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Configuraciones vinculares actuales: teoría y clínica
Configuraciones vinculares actuales: teoría y clínica
Configuraciones vinculares actuales: teoría y clínica
Libro electrónico238 páginas65 horas

Configuraciones vinculares actuales: teoría y clínica

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La presente colección tiene por objeto convocar a cultores de diversas líneas terapéuticas, con la finalidad de que el lector evalúe similitudes, diferencias y resultados inherentes a sus sendas puestas en ejecución, como así también a sus respectivos soportes epistémicos.La clínica contemporánea ofrece casi a diario nuevos desafíos que empujan a que cada escuela psi, deba someter a revisión crítica sus postulados fundamentales, de cara a ofrecerle al paciente respuestas acordes a sus padeceres. Esto implica hacer funcionar esta propuesta editorial como un modo de evitación de las mieles del apoltronamiento y del goce de la dormidera.Si algo conspira de un modo nefasto contra cualquier cuerpo teórico, es el hecho de suponer que, bajo el paraguas de un puñado de creencias, definiciones y principios de autoridad (ya sea que operen separadamente o en conjunto), se ha llegado a alguna parte de un modo definitivo.

IdiomaEspañol
EditorialAriel Publisher
Fecha de lanzamiento22 ago 2024
ISBN9798227483065
Configuraciones vinculares actuales: teoría y clínica

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    Configuraciones vinculares actuales - Oscar Lamorgia

    Palabras preliminares a la presente colección

    La presente colección tiene por objeto convocar a cultores de diversas líneas terapéuticas, con la finalidad de que el lector evalúe similitudes, diferencias y resultados inherentes a sus sendas puestas en ejecución, como así también a sus respectivos soportes epistémicos.

    La clínica contemporánea ofrece casi a diario nuevos de- safíos que empujan a que cada escuela psi, deba someter a revisión crítica sus postulados fundamentales, de cara a ofrecerle al paciente respuestas acordes a sus padeceres. Esto implica hacer funcionar esta propuesta editorial como un modo de evitación de las mieles del apoltronamiento y del goce de la dormidera.

    Si algo conspira de un modo nefasto contra cualquier cuerpo teórico, es el hecho de suponer que, bajo el paraguas de un puñado de creencias, definiciones y principios de au- toridad (ya sea que operen separadamente o en conjunto), se ha llegado a alguna parte de un modo definitivo.

    Lo expuesto líneas arriba, nos ha llevado a pensar en tra- zar convocatorias en las que terapeutas (dicho esto en el sentido más amplio del término) de formaciones diversas, aunque siempre deudores de maestros que representan a verdaderos referentes de las diversas posturas teórico clíni- cas, se den cita en derredor a un vector temático a los fines de intentar dar cuenta de sus hipótesis, de sus preguntas y también de sus tropiezos. No olvidar, que los saltos cualita- tivos de una práctica, se definen por el modo de respuesta que ésta brinda a los obstáculos con los que diariamente se topa.

    En tal sentido, invitamos a los colaboradores a subvertir un sintagma cristalizado por su irreverente ecolalia, a saber:

    ¿Y eso, cómo se baja a la clínica? Dicha afirmación parte de

    6 oscar lamorgia, Comp.

    una falacia. Que la teoría estaría por encima de la clínica. Creemos exactamente lo opuesto, dado que la teoría emerge de la clínica y sus avatares.

    Ricardo Vergara Ediciones no aspira con esto a producir volúmenes cuyos respectivos capítulos fuercen coherencias, ni complicidades propias del espíritu de cuerpo. Las adhe- siones acríticas y el papanatismo seguidista están fuera de juego en la presente propuesta.

    El convite está hecho...

    ––––––––

    Oscar Lamorgia

    Director de Colección

    Indice

    Homoparentalidades y formas de procreación

    Co-maternidad, Co-paternidad. (Algunos interrogantes)

    Lic. Liliana Sedler.................................9

    Y después del padre, ¿qué?

