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Decir el silencio. Aproximación a la poesía de Alejandra Pizarnik
Decir el silencio. Aproximación a la poesía de Alejandra Pizarnik
Decir el silencio. Aproximación a la poesía de Alejandra Pizarnik
Libro electrónico115 páginas1 hora

Decir el silencio. Aproximación a la poesía de Alejandra Pizarnik

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Santiago Vizcaíno es uno de esos raros escritores que transitan sin dificultad de un género textual al otro, componiendo una escritura particular. Su nombre suena en poesía, novela, cuento y ensayo. En este último ámbito es donde se puede encontrar un agudo ejercicio en su búsqueda en torno al lenguaje y el pensamiento. Y es justo desde allí desde donde el autor nos propone ingresar a la obra de Alejandra Pizarnik.
Pero sus reflexiones pronto toman el matemático camino de la música —potencia múltiple del lenguaje— para rastrear un «movimiento del espíritu» que tiene lugar en la poesía en general y en la obra de Pizarnik en particular. Su conocimiento del campo filosófico, literario y cultural le permite conectar diversos referentes que abren significados sobre cómo leemos y comprendemos esta poesía.
Tal es la apuesta por una forma particular de aprehender el quehacer poético y las formas de sentido que irradian hacia el campo cultural pero, sobre todo, hacia la vida. Cuando el lector se adentra en Decir el silencio descubre tanto a Pizarnik como a Vizcaíno, tanto a la poeta como al ensayista, en un viaje lleno de hallazgos.
IdiomaEspañol
EditorialGrado Cero Editores
Fecha de lanzamiento20 sept 2023
ISBN9789942448521
Decir el silencio. Aproximación a la poesía de Alejandra Pizarnik

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    Decir el silencio. Aproximación a la poesía de Alejandra Pizarnik - Santiago Vizcaíno

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    Prólogo a la segunda edición

    Introducción

    Capítulo I

    Del lenguaje al silencio:

    el problema histórico

    Capítulo II

    Alejandra Pizarnik

    o el espacio del silencio:

    una visión crítica

    Capítulo III

    El tema del silencio en la poesía

    de Alejandra Pizarnik

    Capítulo IV

    El universo pizarnikiano

    en tres poemas

    Conclusiones

    Bibliografía

    Poemas

    Extracción de la piedra de locura

    Endechas

    En esta noche, en este mundo

    Silencio es palabra de mi vocabulario.

    ALEJO CARPENTIER

    , Los pasos perdidos

    extraordinario silencio el de esta noche

    ALEJANDRA PIZARNIK,

    En esta noche, en

    este mundo

    Prólogo a la segunda edición

    Hace veinte años, la figura de Alejandra Pizarnik aparecía en el universo literario como una voz de culto, marginal, apenas revisada por un canon poético latinoamericano de mirada patriarcal. Aún así, como digo en la introducción de este libro, su influencia en su generación es decisiva. Sin embargo, pocos estudios se habían realizado sobre su obra y su poesía completa había sido publicada por Lumen en 2001, lo cual significó un alivio para quienes habíamos leído sus libros de forma parcial en el también incipiente mundo de la virtualidad de esos años.

    En Ecuador parecía imposible desarrollar un estudio sobre un autor que no fuera ecuatoriano, y en las facultades de Letras abundaban disertaciones y tesis sobre poetas y narradores de la primera mitad del siglo XX. Nada o poquísimo se investigaba sobre autores latinoamericanos, y los docentes preferían dirigir tesis de literatura nacional antes que arriesgarse a acompañar proyectos que dialogaran con autores latinoamericanos o con escritores de otras lenguas.

    Así, un poco por rebeldía y con la idea de abrir paso a nuevas perspectivas, una vez terminada mi carrera de Comunicación y Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, me surgió la idea de estudiar la poesía de Alejandra Pizarnik como proyecto de disertación de pregrado. Se lo planteé al poeta y docente de la Facultad de Comunicación, Lingüística y Literatura César Eduardo Carrión, quien empezaba su carrera como profesor universitario, y aceptó gustoso dirigir este proyecto. Ahora puedo agradecerle esa deferencia.

