Abba Padre
5/5
()
Información de este libro electrónico
Lee más de Diego Jaramillo Cuartas
¡Espíritu Santo, ven! Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El Ministerio de Música Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Escuela de Perdón Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Padre Nuestro Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEspíritu de Dios Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesJesús de Nazaret Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPalabra y Pan: La celebración eucarística paso a paso Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Leer la Palabra Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Relacionado con Abba Padre
Libros electrónicos relacionados
La misericordia de Dios sana Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La oración contemplativa Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesSeñor, enséñanos a orar: El arte de la oración Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCómo Aprovechar Nuestras Faltas Y 39 Temas Más Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesJesús de Nazaret Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEncuentros con Jesús de Nazaret Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa cruz: Variaciones sobre la Buena Noticia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesSomos familia de Dios: Encuentros bíblicos desde la Lectio Divina para una Pastoral Familiar Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa gratuidad: El gran desafío de la vida cristiana Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl Año De La Fe ¿Qué Me Pide?: Reflexiones Para Jóvenes Y Educadores Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesUna Guía Esencial Para los Dones del Espíritu: Fundamentos sobre el Espíritu Santo, Libro Cuatro Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Por sus frutos los conoceréis: Historia de la caridad en la Iglesia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTodo es gracia: En el corazón de la vida cristiana Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLos dones del Espíritu Santo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Padre nuestro: Resumen de todo el evangelio Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesVivir al estilo de Jesús: Itinerario de una vida en misión Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDios y Padre Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLeer la Palabra Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesOración y Espiritualidad: Una guía para hablar con Dios y amar como Jesús Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones¿Dónde está Dios?: La fe cristiana en tiempos de la gran incertidumbre Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDios perdona y olvida Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesUn Corazón Lleno De Deseo De Amar a Dios Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl Espíritu Santo y la oración Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Usted puede recibir el Bautismo En el Espíritu Santo a hora: Ayuda Práctica para Vencedores, #17 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5En la escuela del Espíritu Santo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El fruto del Espíritu Santo: Una vida diferente es posible Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesY vosotros, ¿quién decís que soy yo?: Sobre la humanidad, la divinidad y la Persona de Cristo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El Espíritu Santo y su tarea Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El discípulo amado: Estamos llamados a serlo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Cristianismo para usted
Cartas del Diablo a Su Sobrino Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El Ayuno - Una Cita con Dios: El poder espiritual y los grandes beneficios del ayuno Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Demonología: Guía de Todo lo que Querías Saber Acerca de los Demonios y Entidades Malignas Calificación: 4 de 5 estrellas4/5La Filosofía del rey Salomón Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Un año en los Salmos: 365 devocionales para animar tu vida Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Llamados a servir: Una guía bíblica para desarrollar el ministerio cristiano Calificación: 3 de 5 estrellas3/51000 bosquejos para predicadores Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Un año con Dios: 365 devocionales para inspirar tu vida Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Oraciones Que Derrotan A Los Demonios: Oraciones para vencer de forma aplastante a los demonios Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Usos y costumbres de los Judíos en los tiempos de Cristo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5La oración es la clave del éxito Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Comentario de los salmos Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Guía esencial de la Biblia: Caminando a través de los 66 libros de la biblia Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Sermones Cristianos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesOraciones poderosas, resultados sobrenaturales: Cómo orar como Moisés, Elías, Ana, y otros héroes de la Biblia Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Bosquejos para predicadores: Tomo 1 Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Una mujer sabia: Principios para vivir como Dios lo diseñó Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Dios no tiene favoritos, tiene íntimos Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La Guerra Espiritual y el Derecho Legal de los demonios para Operar Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Los atributos de Dios - vol. 1 (Incluye guía de estudio): Un viaje al corazón del Padre Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Conversaciones con Dios Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Disciplinas espirituales para la vida cristiana Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Una iglesia conforme al corazón de Dios 2da edición: Cómo la iglesia puede reflejar la gloria de Dios Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La oración: Experimentando asombro e intimidad con Dios Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Textos fuera de contexto Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Las cuatro estaciones del matrimonio: ¿En qué estación se encuentra su matrimonio? Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El significado del matrimonio: 365 devocionales para parejas Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Yo soy: El Dios que te transforma Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Misterios de la Unción: Tú no estás limitado a tus propias habilidades humanas Calificación: 5 de 5 estrellas5/5
Comentarios para Abba Padre
1 clasificación0 comentarios
Vista previa del libro
Abba Padre - Diego Jaramillo Cuartas
Con las debidas licencias
© Corporación Centro Carismático Minuto de Dios • 2015
Carrera 73 No. 80-60
PBX: (571) 7343070
Bogotá, D.C., Colombia
Correo electrónico: info@libreriaminutodedios.com
ebooks@minutodedios.com.co
www.libreriaminutodedios.com
ISBN: 978-958-735-193-4
ePub por Hipertexto / www.hipertexto.com.co
Prohibida la reproducción total o parcial de este libro, por cualquier medio
Al comenzar…
Estas páginas quieren invitarlo a adorar a Dios y agradecerle rendidamente sus bondades.
