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Los 12 pilares clave para construir una novela
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Los 12 pilares clave para construir una novela
Libro electrónico385 páginas6 horas

Los 12 pilares clave para construir una novela

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Los 12 pilares clave para construir una novela desata el misterio de cómo elaborar una historia sólida, para que puedas ir desde una idea hasta una novela completa en pasos fáciles de entender.

La autora, C. S. Lakin, revisa y califica cada año más de 200 manuscritos, y años de experiencia le enseñaron que los escritores tienden a cometer los mismos errores fatales en sus manuscritos. Por más bien preparados que estén, fallan en asegurar que los cimientos de sus novelas estén sólidamente plantados. 

Como esposa de un contratista constructor, Lakin sabe que un prerrequisito para una casa sólida es un sistema de cimientos a prueba de todo, y aplicando esta idea a la construcción de novelas, define doce pilares constitutivos de un cimiento inamovible, y los detalla uno por uno.

Lakin define cuatro pilares angulares que deben edificarse de manera holística y que sirven de ancla fundacional para luego preparar los otros ocho pilares. Si se siguen sus instrucciones, se terminará con una estructura narrativa a prueba de fallas.

El volumen incluye 12 listas de inspección, cada una con 12 preguntas acerca del pilar estudiado, de modo que si el lector satisface esos 144 criterios con éxito, estará listo para escribir su novela con la certeza de que estará sólidamente construida.

Los 12 pilares clave para construir una novela forma parte de la serie "Herramientas para escritores", diseñada para auxiliar a los autores noveles en el oficio.

IdiomaEspañol
EditorialUbiquitous Press
Fecha de lanzamiento12 ago 2015
ISBN9781507117514
Los 12 pilares clave para construir una novela
Autor

C. S. Lakin

C. S. Lakin è un'autrice pluripubblicata ed insegnante di scrittura. Lavora a tempo pieno come editrice e critica circa duecento manoscritti all'anno. Tiene dei laboratori di scrittura e dà istruzioni attraverso il suo premiato blog "Live Write Thrive".  C. S. Lakin scrive romanzi di diversi generi, concentrandosi particolarmente sui thriller psicologici e sui fantasy allegorici. Pubblica anche romanzi d'amore storici western, i più famosi pubblicati con lo pseudonimo di Charlene Whitman.

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    Los 12 pilares clave para construir una novela - C. S. Lakin

    Tabla de contenido

    Prefacio

    Capítulo 1: Construcción de edificios 101

    Capítulo 2: Introducción a los 12 pilares clave

    Parte 1: Los cuatro pilares angulares esenciales para construir una novela

    Pilar #1: Concepto con patada

    Capítulo 3: Idea, Premisa y Concepto

    Capítulo 4: Concepto con patada

    Lista de inspección #1: Concepto con patada

    Pilar #2: Protagonista con meta

    Capítulo 5: Una novela imponente se centra en la meta del protagonista

    Capítulo 6: Forjando protagonistas empáticos

    Lista de inspección #2: Protagonista con meta

    Pilar #3: Conflicto con apuestas elevadas

    Capítulo 7: Creando conflicto con un propósito

    Capítulo 8: Creando apuestas elevadas creíbles para tus personajes

    Capítulo 9: Un vistazo al conflicto interno y externo

    Lista de inspección #3: Conflicto con apuestas elevadas

    Pilar #4: Tema con corazón

    Capítulo 10: Tema –lo que hay en el corazón de tu historia

    Capítulo 11: Construcción del tema

    Lista de inspección #4: Tema con corazón

    Capítulo 12: Nueva visita a los cuatro pilares angulares para construir una novela

