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Inquietas #1
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Libro electrónico100 páginas1 hora

Inquietas #1

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Información de este libro electrónico

16 historias cortas para ayudarte a matar el aburrimiento y hacerte imaginar cosas lindas y sentir emociones. Para leer en una hora

IdiomaEspañol
EditorialCiro Andrade
Fecha de lanzamiento29 mar 2024
ISBN9798224922963
Inquietas #1
Autor

Ciro Andrade

Lector entusiasta, ensayista diletante, de convicciones liberales. Vive en Ecuador.

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    Inquietas #1 - Ciro Andrade

    Inquietas #1

    Historias cortas

    por Ciro Andrade

    ISBN: 9798224922963

    GUAYAQUIL, 2024

    Para R.R., en su cumpleaños

    Otra dimensión

    Estas historias ocurren en una dimensión alterna ligeramente distinta de la nuestra.

    Se ha descubierto formas muy seguras y económicas de liberar y almacenar la energía del átomo; la electricidad es muy barata, la carga de los dispositivos dura mucho. ¡Se acabó estar anclada a un cargador! El transporte eléctrico es abundante y barato.

    Gracias al avance de la tecnología, los taxis robot abundan; es tan fácil transportarse —taxis robot estacionados siempre cerca, esperando ser llamados— que muchos prefieren no tener auto. Ya que no hay chófer, usar el taxi robot es mucho más seguro y económico que un taxi normal. Niños, jóvenes, mujeres los usan sin temor alguno.

    Ya que la mayoría de autos en las calles se manejan solos, los accidentes de tránsito prácticamente han desaparecido. Como son eléctricos, las ciudades son más silenciosas y no hay smog.

    En esta sociedad los adolescentes son tratados con mucha más libertad, casi como adultos. Pueden moverse libremente, disponen de su tiempo, muchos hacen negocios o trabajan medio tiempo, y ganan su propio dinero.

    No existen los colegios como los conocemos hoy: enormes, con clases llenas, con poca libertad. El aprendizaje se hace con tutores en grupos pequeños; tú puedes elegir con qué tutores estudiar. Te presentas a los exámenes cuando estás listo; si no apruebas, puedes intentarlo nuevamente.

    Los padres confían en los hijos; como hay tanta abundancia de recursos, es muy difícil caer en la pobreza. Como la gente es más feliz, las adicciones no son tan comunes.

    ¿A que te gustaría vivir en un mundo así?

    Imagínate

    Imagínate que tu teléfono constantemente suena porque recibes notificaciones de tus amigos y amigas, preguntándote sobre ti, consultando tu opinión, proponiéndote planes.

    A lo largo del día también timbra porque recibes llamadas de chicos que, aun sabiendo que tienes novio, se hacen los encontradizos para permanecer en tu memoria, y platicar por lo menos unos instantes contigo.

    Por supuesto, tu novio te llama a lo largo del día; en ocasiones al azar, sólo para decirte: «¡Hola mi amor! Pensaba en ti y no pude contenerme las ganas de oír tu voz un instante y mandarte un beso. Chau!».

    En otras ocasiones te manda un meme burlón y un mensaje: «me recordó a ti jajaja XOXO», burlándose de los hoyuelos de tus mejillas, que tú detestas pero él adora, u otra cosa graciosa de ti.

    Por la noche él te visita y cena contigo y tu familia, o tú lo vas a ver y cenan con la de él; si no han podido verse, conversan por teléfono una hora por lo menos antes de dormir.

    En muchas ocasiones te has quedado dormida hablando con él, arrullada por su voz, soñando con las cosas que él te dice al oído...

    Él le ayuda a su papá en su empresa. Lo hace muy bien, y de hecho a menudo él mismo atiende a los clientes por su cuenta. Su papá piensa ayudarle a abrir una sucursal de la empresa para que tu novio la administre. En la universidad está por terminar la carrera de negocios.

    Tú haces streaming y te va bien. Le dedicas unas horas por la mañana: entrevistas a tus invitados, a veces juegas en línea con otros streamers populares; tus seguidores conversan contigo, te piden consejos, algunos de tus miles de seguidores te envían regalos.

    Por la tarde, si no tienes reuniones con compañías que desean que promociones sus productos, tienes el tiempo para ti misma. A menudo tomas un té o un café con alguna amiga, o vas al gimnasio o al yoga.

    ¡Quién hubiera creído que una adolescente pudiera ser tan independiente! Tan sólo tres años atrás, apenas cumplidos los 13 mínimos que te piden las redes, abriste tus redes e inmediatamente te viralizaste.

    Tus padres confían en ti y te apoyan mucho. Asistes a una escuela abierta, que no te exige acudir cada día. Te asignan una lista de lecturas y vídeos que debes ver, y das lecciones dos o tres veces a la semana, cuando te sientes lista. Así has avanzado mucho más rápido que en una escuela tradicional, has hecho dos años en uno, y con buenas calificaciones.

    De todas maneras, dos o tres veces a la semana acudes a la escuela abierta; te gusta compartir con tus amigos y profesores. Ellos saben muchas cosas, tienen experiencia en negocios y tienes confianza para conversar con ellos de cualquier tema.

    Pese a que ambos de tus padres trabajan —tu mamá a medio tiempo—, tú ayudas pagando el internet del hogar —¡necesitas una buena conexión para tus streams!— y asimismo tú pagas la cuenta familiar de Netflix y Spotify. Tus papás podrían hacerlo, pero tú te sientes orgullosa ayudando.

    Has ahorrado lo suficiente como para ir a visitar a tus tíos que viven en los EEUU. ¡Ya sacaste tu pasaporte! En ocasiones los fines de semana acompañas a tu mamá a la iglesia, donde te encargas de un grupo de niños. Les haces jugar, les enseñas de la religión, y ellos te admiran y porque confían en ti, a menudo te hacen preguntas que no se atreven a hacer a sus padres.

    Con tu hermano mayor que está empezando la universidad, te llevas muy bien. Se gastan bromas con mucha camaradería; rara vez pelean. Él te pregunta cosas que no entiende sobre las chicas, y pese a que eres menor, tú lo aconsejas. Has conocido a sus novias y también conoces a sus amigas. Cuando a él le gusta una chica, te pide tu opinión, y tú le aconsejas sobre cómo conquistarla. Se lleva bien con tu novio; en ocasiones juegan video juegos y van a jugar al fútbol con otros chicos.

    Tu hermana menor es muy dulce y tímida; tiene sólo doce años, y se apoya en ti para todo. Ella está en un colegio tradicional donde a veces siente mucha angustia social. Tú la acompañas a comprarse ropa y le enseñas a combinarla; le aconsejas cuando te pregunta sobre los chicos. Incluso fue a decirte a ti primero —antes que

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