Perito, dictamen e informe pericial de trabajo social en la impartición de justicia
()
Información de este libro electrónico
Esta obra proporciona una guía sólida y específica para profesionales en el campo del Trabajo Social y peritos que desean intervenir con éxito en las diferentes etapas del Proceso Penal Acusatorio Adversarial, así como en asuntos familiares. Desde los fundamentos hasta recomendaciones clave, el libro abarca una amplia gama de temas, incluyendo la historia del Trabajo Social en el ámbito jurídico, las cualidades y requisitos del perfil del perito social, el marco normativo relevante, y una propuesta metodológica. Estos temas se abordan con un enfoque particular en las tres etapas del proceso acusatorio: investigación, etapa intermedia y juicio oral, destacando las características más relevantes y los elementos críticos que deben ser analizados.
Un aspecto destacado de esta obra es la importancia de la prueba en el proceso legal, así como los puntos clave que un perito debe considerar al redactar un informe pericial, dependiendo de la etapa del proceso en la que se encuentre. Se pone énfasis en comprender cada componente del dictamen o informe pericial y cómo llevar acabo un interrogatorio efectivo, ya sea en calidad de testigo o experto, con el objetivo de respaldar o refutar las alegaciones presentadas. En última instancia, esta obra proporciona una visión integral y recursos esenciales relacionados con el peritaje en Trabajo Social, facilitando una labor pericial precisa y efectiva en el contexto del sistema legal, ya sea en casos penales o de familia.
Lee más de Dr. Ismael Aguillón León
Trabajo Social Jurídico Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Trabajo social y derecho de familia en México Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTrabajo Social Empresarial Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTrabajo social y mediación Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCódigo de Ética, Conducta y Moral de Trabajo Social en el Ámbito Socio - Jurídico Mexicano Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPeritaje de Trabajo Social como Prueba y Medio de Prueba en el Sistema de Justicia Penal Acusatorio Mexicano Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Relacionado con Perito, dictamen e informe pericial de trabajo social en la impartición de justicia
Libros electrónicos relacionados
Derecho de la Seguridad Social Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesRégimen migratorio y de ciudadanía argentino: Régimen Normativo, Procedimiento Administrativo y Proceso Judicial Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEstudio comparativo de niñas, niños y adolescentes trabajadores Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDerecho del trabajo. Desafíos contemporáneos de la tutela colectiva e individual. Volumen II. Tutela individual: Estudios en homenaje al profesor Alfredo Villavicencio Ríos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLos delitos políticos.: Atentado contra el régimen constitucional y democrático de derecho Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLey Federal del Trabajo y Leyes de Seguridad Social. Académica 2017 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLas organizaciones criminales. sistemas de injusto autónomo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesHijos e hijas de mujeres privadas de la libertad: abandono social y legal en el ejercicio de sus derechos para la asignación de un tutor, durante la etapa de detención, proceso y ejecución penal.: abandono social y legal en el ejercicio de sus derechos para la asignación de un tutor, durante la etapa de detención, proceso y ejecución penal. Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesJusticia transicional Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesJusticia: Reflexiones conceptuales y su aplicación al caso colombiano Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl ministerio público y fiscal en Uruguay: La causa pública y otros aspectos constitucionales Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPandemia y Ciencias Penales Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl futuro es hoy: Primera infancia en la Argentina Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEn defensa de la litigación Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDesaparición forzada de personas y equivalencia funcional: Una propuesta de recepción del derecho penal internacional Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl futuro del derecho en sociedades en transformación Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDerecho internacional humanitario y conflicto armado en Colombia. Tomo IV Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesJóvenes y vulnerabilidad social en el México actual: Aproximaciones desde lo laboral, sexual-reproductivo y educativo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPerspectivas sociojurídicas sobre el control del crimen Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesFundamentos psicojurídicos para el desarrollo de competencias ciudadanas en niños y niñas: Manual para docentes, padres de familia y cuidadores Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa memoria de los testigos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesMis sueños y sus insomnios: Mi sueño americano Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Reflexiones sobre la Reinserción Social, la Ejecución de la Pena y la Psicología Penitenciaria Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDebates y aportes al sistema integral de derecho penal. Obra homenaje al profesor Jorge Arenas Salazar: Tomo I: Dogmática penal y proceso penal contemporáneos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCiberdelitos 2: Análisis doctrinario y jurisprudencial Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesRepensando el trabajo social Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa entrevista en el trabajo social Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El caleidoscopio de la interdisciplina: La construcción de prácticas profesionales en una guardia de salud mental Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Tópicos del Trabajo Social y las políticas públicas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Derecho administrativo y práctica reglamentaria para usted
Compendio de derecho administrativo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Forma, formalidades y contenido del contrato estatal Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El mercado de valores en fácil Calificación: 2 de 5 estrellas2/5Fundamentos de Derecho Administrativo Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Derecho de las tecnologías y las tecnologías para el derecho Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCurso de Derecho Administrativo. Curso, temas de reflexión, comentarios y análisis de fallos Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Derecho Administrativo. Curso. Temas de reflexión. Comentarios y análisis de fallos Edición 2017 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDerecho administrativo: Reflexiones contemporáneas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPromoción de la inversión privada en el Perú:: del contrato de concesión a las asociaciones público-privadas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEpistemología, ética y hermenéutica en el siglo XXI Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La licitación pública. Aplicación del principio de proporcionalidad a la selección objetiva de contratistas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesFallos referentes en contratación estatal Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesManifiesto por un derecho de izquierda Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Derecho administrativo sancionador: Entre el control social y la protección de los derechos fundamentales Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Derecho administrativo y teoría del Derecho: Tres cuestiones fundamentales Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDerecho adminstrativo mexicano Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Derecho administrativo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El contrato de construcción privado: Consecuencias jurídicas de la elección del project delivery system Calificación: 4 de 5 estrellas4/5La corrupción pública y privada: causas, efectos y mecanismos para combatirla Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Escritos polémicos: Diálogos sobre Derecho, argumentación y democracia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa narcofinanciación de la política. Una comparación entre Colombia, México y Brasil Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl impulso sistemático del derecho administrativo chileno: 1861-1890 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesGuíaBurros: Compliance: Todo lo que necesitas saber sobre el cumplimiento normativo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTeoría general de la reparación simbólica Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesManual de Derecho Administrativo Calificación: 1 de 5 estrellas1/5LIDERA TU LITIGACIÓN ORAL: 14 TÉCNICAS APLICADAS EN LOS ÁMBITOS PENAL Y CIVIL Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLey de Estupefacientes Nº 23.737: Comentada y anotada con reseñas jurisprudenciales Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDerecho y análisis económico Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCompendio de derecho penal económico: Parte general Calificación: 5 de 5 estrellas5/5
Comentarios para Perito, dictamen e informe pericial de trabajo social en la impartición de justicia
0 clasificaciones0 comentarios
Vista previa del libro
Perito, dictamen e informe pericial de trabajo social en la impartición de justicia - Dr. Ismael Aguillón León
CAPÍTULO 1. ANTECEDENTES DE TRABAJO SOCIAL JURÍDICO
1.1. Antecedentes Históricos del Trabajo Social Judicial
El recorrido histórico del trabajo social y el reconocimiento de su evolución son importantes por varias razones, en primer lugar comprender esta evolución permite apreciar cómo a lo largo del tiempo desde la profesión se han respondido a las necesidades cambiantes de la sociedad. Desde sus orígenes como respuesta a la pobreza y desigualdades sociales hasta la fecha el Trabajo Social ha trascendido para abordar una amplia gama de problemas sociales, demostrando la capacidad de adaptación ante desafíos emergentes, dado el dinamismo de la sociedad.