    Parte 2: Los ocho pilares secundarios de soporte para la novela

    Pilar #5: Tramas y subtramas en una cadena de escenas

    Capítulo 13: Tramas y subtramas que sirven como vehículos para tu historia

    Capítulo 14: Dividiendo en trocitos masticables la estructura de escena

    Lista de revisión de estructura de una escena

    Capítulo 15: Cómo dominar el paso del tiempo en las escenas de novelas

    Capítulo 16: Cómo agregar subtramas significativas a tu novela

    Lista de inspección #5: Tramas y subtramas en una cadena de escenas

    Pilar #6: Personajes secundarios con sus propias necesidades

    Capítulo 17: Los personajes secundarios tienen vida propia

    Capítulo 18: Los tres tipos básicos de personajes en tu historia

    Capítulo 19: El secreto de cómo fabricar personajes genuinos para tu novela

    Lista de inspección #6: Personajes secundarios con sus propias necesidades

    Pilar #7: Escenario con propósito

    Capítulo 20: Evocando escenarios poderosos, significativos

    Capítulo 21: Cómo conectar tus personajes a escenarios en tu novela

    Lista de inspección #7: Escenario con un propósito

    Pilar #8: La tensión elevada al máximo

    Capítulo 22: Cómo infundir tensión a tu novela

    Lista de inspección #8: Tensión elevada al máximo

    Pilar #9: Diálogo: comprimido y esencial

    Capítulo 23: Cómo construir un diálogo fuerte, creíble

    Lista de inspección #9: Diálogo: comprimido y esencial

    Pilar #10: Voz: única para cada personaje

    Capítulo 24: Cómo crear voces fuertes en tu novela

    Lista de inspección #10: Voz: única para cada personaje

    Pilar #11: Estilo de escritura: conciso y específico

    Capítulo 25: Cómo encontrar tu estilo de escritura especial

    Lista de inspección #11 Estilo de escritura: conciso y específico

    Pilar #12: Motivos para tener cohesión y profundidad

    Capítulo 26: El superpegamento de las novelas

    Lista de inspección #12 – Motivos para cohesión y profundidad

    Parte 3: Lluvias de ideas y mapas mentales para tus pilares de construcción

    Capítulo 27: Lluvias de ideas para construir pilares fuertes

    Capítulo 28: Lluvias de ideas para personajes y tema juntos

    Capítulo 29: Locura en la trama

    Capítulo 30: ¿Y ahora qué?

    Acerca de la autora

    ¿Quieres convertirte en el mejor novelista que puedas ser?

    ––––––––

    Prefacio

    Puesto que ya se han publicado cientos de libros sobre el oficio de escribir que enseñan la estructura de la novela, ¿por qué diablos habría de escribir yo uno para agregarlo al montón? Buena pregunta, y aquí está mi respuesta. Escribí este libro (que es una compilación, y mucho más, de un curso de un año de duración que ofrecí en mi blog Live Write Thrive) porque quiero ayudar a los escritores a tener una comprensión clara, útil y precisa de los fundamentos de construcción de una novela.

    Cada año, yo evalúo y edito más de doscientos manuscritos parciales y completos. Año tras año, veo a escritores afanosos cometer en sus manuscritos los mismos errores fatales. Incluso aquellos escritores que han estudiado los mejores libros de instrucciones para escribir novela, han seguido blogs de escritores y han tomado numerosos talleres, aún no le encuentran a la estructura.

    ¿Por qué molestarse con la estructura?

    ¿Es importante la estructura? ¿Considero que los novelistas han de seguir reglas estructurales muy específicas para escribir una gran novela? Sí y sí. Cuando yo empecé a escribir novelas, pensé que podía sacarle la vuelta. Había leído muchas novelas de varios géneros toda mi vida, así que, en cierta forma, sentí que eso me hacía una experta. Asumí que por ósmosis había aprendido a escribir bien. Y eso era cierto... hasta un punto.

    La verdad es que muchos escritores creen poder escribir una novela sin tomarse el tiempo de aprender los fundamentos de cómo construir una novela. Me pregunto por qué. Dudo que muchos aspirantes a doctores, dentistas o abogados crean poder llegar a su práctica con solo leer algunos libros, o quizás tras haber visto algunos programas de televisión. De seguro que yo no querría enterarme de que mi cirujano no se graduó de la Escuela de Medicina o no había memorizado la Anatomía de Grey, mientras alguien empujaba mi camilla al quirófano.