¿Cuál puede ser la causa de este afán? Quisiera responder con san Pablo: "Está escrito: Creí, por eso hablé'’"(2 Cor 4, 13). También yo creo y por eso hablo y por eso escribo, aunque con frecuencia lo hago temblando.
Hablo porque me entusiasma hablar de Dios. Tiemblo ante la posibilidad de adulterar la Palabra de Dios. Temo darle un sentido distinto al que le dieron el Señor, los profetas, los apóstoles.
Quisiera predicarles y quisiera predicarme a mí mismo: mi anhelo es que estas palabras sean sólo el vehículo para que en sus oídos y en sus corazones resuene la voz del Señor, sin olvidar que también los escritores y predicadores necesitamos escuchar y meditar esa Palabra salvadora.
Ese tesoro que se nos entrega, la Palabra de Vida, lo llevamos como en vasos de barro (cf 2 Cor 4, 7): en un cuerpo sometido al dolor, en un ser oprimido por el pecado. Pero mi deseo es que, mientras el tiempo pasa y la vida declina, nuestros espíritus se vayan renovando.
Es lo mismo que Pablo dice a los corintios, en el capítulo cuarto de la segunda carta que escribió. Y es lo que en estas letras yo quisiera expresarles: que, hechos siervos de todos los hombres por amor a Jesucristo, no podemos callar las bondades del Dios que hizo brillar la luz en nuestros corazones.
Señor, que en estas páginas podamos proclamar con entusiasmo tu mensaje y que, al leer estas líneas, muchos hombres piensen en Ti y te amen.
Un tiple ordinario
Quiero contarles una anécdota que influyó alguna vez en mi vida y que me ayudó a comprender lo que es la acción de Dios, cuando interviene en el hombre.
En un almacén de remates, iban a vender un tiple; era un instrumento ordinario, fabricado con madera mediocre. Casi nada daban por él. El remate comenzó lentamente y el mejor postor no ofrecía más sino unos pocos pesos. Ya iban a hacer la adjudicación, cuando un anciano dijo: Ese tiple es mío; necesito venderlo porque me urge el dinero, por poco que sea, para un problema acuciante; sólo pido un favor: que me permitan tocarlo por última vez, antes de que lo rematen
.
Y ante el silencio de los compradores, tomó el tiple entre sus manos y empezó a tocar. ¡Cómo tocaba ese hombre! El tiplecito de madera tosca parecía adquirir nueva vida en las manos del anciano; de sus cuerdas brotaba la más alegre música popular.
Cuando el anciano terminó, se hizo un gran silencio. De pronto, alguien exclamó: Doy diez mil pesos
, y otro dobló la oferta, y luego otro y otro. En poco tiempo, el anciano recibió una fortuna que nunca hubiera pensado.
