Explora más de 1,5 millones de audiolibros y libros electrónicos gratis durante días

Al terminar tu prueba, sigue disfrutando por $11.99 al mes. Cancela cuando quieras.

Un sueño: novela
Un sueño: novela
Un sueño: novela
Libro electrónico53 páginas39 minutos

Un sueño: novela

Calificación: 1 de 5 estrellas

1/5

()

Leer vista previa

Información de este libro electrónico

Un anciano rey del siglo XIX despierta en el cuerpo del joven Lope de Figueroa, tres siglos antes, ¿o se trata de un extraño sueño del platero? Durante la jornada se encuentra con Mencía, la bella joven que ama, sus amigos, Gaetano y el Greco, incluso con el rey, Felipe II. Llega la hora de dormir y siente la incertidumbre de despertar en otro cuerpo y otro tiempo.
IdiomaEspañol
EditorialSAGA Egmont
Fecha de lanzamiento8 jul 2021
ISBN9788726679847
Un sueño: novela
Autor

Amado Nervo

Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo (Amado Nervo) nasceu em 27 de agosto de 1870, em Tepic, no México. Poeta e diplomata, é considerado o maior poeta mexicano do final do século XIX e meados do século XX. Em 1888, iniciou a carreira de jornalista, e seguiu para Paris em 1900, como correspondente do jornal El Mundo, onde conviveu com alguns dos nomes mais representativos da Belle Époque, entre os quais Oscar Wilde e Rubén Darío, com quem estabeleceu uma estreita amizade, refletida nos seus trabalhos posteriores. Em Paris, conheceu também Ana Cecilia Luiza Daillez, sua companheira durante mais de dez anos. Em 1902, voltou ao México, onde viveu anos de popularidade e grande atividade em jornais e revistas, entrou na carreira diplomática em 1905, e viveu treze anos em Madrid, de onde enviava textos para o México, a Argentina e Cuba, os quais eram publicados nas melhores revistas literárias do momento. A sua produção literária foi abundante e variada: contos, ensaios, crónicas, além de muitos poemas, publicados em diversos livros. Plenitude, editado no final da vida, e uma das suas obras de maior sucesso, reflete claramente a busca da paz interior que procurou toda a vida. Devido às mudanças políticas ocorridas no México, durante vários anos, esteve afastado de cargos oficiais, até que, em 1918, foi nomeado ministro plenipotenciário do México na Argentina e no Uruguai, para onde seguiu no início de 1919, e onde o receberam com admiração e afeto. Não mais regressou ao México em vida, pois viria a morrer em Montevideu, em 24 de maio de 1919. Descansa na Rotonda de Las Personas Ilustres, situada no interior de um dos maiores e mais antigos cemitérios da Cidade do México, o Panteón Civil de Dolores, e a sua obra, diversa, humana, intensa e magistralmente edificante, situa-o, por mérito próprio, no olimpo da literatura universal.

Lee más de Amado Nervo

Relacionado con Un sueño

Libros electrónicos relacionados

Clásicos para usted

Ver más

Categorías relacionadas

Comentarios para Un sueño

Calificación: 1 de 5 estrellas
1/5

1 clasificación0 comentarios

¿Qué te pareció?

Toca para calificar

Los comentarios deben tener al menos 10 palabras

    Vista previa del libro

    Un sueño - Amado Nervo

    Un sueño: novela

    Copyright © 1906, 2021 SAGA Egmont

    All rights reserved

    ISBN: 9788726679847

    1st ebook edition

    Format: EPUB 3.0

    No part of this publication may be reproduced, stored in a retrievial system, or transmitted, in any form or by any means without the prior written permission of the publisher, nor, be otherwise circulated in any form of binding or cover other than in which it is published and without a similar condition being imposed on the subsequent purchaser.

    This work is republished as a historical document. It contains contemporary use of language.

    www.sagaegmont.com

    Saga Egmont - a part of Egmont, www.egmont.com

    Al lector

    Este cuento debió llevar por título «Segismundo o la vida es sueño», pero luego elegí uno más breve, como para ser voceado en la Puerta del Sol por vendedores afanosos, entre el ajetreo y la balumba de todas las horas. «Un sueño», llamóse, pues, a secas, y con tan simple designación llega a ti, amigo mío, a hablarte de cosas pretéritas que suelen tener un vago encanto...

    Claro que no es un cuento histórico. Mi buena estrella me libre de presumir tal cosa, ahora que tanto abundan los eruditos y los sabios, a mí, que por gracia de Dios no seré erudito jamás, y que sabio... no he acertado a serlo nunca.

    Es, sí, un cuento de «ambiente histórico», como diría un italiano. Lo que pasa en él, «pudo haber sido».

    Si hay contradicciones, si hay inexactitudes y errores, si esto no se compadece con aquello, si lo de acá no concierta con lo de allá, perdónamelo, amigo, pensando que Lope de Figueroa no ha existido nunca; que todo fue un sueño, a ratos lógico, desmadejado y absurdo a ratos, y que, como dijo el gran ingenio, a quien fui a pedir un nombre para bautizar estas páginas, «los sueños... ¡sueños son!».

    Amado Nervo.

    - I -

    Lope de Figueroa, Platero

    Cuando Su Majestad abrió los ojos, todavía presa de cierta indecisión crepuscular que al despertarse había experimentado otras veces, y que era como la ilusión de que flotaba entre dos vidas, entre dos mundos, advirtió que la fina y vertical hebra de luz que escapaba de las maderas de una ventana, era más pálida y más fina que de ordinario.

    Su Majestad estaba de tal suerte familiarizada con aquella hebra de luz, que bien podía notar cosa tal. Por ella adivinaba a diario, sin necesidad de extender negligentemente la mano hacia la repetición que latía sobre la jaspeada malaquita de su mesa de noche, la hora exacta de la mañana, y aun el tiempo que hacía.

    Todos los matices del tenue hilo de oro tenían para Su Majestad un lenguaje. Pero el de aquella mañana jamás lo había visto; se hubiera dicho que ni venía de la misma ventana, ni del mismo cielo, ni del mismo sol...

    Mirando con más detenimiento, Su Majestad acabó por advertir que, en efecto, aquella no era la gran ventana de su alcoba.

    ¡Vaya si había diferencia!

    Su humildad y tosco material saltaban a la vista. Su Majestad se incorporó a medias en el lecho, y apoyando la cabeza en la diestra púsose a examinar en el aposento, estrecho y lucido de blanco, en la media luz, a la cual iban acostumbrándose ya sus ojos,

    ¿Disfrutas la vista previa?
    Página 1 de 1