    Lic. Any Krieger..................................19

    El Vínculo entre el Psicópata y su Complementario: Su relación en la Familia, el Trabajo y la Clínica

    Lic Claudia Beatriz Douve...........................35

    El círculo fronterizo: padres border, hijos border, padres border

    Dr. Carlos Jorge Rubinstein..........................51

    Una muñeca en el naufragio del amor. Acerca de los niños trans en los tratamientos y sus relaciones familiares

    Elena Jabif.....................................65

    Las nuevas tecnologías, su presencia

    en el psicoanálisis con niñ@s y adolescentes Posición de los analistas frente a las T. I.C.

    Anahí Bressan...................................73

    De mezcladas. Clinica grupal psicodramática para niños y adolescentes

    Lic.Marina Tesone................................85

    Violencia de género: reflexiones sobre el hombre obeso del Nordeste Brasileño Marilene Calderaro Munguba,

    Vanina Barbosa Lopes, Ana Paula Antero Lôbo Carminda Maria Goersch Fontenele Lamboglia

    Fortaleza, Brasil.................................101

    El poder en la pareja

    Concepción Fosa Aguilar

    Mérida, España.................................117

    Homoparentalidades y  formas de procreación

    Co-maternidad, Co-paternidad. (Algunos interrogantes)

    Lic. Liliana Sedler

    Trabajo presentado en la 14´ jornada anual de Fundación Prosam:

    Atravesamientos de la clínica actual, realidad social y ética. Realizada el 3 de noviembre del 2012 en el Sheraton hotel de Buenos Aires.

    ––––––––

    Abundan en los consultorios historias de vida, de sufri- mientos, amores y desamores, abusos, soledad, angustia, depresión; la vida y la muerte enlazados una y otra vez.

    Algún que otro paciente ingresa al consultorio diciendo: Pobre, las cosas que tenés que escuchar, ¿cómo hacés?. Lo cierto es que el trabajo del analista es hacer algo, entre otras cosas, con el sufrimiento, con los lazos de historias no enlazadas a las que ayudamos a ligar para palear de alguna manera ese déficit de desligadura simbólica, que angustia, que insiste y que no da respiro o ahoga. El paciente luego del trabajo terapéutico se va con una construcción que en mayor o menor medida le puede servir para seguir su ca- mino, ya sea solo -algo se fue curando de ese malestar- o afianzando su vínculo con los otros. Y así fuimos reparando, en un devenir cuasi rutinario y a su vez creativo; reparando en el paciente o en la pareja consultante, y reparando algo en nosotros también, ya que nunca somos los mismos antes y después de la intervención que decidimos hacer al ingresar en la historia del otro, con una pregunta, una interpretación, un silencio, una palabra, un estar allí.

    Pero un día surgió una historia diferente, algo que no es- taba acostumbrada a escuchar. Esa historia no era la de la homosexualidad, ni la de la pareja, ni la de la unión civil, ni la de la adopción. Era la historia de querer concebir un hijo dentro de una pareja de lesbianas con un donante anónimo. En principio no pude más que escuchar y preguntarme: ¿y cómo es eso? Y así comencé a acompañar un camino que era la primera vez que recorría en mis 27 años de terapeuta. Y me pregunté: ¿cómo es esto de hacer un hijo entre dos mujeres? Y digo hacer y no tener porque primero se hace, luego se pare, y después se tiene. Había atendido, y aún lo sigo haciendo, parejas homosexuales con hijos concebidos en matrimonios anteriores heterosexuales, pero esta forma

    era nueva para mí.

    Durante el curso del tratamiento las palabras conocidas iban teniendo nuevas significaciones, por ejemplo: banco. No se trataba del banco de la plaza, ni banco como institu- ción bancaria, ni el banco deportivo de algún paciente gim- nasta; ningún banco conocido aunque sí oído. Se trataba del banco de esperma. A partir de entonces hubo un nuevo banco en mi vida con el que me las tenía que ver. Banco fun- damental para realizar el deseo de hacer un hijo entre dos mujeres sin que mediara un hombre de carne y hueso sino sólo su producto.

    El donante estaba en otros relatos de pacientes, pero como una alternativa de una pareja heterosexual que no po- día engendrar hijos por una azoospermia por parte del pa- dre y tomaban la decisión de aceptar un donante anónimo para la procreación.