A medida que exploramos la historia, se pueden identificar las influencias políticas, económicas, sociales y culturales que han moldeado la profesión, lo cual da pie a reflexionar desde donde surgen las estrategias de intervención, al igual que hacia donde están encaminadas, esto resulta crucial para la constante responsabilidad que se tiene por aportar desde el desempeño profesional a la promoción de la justicia social, la defensa de los derechos humanos, en general la búsqueda del bienestar de las personas.
En este orden de ideas, para comenzar el recorrido histórico nos situaremos en los siglos XII y XIV, cuando las órdenes religiosas y las instituciones eclesiásticas liberaron a las iglesias parroquiales de la mayor parte de los deberes que tenían por el cuidado de los pobres. En el siglo XV, monasterios, conventos, hospitales y abadías proporcionaban el refugio, limosna, comida y ropa para los pobres o para los mendigos ambulantes. Muchas de estas instituciones eran subsidiadas por medio de los donativos, realizados con fines caritativos por los integrantes de la familia real y la aristocracia. A pesar de que diariamente se distribuía comida en la puerta del convento, y se ofrecía un techo a quienes no tenían casa, estas acciones no cambiaron las condiciones sociales del pobre, de tal manera que pudiera sostenerse nuevamente por sí mismo.
Aunque la Iglesia era sin lugar a dudas la institución caritativa más importante de esta época, su obra era complementada, - al menos lo fue en los siglos XII al XV -, por las actividades de beneficencia de los gremios. Las sociedades de los mercaderes y artesanos, las fraternidades rurales y las fraternidades eclesiásticas o sociales fueron organizadas con la finalidad de ofrecer ayuda mutua, bajo los preceptos de la hermandad y amistad, por consiguiente tuvieron como prioridad el sustentar a sus propios miembros, entre los que se encontraban enfermos, viudas y huérfanos, aunque sus obras caritativas también tuvieron alcance a los pobres del pueblo. Particularmente en tiempos de sequía y de hambre, se encargaban de la distribución de productos alimenticios entre los que se encontraba la cebada y trigo, que eran entregados a indigentes, aunado a que durante ciertos días festivos ofrecían de comer o bien les daban albergue gratuito a los adultos mayores en situación de pobreza.
La poor law (ley de los pobres) de 1601, también conocida como 43 Isabel
fue realmente una codificación de las leyes anteriores para el socorro de los pobres. Su principal innovación consistió en estipular la obligación para el sostenimiento de los abuelos, al igual de los padres necesitados. Esta ley representó la forma final que tomo la legislación para proteger a los pobres de Inglaterra, después de tres generaciones en las cuales la opinión pública había sido conmovida en su sumo grado acerca de la protección, que necesitaban los pobres en un periodo de cambios políticos, religiosos y económicos, que exigió intervención gubernamental.
La ley confirmó la responsabilidad de la parroquia—o sea, la comunidad local--, en cuanto al mantenimiento de los pobres a quienes sus familiares no sostenían. Por otro lado, ahora la responsabilidad parroquial estaba centrada en cuidar y ayudar únicamente a quienes habían nacido ahí, o que tuvieran por lo menos tres años de radicar en la misma. Esta cuestión de residencia
o de derecho de población
, como uno de los importantes para recibir la asistencia pública, ha continuado siendo un problema vital en la asistencia pública hasta la época presente.
La ley de pobres de 1601 no permitía que se registrara una persona, como necesitada de caridad, cuando sus parientes –esposa o esposo, padres o hijos— podían sostenerla. El principio de responsabilidad de los parientes
o responsabilidad familiar
significa que los familiares deben asumir la responsabilidad básica de sostener a sus parientes pobres, de manera que autoridades encargadas de la asistencia pública se enfocaron en ayudar a los desamparados de quienes su familia no podía sostenerlos.
La severa oposición a la aplicación que se le daba a la ley de pobres, la oleada ascendente de la mendicidad, y la carga cada vez más onerosa de impuestos destinados a la ayuda de los mismos, produjeron en 1832 el nombramiento de una Comisión Real para investigar la Administración y Aplicación Práctica de las Leyes de Pobres
. Fue nombrado presidente el profesor Nassau W. Senior, notable economista, y secretario, Edwin Chadwick, inteligente y joven abogado, que había hecho estudios bajo la tutela de Jeremy Bentham. La Comisión emprendió una extensa investigación sobre cómo se aplicaba la ley de pobres en todos los condados de Inglaterra. Esta labor requirió dos años y la comisión rindió su informe en 1834.
El informe declaraba con insistencia que la forma en que se proporcionaba en la práctica la ayuda en los pobres no había logrado hacer que los niños y los adultos capacitados trabajaran, y en cambio los había convertido en mendigos permanentes
, en lugar de hacerlos ciudadanos capaces de sostenerse a sí mismos. Esto es producto, particularmente, de la introducción del sistema de auxilio parcial
. Los impuestos que se aplicaban para la ayuda a los pobres se empleaban como subsidios para los labriegos, los terratenientes, los comerciantes y los manufactureros.