    Puede que escribir una novela no sea tan complejo como hacer una cirugía, pero sí que tiene sus complejidades. Como si estuvieran construyendo una casa –pues con ello compararemos la escritura de una novela en este libro–, los escritores deben blandir diestramente no solo un montón de materiales sino también muchas herramientas. Para cada tarea implicada en construir una casa, un constructor debe conocer tanto sus materiales como sus herramientas. No armas una casa con papel de alquitrán, ni usas tubería de plástico para conducir gas. Hacen falta tiempo y esfuerzo para adquirir la preparación adecuada y ser competente en cualquier vocación. La escritura de una novela no es una excepción.

    Una pérdida de tiempo

    Me atreveré a decir que al menos 80-90 por ciento de las novelas que analizo tienen serios defectos de estructura. Algunas tienen tantos que en realidad deben ser desechadas. Me conmuevo al escuchar cómo algunos de estos escritores han pasado años componiendo su primera novela (o tal vez incluso muchas subsecuentes), y a menudo han pasado incluso más años tratando de conseguir un agente que los represente. Son años desperdiciados.

    Claro, todo ese esfuerzo puede haber sido una buena experiencia de aprendizaje, hasta un punto. Pero yo comparo esto con alguien que, sin ningún entrenamiento, recibe mil piezas de un avión y se le pide que las arme (tal vez con un confuso diagrama de cuatro páginas) con el objetivo de terminar con un aeroplano bello y perfectamente funcional. Ese avión jamás alzará el vuelo.

    Algunos de estos escritores en realidad pasan duras horas estudiando la estructura de novela. Como dije, compran los mejores libros, asisten a talleres y conferencias, contratan editores y se unen a grupos de discusión. Pero siguen padeciendo fracaso de novela. Una y otra vez veo los mismos problemas esenciales infestando manuscritos.

    ¿Cuál es entonces el problema? ¿Es solo que no lo intentan lo suficiente? ¿Es que solo los más inteligentes, los más talentosos, escriben grandes novelas?

    Los escritores necesitan un acercamiento holístico a la construcción de novelas

    No, yo no creo eso. Creo que casi cualquier persona con la determinación, el amor por la narrativa, una buena imaginación, un firme control del lenguaje y la composición, y con un tarro de pegamento para traseros (para mantenerse adherido a la silla y escribir) puede escribir una gran novela. Pero también siento que escasean los libros de instrucciones que en verdad encaren los problemas clave que los nuevos novelistas enfrentan y consideran intimidantes.

    Los aspirantes a novelistas pueden hallar cientos de libros que les enseñarán trucos sobre cómo escribir una gran trama, desarrollar personajes creíbles y construir un diálogo pegajoso. Hay libros que se enfocan en casi cualquier componente de una novela, y los escritores podrían pasar años estudiando estos libros y aun así no captar en verdad cómo construir una novela. ¿Por qué? Porque mucho de lo que se enseña tiene que ver con las herramientas del oficio, pero no tanto con cómo construir la casa entera.

    Así como construir una casa es una empresa muy compleja, construir una novela requiere de un acercamiento holístico similar. Cuando un constructor mira los planos, ve el cuadro completo. Tiene que comprender cada aspecto individual del proceso y pensar diez pasos hacia el futuro: así es como lo dice mi esposo, constructor. Cuando ve los planos de los cimientos, él imagina cómo esto afectará el proceso de colgar viguetas y delinear la línea del tejado. Al estudiar los detalles para las formas de concreto, revisará las especificaciones de las varillas para asegurarse de que tendrán el grosor suficiente para soportar la ampliación del segundo piso. Esa casa nunca se construirá bien si el constructor solo acomete cada tarea, miope, una a la vez. En cada paso del camino, debe tener en mente el producto terminado y cómo está previsto que luzca. Tiene que considerar cómo cada parte individual de este proceso de construcción afecta y participa a todas las demás.

