Cantos de ayer y hoy
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La autenticidad y la simplicidad caracterizan la obra de quien, desde sus primeros escritos a los catorce años y tras una larga vida dedicada a la creación literaria, captura la esencia de pensamientos y sentimientos. Así, el amor, la alegría, la nostalgia y el miedo están presentes en su lírica y se presentan ante el lector celebrando la vida.
Las más de mil composiciones en su haber, las letras musicales de Pedro Sierra han acompañado el corazón de varias generaciones. Su huella ha sido grabada hondamente en la música y la poesía mexicana.
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Cantos de ayer y hoy - Pedro Sierra Lira
Comentarios
Nuestro amigo Pedro ha decidido reunir en este libro varios de sus más reconocidos poemas y letras de canciones. Algunos están precedidos por reflexiones que permiten contextualizar el momento del recuerdo y el sentimiento, mientras que otros se presentan de forma directa, buscando recrear la imaginación del lector.
Además de musicalizar la letra de sus canciones, Pedro también lo ha hecho con varios de sus poemas. Durante décadas, fue acumulando en libretas, papeles sueltos, servilletas, notas del supermercado, en fin, en cualquier documento donde se pudiera escribir con lápiz o bolígrafo ¡Así es la inspiración! Al reunir todo ese bagaje cultural, le fue difícil al autor, como es comprensible, recordar las fechas en que nacieron sus obras, pero… ¿Acaso importa? Al final, ha logrado transmitir sus sentimientos y deleitarnos con sus escritos.
No existe un orden cronológico ni se requiere una lectura consecutiva en esta obra, lo cual es más cómodo para el lector. Podemos afirmar que encontraremos poemas y letras de canciones desde que él tenía 14 años hasta la fecha. (Aunque a veces, en la actualidad, parece ser un chiquillo travieso). Cada uno de sus textos representa una etapa donde se puede observar el desarrollo y madurez del autor. Es importante destacar que Pedro Sierra nos presenta una muestra representativa de las letras de sus canciones, que suman más de mil.
Finalmente, debo señalar que es agradable disfrutar de un compositor y poeta de escritura popular regional, sin palabras rebuscadas, lo cual no resta mérito a que haya trascendido en el gusto de la gente durante varias generaciones. Por eso encontramos que diversos grupos musicales cantan sus poemas y canciones desde hace mucho tiempo; de ahí el título: Cantos de ayer y hoy.
Rafael Tejeda de Luna
Recuerdos
Nota del autor
¿Quién no tiene recuerdos? ¿Alguien habrá que nunca haya evocado los tiempos idos, aquellos que se grabaron en su memoria por la intensidad de la emoción, por la profundidad de los pensamientos, por el miedo, felicidad o amor que en un momento determinado sintió?
No, no hay nadie que conserve parte de sus facultades mentales y no tenga un recuerdo.
Dicen que recordar es volver a vivir. Así lo creo. Y lo más bello de los recuerdos, es que al recrear lo vivido ponemos en ello nuestra inspiración, romanticismo, bondad, comprensión... ¡Nuestra alma misma! Transmitiendo tal vez no lo que fue, sino lo que desearíamos que hubiera sido, pero sin el deseo de faltar a la verdad, y con el único afán de disfrutar y embellecer los recuerdos.
Acompáñame en un viaje por los recuerdos. Ojalá los disfrutes tanto como yo.
Pedro J. Sierra Lira
Está en mi casa. En él se meció mi abuela. La compañera de mi vida arrulló a nuestros críos en él. Ha sido testigo de nuestra historia y sigue meciendo ideas y pláticas, junto con la diminuta o voluminosa humanidad de quien lo ocupe.
Algunos de los que meció esperaron el tránsito a otra dimensión recorriendo con artrítica lentitud cuenta tras cuenta, y los que hace poco lo usaban como caballito, al crecer descubrieron seres especiales con los que quieren compartir sus vidas. Sus retoños seguramente llegarán a conocer a nuestra vieja mecedora y disfrutarán junto con ella su vaivén y venerable risa, expresada en la voz gastada de sus tenues crujidos.
El viejo sillón
Símbolo de unión, la sortija es para los esposos mucho más que la promesa ante el altar o un compromiso: representa una alianza indisoluble, la entrega total, la pertenencia absoluta al ser amado.
Para los que se aman es un orgullo portarla y ayer nadie hubiera osado pretender a una dama que llevara el signo de amor y fidelidad que constituía.
Tal vez actualmente algunos recuerden su significado.
La sortija
Cuando la puso en su dedo
eterno amor le juró
y a ella unió su vida
ante el hombre y ante Dios.
Fue la prenda más querida,
la mujer que hijos le dio,
que portó siempre, orgullosa,
la argolla que recibió.
Hoy la sortija retira
porque su amada murió,
la pone sobre su pecho
que la quiso con fervor,
la llevará con la suya
hasta que quiera el Creador
llamarlo al fin a su gloria
¡Dóndese unirá a su amor!
¿A quién dejaré mis recuerdos?
¿Por qué recibí de mis abuelos sus pertenencias más queridas?
¿Por qué ellos y no sus hermanos recibieron de sus padres las cosas especiales que valían no por el material de que estuvieran hechas o por las piedras que las adornaran, sino por su significado?
Podré, si lo tuviere, legar dinero a cualquiera, pero como mis ancestros, solo dejaré lo que vale, a quiensepa, como yo, atesorar los recuerdos.