Las seis principales recomendaciones del informe fueron a) abolir el auxilio parcial
aplicado de acuerdo con el sistema de Speenhamland; b) internara a todos los solicitantes de ayuda, físicamente capacitados, en el hospicio; c) otorgar socorro
externo solo a los enfermos, ancianos, inválidos y a viudas con hijos pequeños; d) coordinar la administración de auxilio de varias parroquias convirtiéndola en una unión de la ley de pobres
; e) hacer que las condiciones de los recipiendarios de auxilio publico fueran menos apetecibles que las condiciones de vida de los trabajadores de más bajos sueldos en la comunidad (principio de menor elegibilidad
) y f) establecer una comisión central que debía ser nombrado por el rey. Estas recomendaciones dieron como resultado que se promulgara una ley en Inglaterra, el 14 de agosto de 1834, que durante cien años fue considerada la Nueva Ley de Pobres.
En Europa durante el siglo XVIII se presentaron diversos procesos políticos como fue el caso del llamado mercantilismo la cual se describe como una política de poder. La idea de mercantilismo no se agota a partir de una concepción meramente política también era social. Como tal, implicaba varias ideas acerca de las relaciones sociales de los individuos y de los grupos y la forma en que debían ser manejados en cuanto a política social.
En el marco de la acción y pensamiento europeo se desarrolló en Alemania el cameralismo, variante alemana del mercantilismo el cual, consideró como parte fundamental del funcionamiento estatal las relaciones sociales en el campo de la salud.
En el marco de este cameralismo, la idea de policía es un concepto clave en relación con los problemas de la salud y la enfermedad. Derivado del griego politeia, en tanto la administración del Estado el término policía (policey) se manifestó de manera popular desde el siglo XVII a partir de diversos escritos de pensadores como lo fue el desarrollado a partir del enfoque cameralista de la relación de la salud y la vida social del Ludwig von Seckendorff. De acuerdo con él, el propósito adecuado del gobierno era establecer las normas por las cuales se asegure el bienestar de la tierra y el pueblo. Ya que el bienestar y la prosperidad se manifiestan en el crecimiento de la población, se deben adoptar las medidas para cuidar la salud de la gente para que aumente la población.
Los programas gubernamentales debían preocuparse por mantener y supervisar a las parteras, cuidar a los huérfanos, la designación de médicos y cirujanos, al protección contra plagas y enfermedades contagiosas, el uso excesivo de bebidas alcohólicas y del tabaco, la inspección de los alimentos y del agua, las medidas de limpieza y drenaje de las ciudades, la fundación y el mantenimiento de hospitales y la provisión de ayuda a los pobres. También Leibniz, filósofo, científico y político alemán hizo sus propuestas acerca de los planes gubernamentales para el bienestar social.
El Estado debía levantar de manera completa y frecuentemente los datos del número de ciudades, villas y donde fuera necesario las casas individuales así como el total de la población por edad y sexo. También debía incluir la cantidad de soldados, artesanos, jornaleros y obtener la información de las habilidades de cada habitante. Como obligatorio se convenía conocer el número de muertos y sus causas, sobre todo si estas eran consecuencia de enfermedades contagiosas. Estos datos servirían para un adecuado control de los recursos destinados a la salud a partir de una Autoridad Médica Estatal.
Derivado de lo anterior, la preocupación e interés por preservar la salud se comienza a distinguir como una cuestión de política pública, en la cual se dio paso a una nueva etapa, que se caracterizó por innovaciones en este ámbito, creando así, el concepto de el interés por la salud visto como una cuestión de política pública entró en una nueva etapa de desarrollo durante la segunda mitad del siglo XVIII debido a la creación del concepto de policía médica¹, durante la segunda mitad del siglo XVIII. Influido principalmente por los trabajos de funcionarios, filósofos y teóricos de ciencia policial comenzaron a aplicarlo a los problemas médicos y de la salud.
Teniendo como parteaguas la Revolución Francesa algunos grupos comenzaron a desarrollar diversas investigaciones en torno a los problemas existentes en la salud de la población, pero principalmente del sector precarizado. Esta preocupación llego a la Asamblea de los Estados Generales cuyos integrantes realizaron un análisis de la condición de pobres y los menesterosos. Sin embargo, durante este periodo se presentaron condiciones ambientales que ocasionaron malas cosechas e inundaciones, teniendo altos números de desempleo, misma situación que desencadeno disturbios sociales, los cuales tuvieron contención a partir de dar respuesta inmediata a través de la asistencia a los pobres, otorgada en instituciones con lugares fijos designados, en comisiones, incluso en los domicilios de quienes necesitaban la ayuda.
También se reconoció la necesidad de visitar hospitales y otros lugares destinados a pobres y si era necesario llevar ayuda a la vivienda de los familiares de los enfermos. Para tal efecto, la atención a enfermos, pobres e indigentes se proporcionaría hasta donde fuera posible en su propio hogar donde estarían en compañía de sus familiares o conocidos, para los indigentes en los lugares destinados a ellos. Cada distrito urbano o rural llamado cantón designaría a un médico y cirujano, quienes atenderían a los más necesitados, principalmente a los niños. Los facultativos tendrían la obligación de atender a cuantos fueran necesarios y vacunar a los niños periódicamente. Presentarían un informe anual de las condiciones climáticas y su posible relación con brotes epidémicos, además de las estadísticas propias de nacimientos, matrimonios y defunciones.
PERÌODO PRECIENTÌFICO
Este periodo se refiere a la etapa inicial de desarrollo de la disciplina, previo a que se adquirieran enfoques sistemáticos y científicos. Este periodo abarca aproximadamente desde finales del siglo XIX hasta principios del siglo XX, cuando el Trabajo Social comienza a consolidarse de forma más profesional, por lo que se puede distinguir que sus raíces, como ya se ha aludido, se encuentran a partir de acciones filantrópicas y de caridad, caracterizándose por la atención de las necesidades de los más necesitados, abordando problemáticas de desigualdades sociales, marginación y pobreza que afectaban a la población en general.
Las prestaciones de servicios enmarcaban la asistencia alimentaria, médica y de refugio, sin embargo, se carecía de un marco teórico que dotara de una base científica, por tanto, no existía una comprensión o análisis sobre las causas subyacentes de los problemas sociales, de forma que los esfuerzos por dar atención eficiente no eran los suficientes para que se generaran cambios sistemáticos o estructurales, sino que se limitaban a necesidades inmediatas.
