tumbas en lomas artificiales cuya cantidad hace suponer que la población prehispánica debió ser numerosa. La manera en la que estas lomas fúnebres fueron construidas es desconocida aún, pero, dado que hacia 1960 las lomas fúnebres de Cumuatillo fueron descubiertas, se recuerdan algunas de sus características. En su mayoría, se trataba de montículos de alrededor de dos metros de altura y un diámetro de treinta. Algunas de las lomas tenían mayor altura y diámetro, pero no se sabe si su distribución seguía algún patrón, pues no se elaboró nunca mapa alguno de su ubicación.

    Las lomas fúnebres de Cumuatillo se conservaron gracias a que el lugar en el que se localizaban, fue destinado para zona permanente de pastoreo. Ocupaban un área de alrededor de cien hectáreas, las más cercanas a los cerritos naturales del originalmente llamado Cumuato. Accidentalmente se descubrió que eran tumbas al usar tierra de las lomas para rellenar bajos en la construcción de la carretera Sahuayo-La Barca. Se trataba de alrededor de 20 lomas fúnebres con un número diferencial de sepulturas cada una. De algunas lomas se extrajeron hasta quince cadáveres y, de la más grande, la llamada por los cumuatillenses Loma del Maguey, el número de cadáveres encontrado fue mucho mayor. Las tumbas fueron saqueadas por los pobladores de Cumuatillo y las ofrendas vendidas al mejor postor, destacando un norteamericano que regularmente visitaba el pueblo para realizar compras de los objetos encontrados (Covarrubias y Ojeda, 2009: 49-50).

    En 1593 la merced de los terrenos pertenecientes a la comunidad indígena de Guaracha fue otorgada a Juan de Salceda y en 32 años adquiere el carácter de estancia ganadera (Montes, 1999: 8). En 1596 la merced de los terrenos de El Platanal se otorga a Pedro de Salceda, quien compra, además, terrenos en Ixtlán, San Simón y Guaracha (Montes, 1999: 8). En 1710, Juan de Salceda y Uriarte vende la hacienda de Guaracha a Fernando Antonio del Villar Villamil (Montes, 1999: 13), quien en 1715 compra los cerritos de Cumuato al sacerdote Nicolás Maciel, pero en 1736 muere y en 1739 se divide la hacienda de Guaracha en dos: la Hacienda de Buenavista para Antonia Villar Villamil y la Hacienda de Guaracha para Fernando Jerónimo Villar Villamil (Moreno, 1989: 185).

    En 1780 la Hacienda de Buenavista es vendida a la familia De la Mora, radicada en La Barca, Jalisco y la de Guaracha a la familia Jaso de Tangancícuaro (Moreno, 1989: 18). Conforme avanza la segunda mitad del siglo

    xix

    se da un fenómeno en el que un grupo de empresarios procede a la desecación de una parte del lago de Chapala para apropiarse del terreno y destinarlo a la agricultura. Primero, dinamitaron el cauce del río Santiago (Tortolero, 2002: 22-26) con el fin de ampliar el perímetro de sus territorios y después desviaron la ruta del río Duero para usar sus aguas en el riego de las tierras cultivadas, dada la creciente demanda internacional de granos. Debido a esto, a principios del siglo

    xx,

    durante el gobierno de Porfirio Díaz, se ordenó la construcción del dique de Maltaraña que mutiló al lago y se dio pie a la venta de alrededor de 50 mil hectáreas que quedaron al descubierto (Burton, 1997). La superficie que cubre es de 54 358 hectáreas de tierra, considerando algunas zonas situadas más arriba de la curva 97.80, cota que se ha aceptado oficialmente como máxima en las aguas que llenaban la Ciénega de Chapala (Comisión Nacional de Irrigación [

    cni]

    , 1932: 9). Para fines de este estudio la región de la Ciénaga de Chapala es la comprendida en el polígono de la curva de nivel de los 1 532 metros sobre el nivel del mar (msnm), que abarca parte de siete municipios michoacanos: Jiquilpan, Sahuayo, Villamar, Pajacuarán, Venustiano Carranza, Vista Hermosa, Ixtlán de los Hervores y Briseñas.

    Dada la importancia de los cerritos de Cumuato, en 1869 la familia De la Mora vende Cumuato a la familia Castellanos, que la conservó hasta su expropiación durante el gobierno de Cárdenas, siendo propiedad de Luis Castellanos y Tapia, gobernador del estado de Jalisco en 1919 y 1920 y pariente de Jesús Castellanos, dueño de la hacienda de Chila en el municipio de Zapotlán del Rey, Jalisco. A partir de ese año (1869), al conjunto de los cerritos de Cumuato se le da el nombre de Cumuatillo y el nombre de Cumuato es asignado al poblado que actualmente lo sustenta. De este modo quedó incorporada la administración de la hacienda de Cumuato a la de Briseñas.

    Por tres siglos se habló y trató en conjunto de las haciendas de Buenavista y Cumuato. Con esta transacción de mediados de 1869 se les dio por separadas y distintas del todo. Creemos que con esta ocasión los Castellanos trasladaron el centro operativo de la hacienda desde las antiguas islas conocidas antes como de Cumuato hasta las márgenes meridionales del río Lerma, cerca de Briseñas; y con el casco de la hacienda también transfirieron el nombre. En la actualidad tenemos a Cumuatillo en las casi desaparecidas islas, en el corazón de la Ciénega, y Cumuato en el encajonamiento de tierras que forman el embalse del río Duero y la corriente del Lerma (Moreno, 1989: 289-290).