El artista había transformado el instrumento mediocre en una caja de música, rica en resonancias. Había revelado todas sus posibilidades.
Así somos con frecuencia nosotros, pobres instrumentos, que reconocemos la fragilidad de nuestro ser y la mediocridad de nuestros esfuerzos. Pero un día Dios nos toma en sus manos. Entonces todo cambia. San Pablo dice que cuando el hombre no sabe qué decirle a Dios, es el Espíritu mismo el que gime en nosotros con gemidos inefables (cf Rom 8, 26). Tagore comparaba al hombre con una flauta de caña en que soplaba el aliento de Dios. Y Juan XXIII decía que su vida se asemejaba a un pobre recipiente de barro en el que Dios colocaba las flores rojas de su amor.
Cuando el hombre se entrega a Dios, cuando se anonada en las manos divinas, entonces es cuando Dios lo usa para edificar su Reino. Por nuestro propio esfuerzo, todos somos relativamente mediocres, pero las manos del artista suelen sacar melodías inesperadas. Por algo Cristo decía que quienes creyesen en su palabra harían cosas mayores que las que Él mismo había realizado (cf Jn 14, 12).
Para eso hay que ponerse en manos del Señor y aceptar que Él obre en nuestras vidas; y eso no es nada fácil.
Dios en nosotros
Es extraordinario que nosotros, los hombres, podamos descubrir a Dios, hablar con Dios.
Si miramos la inmensidad del universo, nos vemos sólo como un granito de arena, perdidos en la gigantesca creación, y nos preguntamos: ¿Cómo es posible que el Hacedor de los astros y de la vida piense en mí, me ame y desee entrar en diálogo conmigo?
Pero si volvemos la mirada a lo profundo de nosotros mismos, a nuestro espíritu, descubrimos que nuestro corazón es también inmenso; que su anhelo no se sacia con nada, que su pensamiento no se detiene ante ninguna barrera. Todo el mundo se torna entonces como un átomo de polvo que desaparece en el abismo de cada corazón.
Somos interiormente inmensos: sólo Dios puede llenarnos; nuestro corazón no queda satisfecho hasta que no se colme con la presencia y con el amor de Dios.
O somos tan grandes, que sólo Dios puede llenarnos, o Él se hace tan pequeño, que llega a caber en nuestro frágil corazón.
Diariamente podemos realizar ese prodigioso encuentro: el de la criatura y el Creador. Basta entrar en una actitud de silencio interior. Basta replegarse en lo íntimo de uno mismo, para poder escucharlo, para poderle hablar.
Alguien dijo que si queremos escuchar a Dios, debemos acercarnos a Él suavemente, con el cuidado de quien desea conocer las costumbres de las aves: mientras más observamos, menos hablamos; y mientras menos hablamos, más podemos escuchar, más podemos conocer.
Hay muchas personas que dicen que es imposible ver o escuchar a Dios. También hay muchos ciegos que niegan la existencia del arco iris, y muchos sordos que ignoran la música.
Cuando uno se acerca al vidrio de una ventana, a veces sólo ve el vidrio en sí mismo: su calidad, su espesor, las rayas que tiene, las manchas que lo opacan. A veces se ve uno mismo, porque con frecuencia los vidrios se vuelven como espejos que reflejan las imágenes. Pero lo normal es que a través de los vidrios, como si fueran una ventana, observemos cuanto nos rodea.
Así es cuando miramos la creación. A veces sólo vemos las cosas en sí mismas: los árboles, los ríos, los edificios... A veces, esos seres nos reflejan a nosotros mismos: nuestra ambición, nuestro gusto, nuestra huella... Pero a veces todo se hace traslúcido; y a través de lo que vemos y a través de lo que oímos, descubrimos al Creador.
El rostro de Dios
Repetidamente, nos hemos preguntado: ¿Quién es Dios?
Esa es una pregunta eterna, a la que nunca se