En este entendido, se comprende el aporte de los precursores, no sólo de aquellos que organizaron y dirigieron grupos con fines sociales, sino también aquellos que trabajaron con objetivos puramente educativos. El aporte de estas experiencias formo la fase de la materia de trabajo social de grupos. Su primer antecedente lo encontramos en el S. XIX en la época conocida como período de la revolución industrial. En esta época un grupo de idealistas, inspirados en propósitos altruistas organizaron algunos movimientos de ayuda dirigidos a ciertos grupos, naciendo éstos en Inglaterra por haber sido el país que más sufrió el cambio económico y social producido por la industrialización.
La revolución industrial trajo como consecuencia el auge de doctrinas individualistas. Se consideraba que la felicidad máxima se alcanza sólo en base del máximo de libertad y seguridad de los demás, por eso, el individuo se libera de su responsabilidad grupal.
Durante el maquinismo nace una nueva clase social: el proletariado, la masa campesina sin tierra y el artesano provocando problemas de desadaptación personal y social.
La organización social se alteró con los nuevos elementos materiales e ideológicos que creo el maquinismo. La estructura social, basada en la familia y en la división del trabajo sencillo desaparece.
Se carece de espacio suficiente, sobre todo para el esparcimiento de los niños. Con esto ocurre la perdida de del sentido de dignidad familiar.
PRECURSORES DEL PERÌODO PRECIENTÌFICO:
DON BOSCO
Sacerdote salesiano (la recreación como medio de educación).
Objetivo: llegar a establecer una relación amistosa entre el maestro y el alumno EDUCAR SIN REPRIMIR
GERGE WILLIAMS
Crea la asociación cristiana de jóvenes con carácter religiosa, para salvar a los jóvenes de los peligros, vicios; surge en Inglaterra y llega a Estados Unidos, a Uruguay en 1914 con el nombre de Asociación Sudamericana con principios netamente cristianos.
SAMUEL BARNETT
Retoma la ideología de San Vicente de Paul en el S. XVII. Consistente en el aprovechamiento del tiempo libre de los jóvenes creando con ello los centros recreativos.
CLUB DE NIÑOS
Nace en Inglaterra y se extiende a Estados Unidos. Dicho club era para aprovechar el tiempo libre de los niños y jóvenes de 8 a 20 años, realizando actividades por las noches, después de clases o vacaciones para liberarlos de las ideas perniciosas.
GERAL BANDEN POWELL.
El movimiento scout fue iniciado en 1908 por el general inglés, Badén Powell, difundiéndose después por todos los países del mundo. Nace como una forma de para atender a los hijos de la clase trabajadora, que debido al empleo de sus padres y deficiencias de orden económico y social quedaban sin dirección educación y moral adecuada.
PERÌODO CIENTÌFICO
El periodo científico de la profesión se refiere a la etapa en la cual se comenzó con la integración de enfoques científicos y teóricos para la comprensión e intervención en las problemáticas sociales, de manera que se caracteriza por el uso, así como desarrollo de investigaciones empíricas, teorías sociales y modelos prácticos sustentados en evidencia. Para ello se implicaron teorías de otras disciplinas como la sociología, psicología, economía, etc., que aportaron un marco teórico para contextualizar los factores estructurales que influyen en la vida de las personas.
Durante este periodo se produjo una expansión significativa en el campo de actuación para Trabajo Social, ya que se abarcaron una variedad de áreas de intervención, como el trabajo con familias, la salud mental, la justicia social, el desarrollo jurídico, en materia jurídica con menores y familias, entre otros campos especializados, lo cual promovió la integración de enfoques multidisciplinarios, al reconocer que los problemas sociales no solo se deben a factores individuales, sino que están ligados a los estructurales y sistémicos.
Se inicia con un sistema basado en el período anterior. En 1920 se comienza a escuchar en las instituciones el término trabajadores sociales de grupo
para designar a aquellas personas que laboraban con grupos, con base al período precientífico y con el desarrollo de teorías de otras disciplinas tales como la filosofía educacional de Jhon Dewey, los conocimientos de las ciencias sociales, la psicología etc. Se empezó a dar importancia al manejo y a la conducta de pequeños grupos.
A partir de 1934 se inicia el movimiento tendiente a definir la técnica y objetivos de forma de trabajo; su resultado fue llegar a señalarlo como susceptible de ser adoptado por los profesionales del trabajo social y en esta época existía la intervención disciplinada y sistemática de valorar lo observado para deducir leyes que normaran y orientaran las relaciones sociales y su valor para el individuo y la sociedad.
PRECURSORES DE ÈSTE PERÌODO
SLAVSON
En 1912, Samuel Richard Slavson inició su experiencia de trabajo social de grupos al organizar en Brooklin, Nueva York, clubes para la clase trabajadora.
Proponiendo educar y entretener ofreciendo la oportunidad de desarrollo de la personalidad a través de la participación de grupos, fomento la libre expresión su relación eran las relaciones cara a cara para cultivar los procesos emocionales.
Slavson es considerado como el primer humanista que creó la teoría del trabajo social de grupo.
LIBERMAN
De la misma manera, compartía la inquietud ya que ambos tenían interés por la misma comunidad trabajadora en general.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL TRABAJO SOCIAL DE CASOS
Los conceptos de caridad, filantropía
o amor al prójimo, predominaron en la antigüedad. Medios utilizados para aliviar principalmente las miserias, ligadas incluso a las actividades de índole religioso o sectarista, ya que las iglesias y monasterios atendían a un gran número de pobres.
En los siglos XVI y XVII (1576-1660) San Vicente de Paúl comenzó a individualizar los casos. Visitaba amistosamente los hogares con el objeto de tratar a cada persona sobre una base individual.
En el siglo XVIII en América surgieron figuras de gran relieve e importancia para el desarrollo de programas básicos de trabajo social.
ESCENARIO NACIONAL E INTERNACIONAL EN QUE SURGE
El caso individual ha sido el primer esfuerzo de sistematización de la acción social para la ayuda de los necesitados. Su aparición corresponde a la etapa de tecnificación de la beneficencia, que se inicia en Europa, principalmente en Inglaterra, con la asistencia a los pobres y a los socialmente desposeídos, por las sociedades de Organización de la caridad (COS). Que luego adquirieron importancia en los Estados Unidos.
