Cuentos Habbaassi II
()
Información de este libro electrónico
Un día el jefe del poblado le dijo:
―Bien, ya tienes edad para valerte y para trabajar para ti, ¿cuándo vas a demostrar todo lo que vales?
―Todavía no me ha llegado mi momento ―dijo pensativo―, reservo mi entusiasmo y dedicación hasta que me llegue mi tarea.
Pasó cerca de un año y el joven seguía sin ser productivo para la comunidad; cuando el principal le iba a pedir cuentas de su pérdida de tiempo llegó al pueblo un anciano, preguntando por alguien para un trabajo muy importante.
Todos recordaron las palabras del chico, y rápidamente condujeron al anciano delante del muchacho, y cuando estuvo delante le dijo:
Juan Moisés De La Serna
Juan Moisés de la Serna Er ist Doktor der Psychologie, Master in den Neurowissenschaften und Verhaltensbiologie und Spezialist in der klinischen Hypnose, anerkannt von der International biographisch Center (Cambridge - U.K) als eines der hundert besten der 2010 World Health Professionals. Entwicklung seiner Lehre in verschiedenen nationalen und internationalen Universitäten. Wissenschaftlicher Verteiler mit Teilnahme an Kongressen, Konferenzen und Seminaren; Mitarbeiter in diversen Zeitungen, digitalen Medien- und Radioprogrammen; Autor des Blogs 'Open Chair in Psychologie und Neurowissenschaften' und siebzehn Bücher zu verschiedenen Themen. Er entwickelt derzeit Forschung im Bereich der Big Data, die auf Gesundheit angewendet wird und mit Daten aus Indien, den Vereinigten Staaten und den Vereinigten Staaten arbeitet. oder Kanada unter anderem; Arbeit, die mit der Beratung für Startups technologisch orientiert an der Psychologie und dem persönlichen Wohlbefinden ergänzt.
Relacionado con Cuentos Habbaassi II
Libros electrónicos relacionados
Cuentos Habbaassi II Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCuentos Habbaassi I Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesSiempre Contigo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesUn camino hacia la libertad Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLas puertas de la vida: El lado positivo de las cosas. Una experiencia cercana a la vida eterna Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl Pozo Calificación: 1 de 5 estrellas1/5El genio dormido Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDestellos hacia la conciencia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesNo me digas que no podrás Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLos Mil Disfraces Del Contrincante De Jacinto Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEres Único E Imprescindible Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAlma y destino. Por qué estás aquí y qué has venido a hacer Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesUn regalo inesperado Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El Mojado Triste Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl juego de Poder Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesMéxico: Jesús Te Ama Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones¡Basta! Valores vs violencia! Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl Milagro Del Comienzo: Una Transición De Estudiante a Profesor Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCuentos cortos para adultos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl Supremo Don Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl silencio de los 90 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPersigue tus sueños: Más allá de los obstáculos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesNada que ver Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesHistorias Para Reflexionar Ii: En Busca Del Cambio Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesYo Iré Por Ti Señor:: Yo Soy La Persona Que Tú Crees Que Soy Señor. Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEn busca de la supremacía Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesNo es lo que parece Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesUniversos En El Universo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl Líder Fenomenal En Mí Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDéjame contarte una historia: Historias para transformar nuestra actitud, mente y alma Calificación: 5 de 5 estrellas5/5
Historia alternativa para usted
Heraldo: El Filo del Profeta: Los Archivos de Enoc, #2 Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLos nombres propios Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Desmorir Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Casas vacías Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Máquinas como yo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Ceniza en la boca Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Juárez. La otra historia Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa geografía de tu recuerdo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl fin de la novela de amor Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Mi madre Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El coleccionista de lágrimas Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El Grimorio Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Mañana acabará todo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa memoria de las cosas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa colonia Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Medea me cantó un corrido Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Los restos del día Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El diccionario del mentiroso Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Del color de la leche Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Todas las esquizofrenias Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Mirarse de frente Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Pequeñas desgracias sin importancia Calificación: 4 de 5 estrellas4/5ellas hablan Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Los guardianes de la sabiduría ancestral: Su importancia en el mundo moderno Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesZozobra Calificación: 3 de 5 estrellas3/5La situación y la historia Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Cuentas pendientes Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Feral Calificación: 4 de 5 estrellas4/5La papelería Tsubaki Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl final Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Categorías relacionadas
Comentarios para Cuentos Habbaassi II
0 clasificaciones0 comentarios
Vista previa del libro
Cuentos Habbaassi II - Juan Moisés De La Serna
TU DESTINO
Desde que tuvo uso de razón supo que tenía mucho que dar de sí mismo, y no era porque otros se lo hubiesen dicho, sino porque lo sentía así y así se lo decía a los demás.
