Explora más de 1,5 millones de audiolibros y libros electrónicos gratis durante días

Al terminar tu prueba, sigue disfrutando por $11.99 al mes. Cancela cuando quieras.

Fragmentos de historia y de vidas en la Policía Comunitaria
Fragmentos de historia y de vidas en la Policía Comunitaria
Fragmentos de historia y de vidas en la Policía Comunitaria
Libro electrónico310 páginas3 horas

Fragmentos de historia y de vidas en la Policía Comunitaria

Calificación: 0 de 5 estrellas

()

Leer vista previa

Información de este libro electrónico

Mucho se ha escrito desde la academia sobre los esfuerzos realizados por las comunidades indígenas para procurarse justicia frente a la ineficacia de los gobiernos municipales, estatales y federales. Así mismo, se han detallado las iniciativas implementadas por dichas comunidades para enfrentar la violencia y los abusos perpetrados por el crimen organizado. Procesos tan importantes como la creación de la Policía Comunitaria del estado de Guerrero, específicamente de la región conocida como La Montaña, ha recibido mucha atención por parte de los investigadores. No obstante, en esta narrativa hay un aspecto que no ha sido suficientemente abordado y que tiene que ver con la realidad cotidiana y concreta de este prodigio, que es el ser humano unamuniano, ese que «nace, sufre y muere —sobre todo muere—, el que come y bebe y juega y duerme y piensa y quiere». Este libro de Abigail Sandoval Cuevas y José Joaquín Flores Félix contribuye de manera ejemplar a iluminar la parte del proceso humano en comunidad. En estas páginas se pone el énfasis en los hombres y las mujeres, con nombre y apellido, que, con su esfuerzo, sus aciertos y sus errores, crearon la Policía Comunitaria en la Costa Montaña de Guerrero. Esta obra trata de hacer visible a las personas que, por su ubicación en las complejas dimensiones que componen el problema a abordar, se convierten en conductoras y orientadoras del destino.
IdiomaEspañol
EditorialUniversidad Autónoma de la Ciudad de México - UACM
Fecha de lanzamiento1 dic 2023
ISBN9786078939350
Fragmentos de historia y de vidas en la Policía Comunitaria

Relacionado con Fragmentos de historia y de vidas en la Policía Comunitaria

Libros electrónicos relacionados

Ciencias sociales para usted

Ver más

Comentarios para Fragmentos de historia y de vidas en la Policía Comunitaria

Calificación: 0 de 5 estrellas
0 calificaciones

0 clasificaciones0 comentarios

¿Qué te pareció?

Toca para calificar

Los comentarios deben tener al menos 10 palabras

    Vista previa del libro

    Fragmentos de historia y de vidas en la Policía Comunitaria - Abigail Sandoval Cuevas

    La historia que parece que no se articula porque no cuadra a simple vista

    Por lo general, al inicio de un escrito sobre la Policía Comunitaria el punto de partida es el relato acerca de la violencia criminal a que fueron sometidas las comunidades y los habitantes de la región Costa Montaña. Violencia ejercida sobre los más pobres y los más desprotegidos. En particular, sobre las mujeres.

    Se habla de la impunidad y de la perversa alianza entre la delincuencia y las autoridades municipales y estatales, en particular de los encargados de procurar justicia.

    También se habla de la respuesta organizativa de las comunidades con sus respectivas autoridades, al fenómeno de la violencia y de los retos por hacer valer la justicia frente al panorama de impunidad a que se enfrentaban.

    En el presente texto hemos preferido partir de la memoria y de fragmentos de historia que son significativos para ubicar contextualmente, en el marco de proyectos de bienestar, la lucha social que se desarrolla en la región y cuya punta de lanza es la institución denominada como Policía Comunitaria.

    Los primeros evangelizadores de la religión católica llegaron a las tierras de Caltitlan y Tlachinollan a escasos diez años de haberse consumado la derrota de Tenochtitlan. La crónica cita como referencia el año de 1535, cuando los agustinos iniciaron la construcción del convento en la localidad de Tlapa.

    En 1992, en el marco de los 500 años de la llegada de europeos a tierras del continente americano, se fundó la Diócesis de Tlapa.

    Dos años después en 1994 se formalizó la creación del Centro de Derechos Humanos de la Montaña de Guerrero, Tlachinollan, A. C. primer Organismo no Gubernamental legalmente constituido para atender problemas de violaciones a los derechos humanos en la región. Organismo que contó con una fuerte influencia y participación de sacerdotes militantes de la Teología de la Liberación. El Partido Comunista Mexicano (PCM), nació el 1919, para 1920 las crónicas relatan que se hacía activismo en favor del partido en la región de Tlapa. Para 1940 un miembro de ese partido fue efímeramente alcalde de la Ciudad Tlapa y en Alcozauca los profesores del albergue para niños indígenas escuchaban el Himno Internacional de los trabajadores, la Internacional. En 1979 la primera alcaldía que gano el PCM después de las reformas electorales de 1974 y 1975 fue la de Alcozauca.

    Cuenta la historia que durante los años de estancamiento en la Guerra de Independencia el General Vicente Guerrero se hizo fuerte en los cerros de la región y que desde aquí mantuvo viva la llama de la independencia realizando acciones guerrilleras de hostigamiento a las tropas realistas.