En el siglo XIX, en América surgieron figuras de gran relieve e importancia para el desarrollo de programas básicos de trabajo social como lo son:
CLARA BARTON
De Massachussets (1821-1912), se le debe la organización de la cruz roja americana. Visitó Cuba, donde fundo hospitales e incluso principios sanitarios.
CHARLES LORING BRACE
Nueva York, (1826-1890), pionero de la asistencia social norteamericana, dirigió su atención hacia los niños abandonados; fundo en 1850 una sociedad de auxilio infantil.
JOSEPHINE SHAW LOWELL
Nueva York (1843-1905), fue una de las figuras más representativas de la asistencia pública norteamericana. Basándose en el método directo de la observación personal, escribió artículos sobre las condiciones de las cárceles, asilos, reformatorios, etc. Logró movilizar la opinión pública y establecer notables mejoras en instituciones especiales.
DOROTEA L. DIX
Massachussets (1802-1887), consiguió el decidido apoyo de representantes y senadores para introducir innovaciones y mejoras para el cuidado de los débiles mentales. Su obra sirvió de base para numerosos métodos de tratamiento y normas higiénicas.
En 1842 The New York Association for Improving the Condition of the poor (asociación para mejorar la condición de los pobres) instituyó el sistema de visitas a los hogares con el propósito de orientar a los necesitados y ayudarlos a buscar trabajo; presentarles confianza e inculcarles buenos hábitos ofreciéndoles limosna solamente cuando fuera absolutamente necesario. En 1871, la universidad de Harvard introdujo el estudio de casos en su escuela de leyes con el propósito de conocer individualmente los casos.
Desde 1899 se adoptó este método de enseñanza en las escuelas de servicio de trabajo social.
El caso social ha sido el primer esfuerzo de sistematización de la acción social para ayuda de los necesitados. La psicología dinámica se transformó en el sustento científico más importante del caso social individual. Aportando nuevas dimensiones y perspectivas a los profesionales de esta área.
En 1920 a 1930 las escuelas de servicio y trabajo social comenzaron a ofrecer cursos especializados dentro del método de estudio de casos. Desde 1935, cuando se aprobó el acta de seguridad social en Estados Unidos y en la que se dispone que el estado asuma la responsabilidad de los problemas del pueblo, el estudio de casos se hizo indispensable para poder determinar con justicia la elegibilidad de los aspirantes a subsidios establecidos por las categorías federales.
Los nuevos problemas que plantea la sociedad norteamericana van modificando el enfoque que adquirió el método bajo el impacto del psicoanálisis comienza a llamar la atención los factores que están más allá del individuo y en 1940 aparece el concepto de caso psicosocial acuñado por Gordon Hamilton. Posteriormente Hamilton plantea la necesidad de vincular al servicio social individual con la política social puesto que no es posible resolver con éxito problemas de interrelación si se carece de una sana estructura económica y política.
Termina la segunda guerra mundial, el caso social individual localiza su atención sobre una nueva problemática, aunque siempre con la perspectiva y el instrumental psicoanalítico, a saber: la conexión entre el yo
y las exigencias del mundo externo. Posteriormente, el creciente aporte de la sociología, psicología social y antropología cultural, enriquecieron el caso social individual.
Hoy este método tiene en Estados Unidos dos orientaciones principales y que son
La diagnostica de inspiración freudiana y la funcional apoyada en la psicología. Ambas basadas en los supuestos de la psicología dinámica. El servicio social con casos individuales continuo con una fuerte tonalidad psicológica. Quizá no puede ser de otra manera tratándose de trabajo con individuos.
DIAGNÓSTICO SOCIAL DE MARY RICHMOND
En 1899 publicó un libro titulado Friendly visitors among the poors
en el cual destacaba la importancia de establecer relaciones cordiales con las familias que se visitan.
Posteriormente, en 1917 publicó otra obra social diagnosis
de gran trascendencia en el estudio de casos por exponer un método vocacional y sistemático.
Ese mismo año, posiblemente debido a la visita y labor de Sigmund Freud a los Estados Unidos presentó a The National Conference of social Work un importantísimo trabajo sobre las bases psicológicas de casos.
EL CASO DE MÉXICO
Después de la conquista, los españoles se dieron a la tarea de establecer instalaciones sanitarias y sociales adecuadas para los europeos y los nativos. Recordemos que uno de los motivos de la caída de Tenochtitlan fue una epidemia de viruela que asoló a los defensores de la ciudad. Al mismo tiempo, las conquistas espirituales se asociaron con salvar las almas perdidas de los indios americanos. De las tres influencias socioculturales que llegaron a América junto con las naciones española, bizantina, musulmana y occidental, la última influyó en el surgimiento del socorro a los desamparados y enfermos bajo preceptos cristianos².
Los frailes encargados de la evangelización también eran responsables del cuidado de la salud de la población local en los territorios conquistados. Así que empezaron a construir hospitales para atender a los indios. Para Venegas (1973:34), el trabajo de los hospitales indígenas tenía como objetivo reunir a la población nativa en las ciudades, convertirlos a nuevas creencias y brindarles asistencia para sus necesidades físicas. Los hospitales son muy útiles durante una epidemia en curso, y los religiosos que los dirigen tratan de mantener los ingresos y el sustento que gastan tratando a los enfermos y mantener la iglesia en el mismo hospital en buenas condiciones
Por lo tanto, los hospitales para indios se establecieron no solo con fines terapéuticos sino también por intereses económicos, políticos y religiosos. Con cada epidemia, la población local disminuye y el número de indios que pagan tributo se vuelve cada vez más reducido. La dispersión de los indios había creado problemas para el gobierno y la iglesia, por lo que fue necesario encontrar una razón para reunirlos y cambiar sus perspectivas sobre la nueva religión. En el decreto del Tercer Concilio Provincial Mexicano de 1585 se abordó sobre la regulación de la vida en el hospital incluía, entre otras cosas: el deber de instruir cristianamente a los enfermos, hacerles confesar sus pecados, observar los sacramentos, misas y, si fuere necesario, ocasiones, llevar a cabo su sepelio³.