    Tardé más o menos tres años en la escritura de este trabajo, con no pocas dificultades. Los trabajos previos en torno a la obra de la poeta argentina eran escasos y se remiten a dos ensayos importantes: el de Florinda Goldberg, Alejandra Pizarnik: este espacio que somos (1994), y el de María Negroni, El testigo lúcido: la obra de sombra de Alejandra Pizarnik (2033); un capítulo de libro de Clelia Moure, «Alejandra Pizarnik: una grieta en la cultura universal» (1997); y una biografía de César Aira, Alejandra Pizarnik (1998). Quizá había más, pero para el año 2004 eran inconseguibles en Ecuador. De hecho, debo agradecer, en esta segunda edición, a Florinda Goldberg, quien tuvo la generosidad de enviarme dos ejemplares de su libro desde Israel, donde residía en ese momento.

    Me gradué en el año 2007 con una disertación denominada «El espacio del silencio en la obra de Alejandra Pizarnik» y pensé que ese trabajo permanecería guardado en los repositorios de tesis de la biblioteca de la universidad hasta que alguien decidiera revisarlo para posteriores estudios. Los repositorios digitales no existían y las tesis se empastaban y pasaban a formar parte del catálogo de las bibliotecas de las universidades.

    Pensando en ello, decidí enviar el manuscrito corregido ya como un ensayo al Premio Proyectos Literarios Nacionales convocado a finales de 2007 por el Ministerio de Cultura del Ecuador. Para mi sorpresa, meses después, el ensayo que ahora se reedita resultó ganador de la categoría Ensayo, con un jurado compuesto por Cecilia Ansaldo Briones, Fernando Balseca y Hernán Rodríguez Castelo, y se publicó en 2008 bajo el sello del Ministerio.

    Quince años después, ve la luz esta edición cuidada por La Caracola, un grupo de editores con amplia experiencia en el trabajo editorial y a quienes agradezco sobremanera por su impecable trabajo, sobre todo a Andrés Cadena, por sus observaciones en cuanto al estilo, y a Juan Carlos Arteaga, por su decisión infranqueable de publicar nuevamente este trabajo.

    Va esta edición que pretende llegar a nuevos lectores y, sobre todo, quiere servir de pretexto para otros estudios y debates alrededor de una de las poetas más importantes de la lírica hispanoamericana.

    Santiago Vizcaíno Armijos

    Quito, 2023

    Introducción

    La poesía de Alejandra Pizarnik se inscribe en el panorama literario latinoamericano como una de las voces femeninas más influyentes de su generación. Junto a las obras de Alfonsina Storni, Olga Orozco, Amelia Biagioni, Susana Thènon, Juana Bignozzi, entre otras, su poesía traza una línea y un estilo poéticos que marcarán definitivamente la manera de concebir el acto de la escritura en lo posterior. Su lírica, entre el silencio y la procacidad, es una interrogante irresoluble, un sumergirse en las hendiduras del lenguaje, por ello nos obliga a reflexionar insistentemente sobre los límites de la creación desde la sensibilidad contemporánea.

    Los clichés que han signado su obra por la repetición hasta el hastío de ciertas imágenes no han podido aplacar su voz, sino que han acentuado el mito de una ceremonia lírica en constante alusión a sí misma, en reconstrucción y destrucción. Su obra poética propone una manera de ver el mundo en la que este se resquebraja y muestra sus máscaras, su deformidad. Marcada por esa «disolución lingüística» que surge del surrealismo, hace suyo el «cadáver del lenguaje» y lo puebla de sentidos múltiples; lleva hasta el extremo su discurso en un movimiento que se aproxima a un gran vacío, a una fosa común donde se sepultan el yo, el mundo y el lenguaje. Esa tumba es el espacio del silencio.

    Este análisis realiza una lectura llevada por esos bordes filosos de su escritura, por la paradoja que funda su poesía: la de nombrar el silencio. Dicho tema es recurrente —fundamental— en la poesía de Alejandra Pizarnik y ya algunos críticos lo han tratado desde distintas perspectivas,¹ entre las que la más recurrente ha sido el psicoanálisis freudiano, por esa idea del surrealismo de juntar vida y obra, y que siempre ha devenido en una labor crítica que no deslinda el aspecto biográfico de la obra como un universo imaginado.

    Esta perspectiva parte, precisamente, de marcar al silencio como uno de los temas esenciales —sino el más evidente— de su obra, fuera de las circunstancias existenciales que vivió Alejandra Pizarnik como escritora. Esa distinción es cardinal para poder valorar su poesía en toda

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