    Aunque el radio de acción de Genero Vázquez Rojas estuvo en otras regiones de la entidad, fundamentalmente en las comunidades aledañas a la ciudad de Acapulco, por el hecho de haber nacido en San Luis Acatlán el arraigo entre un amplio sector de activistas políticos a sus métodos de lucha, durante su etapa armada, ha sido una constante.

    Lo mismo sucede con la figura del profesor Lucio Cabañas Barrientos, militante del PCM, que nació y operó sus actos guerrilleros en la región de la Costa Grande, en el municipio de Atoyac de Álvarez.

    Después del exterminio de los grupos armados dirigidos por ambos guerrilleros, a fines de los años sesenta y principio de los años setenta, ha aparecido en la región un número importante grupos que reclaman la herencia y la continuidad de las tácticas armadas y la lucha guerrillera, para lograr la vigencia de la justicia en la región.

    Cuando apareció en público la Policía Comunitaria e impactó a la opinión pública por la convicción de empuñar las armas para lograr la vigencia del Estado de Derecho y el imperio de la justicia en la región, al mismo tiempo se posicionó como la síntesis de los diversos recorridos de los jirones de historia que se mencionan en los párrafos anteriores.

    Sin embargo, pareciera que no hay relación y mucho menos continuidad entre uno y otro evento. Es por lo anterior que hemos decidió iniciar remarcando los jirones de historia que concretizan periodos largos de la historia local.

    No sólo es el hecho de que la capital política de la región indígena del estado de Guerrero (Tlapa), en su denominación prehispánica (Tlachinollan) haga alusión al color rojo con que se dice en alguna crónica de la época colonial que los antiguos habitantes se pintaban la cara, como lo refiere el cronista cuando habla de los antiguos tlapanecos que traían la cara embadurnada de un material rojo característico de la tierra que por esos lugares había.

    La coloración roja también se le ha adherido a la región a partir de las prácticas políticas y las opciones de futuro que los habitantes de la región fueron incubando a lo largo de los años, en particular después la segunda mitad del siglo XX.

    Como lo definió hace unos años uno de los protagonistas, el profesor Roberto Cabrera:

    La Montaña Roja fue el resultado de procesos sociales que se efectuaron a lo largo de la década de los años ochenta, en la región indígena del estado de Guerrero, en donde nahuas, mixtecos y tlapanecos mantuvieron una posición de dignidad frente a los atropellos del poder logrando acceder a la conducción de sus municipios por medio de su participación en el Partido Comunista Mexicano, PCM.²⁷

    La denominación de Montaña Roja y la difusión del calificativo data de la década de los años ochenta y del interés que la prensa nacional puso en el fenómeno de los comunistas en el poder de un municipio, de 1981 a 1989. Dichas fechas concuerdan precisamente con las crónicas de la prensa sobre los titánicos esfuerzos de las comunidades indígenas locales y de sus gobiernos municipales por conservar a sus autoridades legalmente electas frente a los intentos por borrarlas del panorama municipal y político de la región, por parte de los gobernantes y el partido en el poder, que hacía uso de los recursos de aparato estatal y de un sin número de subterfugios para lograr su objetivo.

    Desde el primer gobierno comunista en el municipio de Alcozauca, en 1979, hasta el último perredista en 2012 —en este período tres presidentes municipales provenían del PCM, seis del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y hubo uno intermedio del Partido Revolucionario Institucional (PRI)—, el acoso a las autoridades legalmente electas, la sustitución de la autoridad por gobiernos paralelos, el escatimo al presupuesto, la violencia hacia los ciudadanos y un sinfín de subterfugios para minar, derrocar o desconocer a la autoridad, fue una constante por parte del gobierno del estado con el apoyo del gobierno federal.²⁸

    En esta actividad cobró notoriedad la presencia de la organización llamada Antorcha Campesina que hizo el trabajo sucio de oposición y de combate al gobierno del PCM en la región.

    La resistencia de los habitantes de la Montaña Roja se convirtió en la fuente de inspiración de quienes aspiraban a un nuevo federalismo y a la realización de prácticas democráticas sustentadas en la voluntad popular.

    Además, en esas épocas concordaban con el proyecto pedagógico de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), que se resumía en el concepto de Universidad Pueblo. Una idea fuerza que sintetizaba la trayectoria fundante de una institución que, en su proceso de institucionalización, construía sus soportes pedagógicos sobre una íntima relación con las sociedades campesinas y urbano populares del estado de Guerrero, poniendo al servicio de ellas la calidad moral de una institución educativa pública y la masa creativa del soporte científico de su comunidad universitaria.

    En el mapa municipal del estado de Guerrero, e inclusive de toda la federación, los comunistas sólo gobernaban Alcozauca después de las reformas electorales de la década de los años setenta, un pequeño municipio poblado por mixtecos —la mayoría monolingüe, 99% en ese entonces— y enclavado en la lejana e inaccesible frontera con Oaxaca. Más tarde llegarían a Metlatónoc y posteriormente gobernarían también

    ¿Disfrutas la vista previa?
    Página 1 de 1