En muchos casos, los hospitales también fungieron como hospicios, manteniendo a los pacientes que vivían en la pobreza para que la enfermedad no fuera esparcida y no murieran en la calle. Algunos pacientes, como los leprosos y los enfermos mentales, pasaron el resto de sus vidas en hospitales; los que se recuperaron generalmente lo hicieron por su propia recuperación, ya que la ayuda terapéutica fue sub-óptima y, en algunos casos, contraproducente⁴.
Llegado el siglo XVII se delegaron dos funciones paralelas para los hospitales: la primera, fue la atribución sobre acciones para el cuidado de los enfermos. La segunda, consistía tenía que ver con el hospedaje, el cual considero resguardar huérfanos, peregrinos u otros desvalidos. Algunos de los hospicios que tuvieron estas funciones fueron La Purísima Concepción y Jesús Nazareno, al igual que el Hospital Real de Naturales.
La adscripción étnica y de oficios pesó en la institucionalización de la caridad y el socorro a los indios. Los indios generalmente tenían hospitales separados financiados con parte de sus tributos, además de donaciones de particulares y de la Corona. La introducción del modelo europeo de hospitales trajo consigo algunos cambios para los indígenas, por ejemplo, el uso de camas; también el morir en un hospital se convirtió en una experiencia desusada para los indígenas. El concentrar enfermos en un hospital tenía como función no solo la doctrina cristiana sino la concentración de enfermos a fin de evitar el contagio, principalmente en las epidemias⁵.
La presencia de epidemias con sus consecuentes efectos hizo ver a la población de sus esfuerzos individuales tenían importantes limitantes, ya que se continuaba con la tradición de solicitar ayuda celestial a partir de procesiones hasta que el ayuntamiento comenzó a promulgar disposiciones y ordenanzas; la Junta de Policía emitió normas sobre el aseo y buen orden en las ciudades; la Iglesia procuraba en los sermones la disposición de las decisiones gubernamentales; los virreyes expidiendo leyes y haciendo valer su autoridad; las Juntas de Sanidad que organizaban a la población ante una epidemia y finalmente, el Real Tribunal de Protomedicato que proporcionaba la regulación del campo médico. Todos, en conjunto contribuyeron a poner en práctica las funciones de la policía médica y los códigos sanitarios en la Nueva España⁶.
Las juntas sanitarias⁷ tanto principales como subalternas o municipales sustentadas por la caridad tenían como propósito brindar ayuda a los más necesitados, a las personas enfermas llevándoles medicamentos, alimentos, ropa y frazadas así como recolectar donativos en efectivo o en especie. Las juntas de sanidad también daban instrucciones a los vecinos sobre recomendaciones de cómo tratar la enfermedad y evitar los contagios. Se conformaban de personas notables⁸ de cada cuartel⁹ y recorrían las manzanas, calles y casa por casa para levantar censos, identificar casas con enfermos y conducirlos a los hospitales, se vacían acompañar por un modelo de autoridad con carácter de policía médica que ante la negativa de recibir atención se les recluía a la fuerza para evitar contagios innecesarios¹⁰. Estas brigadas adicionalmente, vigilaban las ordenanzas en cuanto a la regulación de basureros y muladares, cementerios, drenajes y canales, y a la higiene de mataderos y tocinerías.
Al igual que lo sucedido en el método de casos, se comenzó a trabajar en grupos con intención educativa y social mucho tiempo antes que el trabajo social de grupos fuera definido como un método profesional con técnicas y objetivos propios. La práctica de trabajo social de grupos nació con el deseo de satisfacer necesidades sociales, en el llamado humanitarismo que influyo en el movimiento organizador de la caridad, creando una conciencia de ayuda a la clase trabajadora, no sólo cuando el individuo estuviera enfermo, desvalido o cesante, sino también que se recreara y compartiera con amigos en ambientes adecuados durante su tiempo libre.
1.2. Un Acercamiento al Trabajo Social Forense
Cuando hablamos de ciencias forenses, nos referimos al conjunto de materias que contribuyen a investigar y a esclarecer los hechos que constituyen actos delictivos. Estas materias pueden referirse a cualquier tipo de ciencia como la física, la química, la medicina, la biología, entre otras.
Los estudios forenses los realiza un experto forense que puede estar especializado en medicina legal, psicología, sociología o Trabajo Social y en cualquier otra área sujeta a realizar investigación.
La práctica de los estudios forenses ayuda a dilucidar los hechos y los actos en cualquier tipo de proceso, ya sea, civil, administrativo, penal o social. Por último, el perito forense intervendrá en el proceso cuando sea propuesto por alguna de las partes o requerido por el juez, analizará los vestigios, actos, hechos o instrumentos que se le requieran y expondrá el dictamen en el juicio cuando sea necesario.
¿Pero qué son las Ciencias Forenses?
Antes de entrar en materia de trabajo social forense debemos de entender antes que nada los conceptos mismos de las Ciencias Forenses los cuales se refieren a distintas disciplinas aplicadas en el ámbito legal. Los expertos en este campo son conocidos como científicos forenses, cuya labor consiste en analizar las pruebas presentadas en procesos judiciales desde una perspectiva científica.
Además de llevar a cabo trabajos de laboratorio, los científicos forenses desempeñan un papel activo en la escena del crimen al analizar y recolectar pruebas, así como identificar posibles datos relevantes. Estos profesionales son empleados del sector público, aunque los peritos tanto públicos como privados también pueden llevar a cabo tareas similares, incluso llegando a contradecir a los científicos forenses.
Las pruebas obtenidas en una escena del crimen pueden requerir análisis genéticos, químicos o toxicológicos con el fin de determinar las implicaciones legales de un hecho. Esta información puede resultar crucial tanto para la defensa como para los argumentos de la fiscalía. El testimonio de los científicos forenses se considera un componente confiable en muchos casos tanto civiles como penales, debido a su independencia, objetividad y su enfoque exclusivamente técnico hacia el caso.
Cabe resaltar que estas disciplinas se basan en métodos científicos y tecnológicos para recolectar, preservar, analizar, así como presentar pruebas científicas ante los tribunales de justicia, siendo como ya se mencionó, una forma de proporcionar pruebas a partir de hallazgos entorno a un hecho.
¿Pero para qué sirven las Ciencias Forenses?