    Capta bien el cuadro completo

    Y esto es exactamente lo que también debe hacer un novelista, y lo que pocos libros sobre el oficio de escribir enseñan, si es que alguno lo hace. Para que un escritor escriba una gran novela construida con sensatez, debe trabajar con el cuadro completo. Todos los elementos de una novela –trama, premisa, tema, personajes, etc.– deben funcionar de manera holística y encajar unos con otros a la perfección. Demasiado a menudo los escritores ponen juntos un montón de materiales y agarran al azar herramientas que apenas saben usar, y empiezan a dar martillazos. El resultado suele ser un desastre. Lo más doloroso es cuando el cimiento tiene defectos serios, lo cual significa que ni siquiera el concepto central se sostiene. Porque entonces todo lo que está edificado sobre aquel cimiento no puede aguantar. La casa se derrumbará. La novela fracasará.

    Así pues, escribir una novela no es fácil, a pesar de lo que algunos dicen (y usualmente dicen esto quienes nunca han escrito una). Muchos manuscritos que yo reviso parecen escritos a vuelapluma, con las escenas lanzadas sobre la página sin premeditación. O sea que hay pocas novelas que parezcan haber sido construidas. O si lo fueron, las construyeron defectuosamente, condenadas a fracasar (y a menudo desde el final de la primera página).

    Como esposa de un constructor, he pasado muchas largas horas clavando planchas de madera para fachada conforme a las especificaciones de los planos, y cortando cuidadosamente vigas de dos por cuatro con tolerancia de un dieciseisavo de pulgada para que todas las partes encajen con precisión al armar una casa, así que la palabra construcción tiene para mí un significado rico y evocador. Igual que la palabra planos. Cualquier constructor que intente edificar una casa compleja sin planos bien diseñados sería justamente llamado un tonto.

    ¿Cuánto tiempo quieres desperdiciar?

    Claro que construir una novela defectuosa no arriesgará la vida de nadie (espero), pero de seguro puede ser una lección de frustración e irritación, y una enorme pérdida de tiempo. Esto no significa que practicar la escritura sea una pérdida de tiempo; no lo es.

    Pero bueno, puede serlo si el medio no tiene un fin.

    Si escribes al azar y no aprendes nada, ¿en verdad te beneficia? Claro, ejercicios como participar en el Mes Nacional de Escritura de Novela (NaNoWriMo) te enseñan cosas admirables, como la disciplina, la perseverancia y la tenacidad. Pero esas cualidades, por sí solas, no mejorarán tus habilidades de escritura ni te convertirán en un novelista.

    Por usar una analogía distinta, yo podría pasarme tres horas poniendo ingredientes al azar en un gran tazón para luego batir, batir, batir. Eso no garantiza que cuando lo vierta en un molde y lo hornee saldrá de mi horno un hermoso pastel.

    La mayoría de las novelas que reviso se parecen mucho a ese tazón de elementos al azar. No quiero ser dura e insensible. Sé lo que es escribir durante meses, pensando estar produciendo una obra maestra... solo para descubrir, años después, cuán despistada estaba. O sea, cuán mal informada estaba acerca de lo que es la estructura de una novela. Cómo desearía que alguien me hubiera enseñado lo que necesitaba saber hace treinta años. Sí, desperdicié mucho tiempo. Y mi propósito al escribir este libro es impedir que tú hagas lo mismo.

    En verdad es difícil tomar un producto terminado como ese pastel mal horneado y convertirlo en algo comestible, ya no digamos delicioso. Si tan solo los escritores se dieran el tiempo para buscar una receta sólida, probada por el tiempo, y la siguieran. Una receta es como... un plano. Lo que me trae de vuelta a la construcción de edificios.

