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Clase Bíblica para Adultos y Jóvenes Guía Principiantes - Tito y Filemón: Lecciones Prácticas
Clase Bíblica para Adultos y Jóvenes Guía Principiantes - Tito y Filemón: Lecciones Prácticas
Clase Bíblica para Adultos y Jóvenes Guía Principiantes - Tito y Filemón: Lecciones Prácticas
Libro electrónico81 páginas1 horaClase Bíblica Dominical Para Jóvenes y Adultos

Clase Bíblica para Adultos y Jóvenes Guía Principiantes - Tito y Filemón: Lecciones Prácticas

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Doctrina en Acción - Estudio Para Todos

La fe cristiana es tanto lo que creemos como lo que hacemos. ¿Cómo se ve eso en la práctica? Este libro analiza dos cartas clave que responden a esa pregunta: Tito, enfocada en la verdad y las buenas obras; y Filemón, centrada en el perdón y las relaciones restauradas.

D

IdiomaEspañol
EditorialSermones Bíblicos
Fecha de lanzamiento30 jul 2025
ISBN9798349533303
Clase Bíblica para Adultos y Jóvenes Guía Principiantes - Tito y Filemón: Lecciones Prácticas

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    Clase Bíblica para Adultos y Jóvenes Guía Principiantes - Tito y Filemón - Guillermo Doris McBride

    Introducción

    Aparentemente, Pablo y Tito habían estado juntos en un ministerio realizado en la isla de Creta (como vemos en Tito 1:5). No sabemos cuánto tiempo permanecieron allí. A medida que recorramos la epístola aprenderemos algo sobre la gente que vivía en esa isla. Por cierto, Pablo no tenía un buen concepto de ellos. El apóstol evidentemente salió de allí para ir a otro lugar y entonces escribió esta carta para Tito, dándole instrucciones sobre lo que tenía que hacer como joven predicador que era, mientras se quedara en Creta. La fecha en que esta carta fue escrita puede fijarse entre los años 64 al 67 D.C.

    El hecho de que los ministerios de Pablo y de Tito en Creta no fueron mencionados en el libro de los Hechos de los Apóstoles revela que este libro no contiene todo el registro de actividades de la iglesia primitiva. En realidad, este libro es un registro muy breve, y solo los ministerios de dos de los apóstoles fueron enfatizados: el de Pedro, en la primera parte del libro y el de Pablo en la segunda parte de la obra. Y ni siquiera tenemos un registro completo de los ministerios de estos dos apóstoles.

    En las dos epístolas a los Tesalonicenses, el gran énfasis de Pablo recayó en la venida de Cristo, que era para él una esperanza hermosa y brillante para él. Los críticos de Pablo han afirmado que esa era su posición en la primera parte de su ministerio, pero que más adelante, ya no lo enfatizó. Sin embargo, la carta a Tito fue escrita aproximadamente en la misma época que 1 Timoteo, justamente al final del ministerio del apóstol Pablo. En Tito 2:13, Pablo escribió: 13mientras aguardamos la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Estimado lector, Pablo no había perdido la bendita esperanza de la iglesia. Creemos que esa esperanza estaba brillando radiante y brillaría aun con mayor luminosidad, como vemos en las palabras del apóstol Pedro en su segunda carta 1:19, cuando dijo: hasta que el día amanezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.

    Timoteo y Tito fueron dos jóvenes predicadores a quienes Pablo tuvo el privilegio de conducir al Señor. Pablo les llamó a ambos hijos, sus verdaderos hijos; es decir, que él les llevó a ambos a un conocimiento salvador de Cristo.

    Pablo les escribió cartas a ambos jóvenes; tenemos dos cartas a Timoteo y una carta dirigida a Tito. Estas cartas fueron llamadas Cartas Pastorales, porque en ellas Pablo les dio a estos jóvenes predicadores instrucciones sobre la iglesia local. Estas cartas han demostrado ser muy provechosas para nosotros en la actualidad. Tenemos tanta clase de otras instrucciones relacionadas con la iglesia local, que suponemos, podríamos llenar toda una biblioteca con los libros que se han escrito sobre cómo conducir la iglesia local. En la Biblia solo tenemos estas tres epístolas, y ellas son muy breves; sin embargo nos proporcionan información sobre los procedimientos de la iglesia. La impresión que nos dejan es que si hay una carencia o una necesidad en una iglesia, el problema no radica en la organización o en el sistema que se utilizaba. Es decir, que si hay una necesidad en una iglesia, es una necesidad espiritual.

    Francamente, sabemos muy poco sobre cualquiera de estos jóvenes predicadores, Timoteo y Tito. Sin embargo, Tito, parece haber sido más fuerte que Timoteo, tanto física como espiritualmente. El Apóstol Pablo expresó menos preocupación en cuanto al bienestar de Tito que por el de Timoteo. Tito era probablemente una persona más madura, y poseía una personalidad más viril.

    Timoteo era un judío que fue circuncidado por Pablo, pero Tito no era judío y Pablo se negó a circuncidarle. Recordemos que en la epístola a los Gálatas leímos que el Apóstol llevó consigo a Tito a Jerusalén, y como no era judío, el apóstol no permitió que fuera circuncidado (como podemos ver en Gálatas 2:1-3. Pero cuando llevó consigo a Timoteo, Pablo lo hizo circuncidar (como podemos ver en Los Hechos 16:1-3). Así que Pablo circuncidó a uno de los jóvenes predicadores y se negó a circuncidar al otro. Si uno debiera deducir una regla de esa actitud, sería la siguiente, que encontramos en Gálatas 6:15, Porque, en Cristo Jesús, ni la circuncisión vale nada ni la incircuncisión, sino la nueva criatura.

    Pablo dijo que él quiso hacerse igual a todos para de alguna manera ganar a algunos para Cristo. Entre los judíos, se volvió judío, y entre los no judíos, quiso ser como un no judío. Hizo circuncidar a Timoteo porque ellos iban a ir a las sinagogas. Pero en aquel gran concilio de la iglesia que se celebró en Jerusalén, el evangelio estaba en juego, y Pablo no permitió que algún elemento de legalismo se introdujera en la iglesia (como podemos ver en Los Hechos 15); por lo tanto, él se negó a permitir que Tito se circuncidara.

    Así es, que podemos apreciar, amigo lector, que es arriesgado establecer una serie de pequeñas reglas que no son otra cosa que un rito por medio del cual algunos tratan de vivir la vida cristiana. A menos que usted tenga una relación personal con el Señor Jesucristo, todo lo demás no sirve absolutamente para nada.

    En esta epístola a Tito tenemos una buena imagen

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