    Por la ubicación geográfica de los cerritos de Cumuato, era un sitio habitado temporalmente cuando bajaba el nivel de agua del lago de Chapala y podía llegarse a él con manadas de ganado. Después de que concluyó la construcción del bordo de Maltaraña, en 1912, Cumuatillo se convirtió en un poblado permanente, habitado por medieros de la Hacienda de Briseñas debido a que, con la desecación de la Ciénaga, los terrenos fueron destinados predominantemente a la agricultura. Pero, en 1926 el bordo de Maltaraña se rompió y quedó inundada toda la Ciénaga de Chapala, por lo que Cumuatillo quedó deshabitado y un año después fueron regresando los medieros conforme las aguas bajaban de nivel.

    La permanencia de humedales obligó a los pobladores a transitar por las alzadas (lugares altos) para llegar a los pueblos vecinos. La mayoría se trasladaba caminando, por lo que un viaje a Sahuayo, Michoacán o a La Barca, Jalisco, implicaba dedicar un día completo. No obstante, cuando era alto el nivel de la laguna de Pajacuarán, el camino más corto para trasladarse de Cumuatillo a San Pedro Caro era por canoa, la cual zarpaba del atracadero de Cumuatillo con rumbo a la loma de San Pedro y de ahí caminando a pie hasta el poblado. El tramo recorrido en canoa era de 2 372 metros y, a pie, de 1 830 metros; cuando el nivel del agua era muy bajo, el traslado era completamente a pie rodeando el humedal por el lado poniente: de Cumuatillo se trasladaban a Las Palancas y de ahí seguían rumbo a San Pedro Caro. La duración de este último traslado era de alrededor de dos horas de caminata para recorrer los más de siete kilómetros de distancia.

    Hacia 1939 el gobierno del estado de Michoacán envió un topo para que abriera una brecha que comunicara Sahuayo, San Pedro Caro, Cumuatillo, El Fortín, Cuatro Esquinas y Briseñas. Antes de la apertura de esta brecha, de Cuatro Esquinas se iba a Briseñas por un camino que se encuentra al lado oriente y entronca con el camino que viene de Vista Hermosa, antigua Hacienda de Buenavista. Los pobladores del Cumuatillo de ese entonces relataban que

    [En] Cuatro Esquinas, allí había un pozo que servía para darle agua a los caballos y eso para la gente que iba y venía a La Barca. A la pasada llegaban ahí. Y estaba profundo, el pozo ese. Y tenían una mula o un caballo que jalaba la cubeta y ya estaba, ya sabía casi exactamente los pasos que tenía que dar el caballo y se paraba cuando ya estaba la cubeta grande, una cubeta de madera, pesada. Alcanzaba a agarrar como unos 20 litros o 30 litros, más o menos, de agua. Y ahí le hablaban al caballo y se aflojaba tantito el caballo, jalaba la ésa y vaciaban. Le hablaban, otra vez, y se regresaba el caballo o la mula. Y así estaban, este, para llenar la atarjea que tuviera agua (J. Covarrubias Villa, comunicación personal, 26 de marzo de 2020).

    El topo simplemente abrió el camino, pero no siguió la ruta antigua de Cuatro Esquinas a Briseñas, sino que hizo curva y siguió directo a Cumuato afectando a los ejidatarios que poseían parcelas por esa ruta. Los ejidatarios barbecharon y sembraron en la brecha, por lo que fue necesaria la intervención del ejército para controlar la situación. Pero, dado que legalmente las parcelas ejidales eran propiedad de la nación, no hubo indemnización alguna, como no las hubo posteriormente, cuando se abrieron canales y brechas durante la revolución verde. La brecha de Cuatro Esquinas a Cumuato llegaba hasta el río Duero y de ahí seguía por su bordo rumbo a El Capulín y se incorporaba al camino antiguo para llegar a Briseñas (J. Covarrubias Villa, comunicación personal, 26 de marzo de 2020). Fue hasta 1953 cuando se construyó un puente angosto en el río Duero para pasar directamente a Cumuato y continuar a Briseñas. Después, en 1965, se amplió la anchura del puente con lo que se hizo posible la circulación de vehículos de manera permanente en los dos sentidos (J. Chavarría Ayala, comunicación personal, 23 de marzo de 2020).

    Hacia 1938, la Casa de la Moreña, ubicada frente a la plaza de armas de La Barca, Jalisco, era una cantina famosa propiedad de Luis Aviña. Ahí quedaron muchas de las cosechas de los ejidos y pequeñas propiedades de la región. Francisco Lomelí Aviña, miembro de una familia de músicos, nacido en 1951 en La Barca, Jalisco, recuerda que cuando tenía ocho años sus tíos eran músicos de esa cantina (comunicación personal, 15 de abril de 2020). En 1940, Luis Aviña propuso a las autoridades ejidales de Cumuatillo que se permitiera la extracción de grava de los antiguos cerritos de Cumuato para cubrir parte de la brecha recién abierta. Se realizó una asamblea de ejidatarios y bajo la promesa de dar empleo a los pobladores de Cumuatillo y ayudar en obras públicas, el pueblo acordó permitir la extracción. Ponían barrenos y gritaban ‘¡Hay va el trueno!’ y la gente se protegía y volaban las piedras, les quebraban las tejas a las gentes, se metían las piedras dentro de las casas (J. Covarrubias Villa, comunicación personal, 26 de marzo de 2020). Refiere José Chavarría Ayala:

    Me acuerdo de uno que se llamaba Evaristo, otro que se llamaba Ramón Ayala, chueco de las patas. A’ll todo ese joyancón que hicieron. Acarrearon a’ll, trocas cabronas, troquitas viejas, pues. A’ll acomodaron baches y todo eso. [...] En el cuarenta ya andaban acarreando barrenos, echando barrenos y acarreando grava de ahí del barrancón ese. Ellos lo hicieron (comunicación personal, 23 de marzo de 2020).

    Durante 1941 se concluyó

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