    Si aún no me has descifrado, permíteme decir que estoy totalmente en contra de perder el tiempo. La vida es corta, demasiado corta. Algunos de ustedes han leído mis corteses diatribas sobre elaborar tramas y aprender bien este oficio para no perder tiempo. El tiempo es la mercancía más preciosa y valiosa que tenemos. Es un recurso limitado, y la vida exige que gastemos los incrementos de tiempo en tantas cosas. Si escribiéramos todo lo que hicimos en un día, cada cosilla minúscula que hicimos requiriendo cierto tiempo, probablemente nos escandalizaríamos. Tenemos que dividir nuestro tiempo en pequeños fragmentos para poder hacernos cargo de las muchas responsabilidades que manejamos.

    No estoy diciendo que debamos ser neuróticos y jamás perder un segundo, pero ¿por qué desperdiciar tiempo si no tenemos que hacerlo? Y a la hora de escribir novelas, me asombra cuánto tiempo están dispuestos a perder los escritores, básicamente batiendo ese tazón de ingredientes día tras día (e incluso año tras año), sin primero tomarse el tiempo de encontrar la receta justa y de luego seguir las instrucciones usando los ingredientes requeridos.

    Sé que me muevo de un lado a otro entre cocinar un pastel y construir una casa. Pero la construcción y la cocción exitosas dependen ambas de una preparación cuidadosa. Algunos de ustedes no pueden sintonizarse con ser parte de una cuadrilla de construcción y armar una casa. Pero la mayoría sí pueden comprender el seguir una receta y cocinar algo, ¿no es así? Aunque no sea más que uno de esos pasteles de caja que declaran que solo hay que añadir agua, un huevo y media taza de aceite. Es sencillo, pero aún tienes que hacer lo que dice, básicamente, o tu pastel te saldrá horroroso.

    Ya viéndolo todo, para casi cualquier tarea que hagamos en la vida, seguimos algún tipo de instrucciones para tener éxito. Para cambiar el aceite de tu auto. Para subir una foto a Facebook. Para seguir un mapa de Google y llegar a un sitio en donde nunca has estado. ¿Por qué entonces tantos escritores piensan que no necesitan seguir instrucciones para construir una novela?

    Técnicas distintas, pero los mismos principios de ingeniería

    He aquí una razón: circulan por ahí muchísimos planos distintos (o recetas) respecto a cómo construir una novela. Tantas técnicas y estilos diferentes. Algunos escritores levantan las manos pensando que en vista de que así es la cosa, en realidad no importa el método que usen. Está claro que todo se vale. Tomas todos esos ingredientes básicos, trama, personaje, diálogo, tema, y los metes en la batidora y ¡voilá! ¡Una novela!

    Bueno, la cosa es así. Si le preguntas sobre esto a los grandes instructores del oficio, te dirán que hay reglas o principios probados por el tiempo para construir novelas. Igual que para construir una casa. Hay miríadas de casas –de distintos tamaños, formas y esquemas–, muchas hechas de materiales muy distintos. Pero hay principios básicos que se conectan con las leyes naturales de la física y la ingeniería. Los materiales tienen cargas de estrés y limitaciones. Esos factores deben ser considerados por el ingeniero que diseña los planos. Y el contratista constructor tiene que seguir esos planos para asegurar que la casa sea robusta y segura.

    De la misma forma, construir novelas requiere reconcer el alcance, la función y las limitaciones de todos sus elementos. Hay estructuras que han probado ser sólidas y otras defectuosas. Sin importar el género, el estilo del escritor o la premisa, hay algunos fundamentos de construcción que se aplican a prácticamente cualquier novela –a menos que estés buscando algo experimental y en verdad no te importe si todo se derrumba. Pero la mayoría de los novelistas quieren que sus novelas aguanten la prueba del tiempo y se sostengan ante el escrutinio de sus audiencias meta. Tratan de construir una casa que sus seguidores puedan habitar y disfrutar, lo que equivale al hogar de su historia.