Un día el jefe del poblado le dijo:
―Bien, ya tienes edad para valerte y para trabajar para ti, ¿cuándo vas a demostrar todo lo que vales?
―Todavía no me ha llegado mi momento ―dijo pensativo―, reservo mi entusiasmo y dedicación hasta que me llegue mi tarea.
Pasó cerca de un año y el joven seguía sin ser productivo para la comunidad; cuando el principal le iba a pedir cuentas de su pérdida de tiempo llegó al pueblo un anciano, preguntando por alguien para un trabajo muy importante.
Todos recordaron las palabras del chico, y rápidamente condujeron al anciano delante del muchacho, y cuando estuvo delante le dijo:
―Me han dicho que buscas trabajo, y que no temes el esfuerzo, tengo uno que te puede interesar, si lo quieres es tuyo.
A esto que el Jefe de la comunidad le dijo:
―Este muchacho debe de rendir cuentas ante sus semejantes, y no puede irse, habiéndose aprovechado de la comida y del esfuerzo de otros, antes de partir, debe pagar lo que ha disfrutado este tiempo sin que haya producido nada.
El anciano se puso delante del jefe de la comunidad y colocó enfrente suya un cayado labrado con extrañas figuras, y le dijo,
―Bien, entonces serás tú el que venga conmigo en su lugar, te advierto que la vida que llevarás no será envidiable, ya que no tendrás casa fija, ni familia, ni bienes.
»Únicamente esta vara que ahora te presento y con ella habrás de ir allá donde se te requiera para impartir justicia entre los semejantes.
»De forma que siempre se cumplan tus palabras una vez hayas dictado sentencia, y no podrás cobrar ni aceptar regalos de ese trabajo, ya que tu recompensa está en saber que has hecho bien en otros y nada más. El resto, la propia naturaleza te lo proporcionará, sin esperar nada de ella.
»Y antes de todo esto, te tienes que formar durante años en la justicia, ya que sino ¿cómo podrías administrarla sino la vives dentro de ti?
Dicho esto el anciano se volvió y se puso a andar hacia las afueras del poblado. El jefe de la comunidad, no terminaba de reaccionar, cuando vio las caras de los demás, que habían entendido que era una misión que requería mucho esfuerzo y constancia y que no podía demorarse en la partida, por lo que dijo al muchacho:
―Ve con él, que haré lo que debes para saldar tu deuda en esta comunidad, ya que el trabajo en verdad es grande, pero también sacrificado, y no me he estado preparando ni estoy predispuesto para ello, por lo que ve y cumple tu destino.
Dicho esto, el muchacho marchó contento pensando, al final fue lo que tenía que ser, la justicia se empieza con uno mismo
.
NUEVAS RESPONSABILIDADES
Desde esa mañana, parecía que su vida había cambiado, todo tenía sentido para él, ahora sabía lo que tenía que hacer, tanto tiempo perdido, tantas horas malgastadas en esforzarse por parecer y por comprender el por qué, y de la noche a la mañana, es capaz de conocer su futuro.
Había estado esperando este momento, el instante en que su mente se había abierto lo suficiente como para conocer su futuro. Era un paso necesario, pero tan novedoso para él, que desconocía que a otros les hubiese pasado.
Si sabía que algunos estaban predestinados hacia ciertas tareas, bien porque lo heredaban de sus padres y abuelos o bien porque habían nacido con esas cualidades que le permitían alcanzar su futuro.
Pero esto era diferente, él lo había buscado y deseado durante mucho tiempo, y sin darse cuenta, había alcanzado un mayor desarrollo de su mente.
Cierto que había hecho caso a la más anciana de su pueblo que le había pedido que durante unos días llevase una vida ordenada, con frecuentes ejercicios de relajación y poca comida; pero no entendía qué tenía que ver, y se acercó a la anciana a preguntárselo.
―Me alegro de tu paso, ya que ha costado mucho tiempo el lograrlo, y estos momentos eran los más propicios para conseguirlo, debido a que nuestra hermana la luna nos ofrecía su luz negra, era el momento en que tú podías despertar de tu letargo y así ser un hombre de provecho para los demás.
El chico se quedó pensando y preguntó,
―¿Cuánto tiempo he esperado?
―Eso ahora no tiene importancia ―le dijo La anciana―, lo único importante es que ahora puedes empezar el camino del desarrollo personal ya que lo que has conseguido es aperturar