En el campo de la Ciencia Forense participan varias ramas científicas: la física, la química, la Medicina, la Biología, como ya se mencionó anteriormente. Centrándose en el reconocimiento, la identificación y la evaluación de pruebas físicas. Es una parte esencial del sistema judicial, ya que utiliza un amplio espectro de ciencias para lograr información relevante para un procedimiento legal.
La Ciencia Forense puede probar el culpable o hecho alrededor de un delito, a través de:
Toma de evidencias
Examen y gestión de pruebas
Interpretación de datos
Realización de informes claros y concisos
Ratificación del Científico Forense
Como se ha referido los peritajes son un medio de prueba en el sistema de justicia, si bien la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no enuncia específicamente sobre los peritajes, si establece principios generales entre los que se encuentra la publicidad, contradicción, concentración, continuidad e inmediación, que están estipulados en el Art. 20, mismo en el que en la Fracc. V se enuncia que la carga de la prueba corresponde a la parte acusadora, sin embargo se aclara que ambas partes involucradas pueden sostener la acusación o defensa en igualdad de circunstancias. Así mismo, a continuación se enuncian otros de los artículos constitucionales que son de interés para estos efectos¹¹:
Artículo 21. La investigación de los delitos corresponde al Ministerio Público y a las policías, las cuales actuarán bajo la conducción y mando de aquél en el ejercicio de esta función.
El ejercicio de la acción penal ante los tribunales corresponde al Ministerio Público. La ley determinará los casos en que los particulares podrán ejercer la acción penal ante la autoridad judicial.
Artículo 102.
A. El Ministerio Público de la Federación se organizará en una Fiscalía General de la República como órgano público autónomo, dotado de personalidad jurídica y patrimonio propio.
VI. Las ausencias del Fiscal General serán suplidas en los términos que determine la ley.
Corresponde al Ministerio Público de la Federación la persecución, ante los tribunales, de todos los delitos del orden federal; y, por lo mismo, solicitará las medidas cautelares contra los imputados; buscará y presentará las pruebas que acrediten la participación de éstos en hechos que las leyes señalen como delito; procurará que los juicios federales en materia penal se sigan con toda regularidad para que la impartición de justicia sea pronta y expedita; pedirá la aplicación de las penas, e intervendrá en todos los asuntos que la ley determine.
TRABAJO SOCIAL DESDE LA LABOR EN EL ÁMBITO FORENSE
El Trabajo Social Forense es una especialidad dentro de los múltiples campos de intervención, se enfoca en la aplicación de los principios y métodos de la disciplina en el contexto jurídico, por lo que se centra a su vez en el trabajo con individuos y familias que están involucradas en casos legales, siendo su objetivo primordial promover la justicia social y garantizar la protección de los derechos de personas involucradas en estos procesos. Por tanto, se debe colaborar con abogados, jueces u otros profesionistas para coadyuvar a partir de la experiencia que se tiene.
El ejercicio profesional del Trabajador(a) Social Forense se sustenta en una serie de principios éticos que dan solidez a su función dentro de la sociedad. Cabe recordar que se trata de una profesión en la que se promueven relaciones sociales favorables.
En virtud de que el dictamen pericial muchas veces contribuye a decir sobre la vida y el futuro de una familia –el peritaje social coadyuva a que el juez esté en condiciones de tomar una decisión justa y equitativa--, la o el trabajador social debe regirse en su desempeño profesional por los principios éticos que identifican a la profesión. Entre los cuales destacan:
Ejercer libremente la profesión, es decir, sin presiones de ningún tipo. Esto lleva al trabajador social a proceder con responsabilidad e idoneidad técnico profesional, mediante la elección y el dominio en el manejo de las técnicas y estrategias que a su juicio sean las más apropiadas, tomando en cuenta el objetivo del peritaje y el tipo de situación o hecho motivo del proceso. También influyen la capacidad permanente, el conocimiento científico y la metodología profesional, requisitos indispensables para sustentar un adecuado nivel de desempeño.
Amplios conocimientos de derecho penal, civil y familiar, así como de los códigos de procedimientos civiles y penales del estado en el que se desempeña.
Respeto a la persona, que comprende la acepción de su lenguaje, sus hábitos y costumbres, considerando que se abordan situaciones que involucran al individuo, en ocasiones injustamente, y que afectan su dignidad o perjudican su reputación.
Confidencialidad, es decir, mantener absoluta reserva sobre los contenidos y problemáticas puestas a su consideración, pues aun cuando no da a conocer a los diferentes informantes lo que está investigando, lo debe comunicar de manera fidedigna a la institución que se lo solicita, lo que implica el uso responsable de la información.
Preservar la defensa de los derechos humanos, lo que exige prestar los servicios profesionales a favor de los derechos civiles, económicos y sociales de los asistidos, dentro del respeto a las normas y el contexto cultural, pugnando siempre por la protección de menores o personas que están involucradas en el caso pero no son los directamente responsables, y coadyuvar a garantizar el bienestar de los menores de edad, como corresponde en los juicios civiles para determinar la tutela o patria potestad de menores e incapacitados, o relativos a las solicitudes de adopción.
Por otra parte, en el ámbito forense, y siendo de especial interés para la profesión, las entrevistas desempeñan un papel fundamental como técnicas para la recopilación de información o testimonios, dado que a través de la misma se obtienen datos precisos y detallados, por lo que en debe existir una genuina vocación por el diálogo entre el entrevistador, y entrevistado, puesto que la técnica no es de rigidez cuantitativa, sino que se traduce en actitudes, habilidades y acciones de:
Confianza y compresión, pues se trata de un profesional que realiza la entrevista con una intención determinada.
No hacer críticas ni juzgar.
Llevar el análisis exhaustivo de la situación para que el entrevistador resuelva.
Reorganizar la entrevista de acuerdo con la situación y el entrevistador.
No prometer nada ni buscar gratificaciones personales.
Escuchar más que hablar; no usar conceptos teóricos que el entrevistado no comprenda.
No improvisar; formular preguntas directas y claras de acuerdo con el objeto y adecuadas a la situación.
Toma sólo datos relevantes si la situación no lo impide.
No comentar con otros entrevistados los resultados de la entrevista.
Ser auténtico, no hacer ostentaciones, es decir, ser como se es cotidianamente.
Observar detenida y discretamente todo el contexto de la entrevista, ya que todo tiene significados (Acevedo Ibañez & Florencia, 2003).