    Estoy segura de que ya puedes ver a dónde conduce esto. Mi meta es ayudarte a convertirte en un constructor y arquitecto sensacional, y aprendiendo lo que son estos doce pilares esenciales y cómo soportan tu historia, te harás competente como constructor de novelas. No más arrojar un montón de materiales en la mezcladora y esperar que salga un gran libro. La construcción de novelas no tiene que ser (y no debería ser) cosa de conjetura.

    Siguiendo planos establecidos para construir novelas, puedes usar tu tiempo sabiamente y escribir una novela estupenda, y al mismo tiempo ahorrarás tiempo para hacer todas esas otras cosas que quieres y necesitas hacer en tu vida, lo que incluye detenerte para aspirar el aroma de las rosas y pasar tiempo con tu familia (¿los recuerdas?).

    Así que prepárate para cargar ese cinturón con las herramientas de construcción conforme veamos a fondo los doce pilares claves para construir una novela.

    Capítulo 1: Construcción de edificios 101

    Imagina tu novela como una casa. O más bien como un antiguo edificio griego, como el Partenón. Hecho totalmente de mármol, de pesado mármol, incluyendo el masivo tejado. Luego imagina cuán fuertes han de ser esas columnas para poder soportar un peso tan inmenso. Una columna de reemplazo recién instalada en el Partenón pesaba ¡cerca de 50 toneladas! Aunque nadie ha pesado el Partenón completo, arquitectos dicen que se ha estimado que tan solo el hierro vaciado que soporta el domo del edificio del Capitolio en Washington, D.C., pesa alrededor de 8.9 millones de libras [poco más de cuatro toneladas métricas]. Es difícil pensar que cualquier estructura hecha de cualquier material pueda sostener tanto peso.

    Pero estos edificios han permanecido de pie a través de siglos, sin desplomarse, lo que da fe de la fuerza y confiabilidad de los materiales usados en estas estructuras –y también de la brillantez de los arquitectos que los diseñaron.

    Los novelistas también son arquitectos: arquitectos de historias. Así como un cimiento nivelado, apropiado, sólido como roca, es necesario como basamento de cualquier edificio perdurable, un escritor debe tener un cimiento igual de fuerte e informado para poder escribir novelas robustas. Sobre un cimiento así se puede construir una novela estupenda. Pero así como es fundamental el cimiento correcto, la integridad estructural de todo el proyecto debe ser exacta o el edificio se derrumbará.

    Así que si comparamos la novela terminada con el tejado –el pesadísimo tejado de mármol–, entonces considera a los pilares que soportan el tejado como la clave del éxito. Queremos columnas de 50 toneladas para soportar nuestro tejado, de modo que no solo se vea robusto, sino que también tolere la prueba del tiempo.

    No solo bonito para admirarlo

    La estética es un asunto importante en la construcción. A los arquitectos se les elogia por diseñar una casa o un monumento hermosos, cautivadores. Pero no se puede sacrificar la integridad estructural en aras de la belleza. Van de la mano. Siempre he pensado que es una pena que las exquisitamente labradas esculturas de hielo o arena que he visto participar en concursos sean tan temporales. Una ola... o un día en una habitación cálida... y esas magníficas obras de arte desaparecen. Aunque entiendo el gozo experimentado en el acto creativo, parece un desperdicio dedicar tanto esfuerzo para crear algo tan hermoso y detallado, solo para verlo derretirse ante tus ojos.

    Algunas novelas son como esas esculturas efímeras: adornadas con una escritura encantadora, una premisa intrigante y perfectamente editadas para ofrecer el aspecto de una gran novela. Pero cuando se las examina bajo el escrutinio de un ingeniero de construcción (léase: un lector profundo o un agente literario crítico), se prueba que los pilares que sostienen la historia son endebles y débiles. El derrumbe es inevitable –y probablemente ya ocurrió– incluso desde las primeras páginas. Y lo triste es que el escritor no puede verlo. O que al enterarse de que la historia se derrumbó, no puede comprender cómo diablos pudo ocurrir aquello.