    El recorrido de este caso no es en lo que voy a detenerme sino sobre algunas reflexiones que de éste surgieron y que espero inviten a pensar, ya que se trata de una clínica pun- tual y novedosa que se está expandiendo con el correo de este milenio.

    Vinieron otras pacientes con la misma temática, pero ya con sus hijos hechos y de la misma manera, donde se vislum- braba en el motivo de consulta que me fue siendo revelado,

    algo así como una legitimación de sus acciones con respec- to a los niños, ¿estoy haciendo bien? ¿estoy haciendo mal? Cargando con todo el peso y las miradas de la sociedad, sin- tiendo que vivían siendo evaluadas, evaluándose permanen- temente ellas, y ellas a sus hijos, hijos que sin duda carga- rán con el peso del éxito o del fracaso de la empresa de sus madres (o padres) como primeros protagonistas del logro de la ley del matrimonio igualitario, el peso de tener que hacer las cosas bien, con mandatos del tipo: los niños deben estar bien o mejor que los criados en el modelo hegemónico, me- nos violentos, más amorosos, etc. Venían a buscar algo así como un permiso para poder relajarse un poco, sabiéndose exhaustas dado todo ese componente imaginario sumado al real de criar a un niño que, como cualquier niño, se enferma o despierta de noche.

    La ley de vientre subrogado aún no existe, hay un vacío legal y la pareja consultante no quería estar fuera de la ley. Ya no basta con decir hijos y padres para entender de qué se habla. Hay que agregar conceptos como: biológico, de crian- za, adoptivo, gestante, sustituto, donante conocido o desco- nocido y aparte precisar su función.

    La que lo pare puede no ser la madre biológica. El em- brión se implanta en el útero de una mujer que lo gesta y lo pare pero no comparte genética alguna con el bebé que da a luz. Y éste estar fuera de la ley no es un tema menor.

    La ley del matrimonio igualitario cambió radicalmente la forma de pensar, liberando de temores y angustias a quienes iban armando sus familias homoparentales antes de que se promulgara la misma.

    Mientras otras pacientes que estaban embarazadas pen- saban en el color de la habitación, en el nombre que le iban a poner, dónde iban a veranear con su bebe recién nacido, el baby shower y todas esas cosas de la vida; mis pacientes lesbianas pensaban que al no haber ley, lo iban a tener que anotar como hijo de madre soltera, y que de pasarle algo ( algo del orden de la muerte o alguna cuestión grave que le llegara a impedir los cuidados del recién nacido) los dere-

    chos le correspondían a los abuelos de la madre gestante, ya la otra madre no era nadie para ese bebe biológicamente hablando.

    Otra idea que tenían era la de guardar la muestra del do- nante para que cuando una quisiera ser madre, como no había ley aún, al menos sean biológicamente hermanos y no los separen, ya que cada madre iba a tener el suyo, es decir, y a esto quiero llegar, la hermandad iba a estar definida por la biología, iban a ser hermanos de mismo donante (por- que no se puede decir que un espermatozoide es un padre) y de distinta madre. Su preocupación era muy diferente a la de la paciente que ingresaba luego y que hablaba de su baby shower. Las pacientes lesbianas estaban preocupadas por ser parte de una nueva configuración, sin una ley que contenga a su hijo, y por eso hablaban toda la sesión de los vericuetos que tenían que hacer en caso de que algo pasara para que le reconozcan a esa otra mamá los derechos de ese hijo. Ley 26.618 en la partida de nacimiento quedaran inscriptos hijos de dos mamás o dos papás y no sabemos si más adelante también tres papás.

    Se aceptó el matrimonio igualitario, pero con respecto a la maternidad o paternidad todavía queda mucho por hacer en el plano jurídico, como en el psicológico. Por eso esta historia me convocó a abandonar mi clásica escucha en al- gunos momentos, me obligó al replanteo de mis propios pensamientos e interrogantes teóricos y además me llevó a pensar no sólo en el futuro emocional de ese niño o niña que de algún modo

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