Además de mantener una postura crítica y de respeto, establecer un objetivo claro (el cual se debe de alcanzar durante el desarrollo de la entrevista) permite tener claridad en la información que se dese obtener, evitar gesticular en exceso mientras la persona está brindando la información. Además es necesario tener capacidad de innovación y adaptación a los diferentes escenarios que se puedan presentar, esto con la finalidad de establecer canales de comunicación que permitan el flujo de información más adecuado para alcanzar la meta.
Con frecuencia el perito en Trabajo Social se enfrenta al dilema de informar de forma verídica la situación encontrada aun si esta es adversa a la persona que los contrató, o bien si da a conocer la situación real, aunque esté en riesgo la decisión del juez a favor del contratante. En este momento es indispensable apelar a la ética profesional de la o el Trabajador social.
En síntesis, no es suficiente que el perito en Trabajo social, sea un experto en su profesión, sino que también debe reunir una serie de características, entre las cuales se encuentran todas aquellas relacionadas con la ética, la adecuada y oportuna aplicación de las herramientas metodológicas y técnicas de la profesión, aunada a la constante actualización de conocimientos tanto de Trabajo Social como de las leyes vigentes, los Códigos y Procedimientos Civiles, Familiares, Penales Federales y locales; además de poseer las actitudes y aptitudes mencionadas en este apartado y la plena comprensión tanto, su rol dentro del proceso legal, como, de sus responsabilidades y compromiso como perito.
UN ACERCAMIENTO A LA METODOLOGÍA DE TRABAJO SOCIAL FORENSE
La importancia del Trabajo Social Forense como medio de prueba en los juicios legales, radica en que a través del dictamen pericial se analiza desde diferentes perspectivas al sujeto de estudio, el sistema familiar y su entorno social, a fin de conocerlo desde un punto de vista integral, mediante la aplicación de un conjunto de herramientas y estrategias con las cuales identifica causas, desarrollo y consecuencias que le permiten la comprensión de la situación o hecho social y su implicación en lo cultural, político, jurídico, etcétera.
En consecuencia, al iniciar el peritaje deberá determinar la metodología a seguir de acuerdo con las características del asunto en el que va a participar y la información que requiere recabar a fin de lograr un análisis integral de la situación socio-familiar.
La metodología que nuestra profesión de Trabajos Social maneja es a partir de la utilización de técnicas, instrumentos, incluso teorías y modelos primordialmente aplicados durante la investigación, a fin de lograr el análisis de la situación económica, familiar, de entorno vecinal o social.
La metodología aquí descrita no siempre permite cumplir una función de la complejidad y responsabilidad, pues entre la información que se requiere recabar para conocer un hecho o fenómeno se encuentra aquella que por su carácter abstracto o complejo no es posible obtener a través de cuestionamientos simples, sino que amerita indagar con mayor profundidad.
Tal es el caso de sentimientos, normas, principios, valores, costumbres, tradiciones, dinámica familiar, expectativas entre otros datos que no se detectan a través de un interrogatorio. Es entonces de gran importancia la aplicación del diagnóstico cualitativo, al que con frecuencia recurre el trabajador social, dadas las características y objetivos de la profesión.
De manera que podemos identificar aquí la importancia que tiene la investigación cualitativa, que se centra en comprender y explorar los fenómenos sociales desde una perspectiva de mayor subjetividad, centrada en las experiencias, expectativas, así como los significados que atribuyen las personas, esto no quiere decir que no exista compatibilidad con las metodologías cuantitativas, sino que se complementan para proporcionar explicaciones más detallada y holísticas.
El diagnóstico cualitativo ofrece medios eficientes para explotar o examinar explicaciones de relaciones causales; por tanto, identifica la correlación entre dos variables que generalmente involucran una dinámica. Entraña una recuperación de la subjetividad real de las relaciones sociales por lo que supone el intento de sustitución del lenguaje informático de la encuesta precodificada, por la riqueza viva del proceso de comunicación producida por medio del intercambio simbólico entre sujetos, capaces no sólo de formular las preguntas, sin o incluso de cambiar el código de intercambio.
De este modo, los sujetos/objeto del diagnóstico social dejan de ser tratados metodológicamente como masa pasiva e indiferenciada de individuos/autómatas, para brindarles la oportunidad de expresar sus propios valores, deseos, creencias, etcétera (Merino Gamiño, 1994).
La complementariedad de los enfoques cualitativo-cuantitativo en el análisis de la realidad social favorece el conocimiento holístico, esencial especialmente cuando se trata de definir el futuro no sólo de un individuo, sino también de su familia. Es por ello por lo que la aplicación de ambas estrategias es recomendable cuando se requiere tener una visión integral de una determinada situación, como en el caso de los peritajes sociales.
Aun cuando no se cuenta con un procedimiento único para recabar la información, ya que cada persona es diferente y el objetivo también varía según el caso. El proceso metodológico de Trabajo Social bien sea con casos, grupos o comunidad, comprende: la investigación, el diagnóstico social, la planeación y programación, la ejecución y la evaluación; que se debe de llevar a cabo desde un posicionamiento, apegado al método científico, profesional y ético.
El objetivo principal del Trabajo Social Forense es la comprensión del individuo en relación con un medio ambiente con determinada estructura histórica, social, cultural y económica. Por ello se intenta relacionar la conducta delictiva en función de la personalidad y del inseparable contexto social en que el individuo está interactuando; a fin de que el juez conozca el caso que se le consigna, para ello se procede a la integración del estudio clínico-socio criminológico de cada interno por parte del trabador social.
En este sentido, a través del estudio socio criminológico se pretende dar respuesta a cuestionamientos como: ¿qué ha sucedido?, ¿qué conducta, ¿qué delito?, ¿Quién es la víctima y quién el autor del delito?, ¿Cuándo, en qué momento sucedieron los hechos?, ¿Cómo, de qué manera se produjo la conducta delictiva?, ¿Dónde, en qué lugar se realizó la conducta delictiva?, ¿con qué, qué instrumentos utilizó para cometer el delito?, ¿por qué, ¿cuáles fueron las causas y motivaciones que llevaron al delito?¹². Por lo que se puede identificar que contribuye a comprender las causas de factores sociales que contribuyen a la delincuencia y al comportamiento criminal.
Para esto se requiere del apoyo de un equipo técnico integrado por especialistas en diferentes