    Tal vez diga: Pero si tenía una gran idea. Trabajé con una trama aguda, novedosa. Tengo grandes personajes. ¿Entonces qué salió mal?

    Toma el curso de construcción obligatorio

    Estoy casada con un contratista constructor que es un rigorista de la estructura. Estudia interminablemente los planos antes de empezar a construir una casa, y a menudo descubre errores que cometieron los ingenieros. Comprende tan bien las estructuras que es capaz de detectar cualquier detalle que pueda poner en riesgo el soporte de la casa. Podría ser el patrón de clavado para un muro vertical, o el grosor de las varillas especificadas para usarse en estructuras de concreto. Este tipo de conocimiento y de profunda comprensión de la construcción no es algo que pueda aprenderse viendo algunos programas de televisión u hojeando algunos libros tipo hágalo usted mismo en The Home Depot. Mucho de este tipo de conocimiento proviene de la experiencia de campo, el modo principal en que mi marido aprendió sus habilidades: asistiendo, observando y cuestionando a los expertos contratistas de construcción para quienes trabajó por años. Una experiencia directa acoplada con un diligente aprendizaje de libro da forma a una educación sensata.

    Así también los escritores, para construir novelas sólidas, perdurables, necesitan experiencia directa y aprendizaje de libro. Yo uso el término aprendizaje de libro como un término general para todo tipo de instrucción informacional que no sea parte de una práctica real, la cual consiste en sentarse y escribir. Puede tratarse de conocimiento adquirido asistiendo a talleres (en línea o presenciales), conferencias y retiros para escritores; leyendo entradas de blogs y artículos sobre cómo escribir; estudiando libros sobre el oficio de escribir y trabajando con grupos de escritura y socios de discusión.

    No seas chapucero

    Muchos escritores son como ayudantes de fin de semana. Una vez que reciben un poco de conocimiento, capacidades y tiempo de escritura en su carpeta, se sienten listos para las grandes ligas. Pero muchos ayudantes inexpertos (o muchas) enfrentan un proyecto de reparación o remodelación solo para conocer el desastre.

    Esto me recuerda al comercial que muestra a un hombre tratando de reparar el interruptor de la luz de su baño, pero cuando acciona el interruptor, el sanitario se descarga (algo que en realidad requeriría de planeación y construcción muy astutas). Mi marido nunca está feliz cuando yo manoseo cosas para las que no estoy calificada. Sabe que sin importar cuán determinada o cuidadosa sea, estoy siendo tonta y contraproducente al tratar de reparar algo que no he aprendido adecuadamente a reparar.

    Esto no significa que yo sea estúpida; con el conocimiento apropiado y algo de práctica, estoy segura de que podría desmontar ese fregadero, destapar el drenaje y volver a armar todo sin inundar mi cocina. Y esa sería una habilidad que me convendría aprender (pero, dado que estoy casada con un tipo tan útil a quien de hecho le gusta hacer reparaciones así, no me he molestado). Sin embargo, un novelista no tiene al tipo útil a su disposición para que llegue corriendo a reparar todo mientras él escribe su novela. El novelista, como único arquitecto, constructor y decorador (a menos que esté haciendo una novela en colaboración), tiene que contar con todas las gracias requeridas para construir esa novela estupenda.

    De nada serviría meter las menos en unas cuantas páginas de escritura para luego pasarle el proyecto a otra persona para que lo repare. Si quieres ser un constructor competente de historias perdurables, sensacionales, tienes que llevar Construcción 101. Y eso es lo que hará este libro: darte el curso obligatorio de cómo estructurar una novela que, esperamos, aguantará sin mella los estragos del tiempo y los críticos.

    Claro, puedes violar las reglas

    Aunque cada novela es individual (esperamos), sin importar el género, el estilo de escribir o la

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