El Messias en la Negra Nit
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Ignacio se trasladó por primera vez a Barcelona en el año 2018 y un año más tarde se radicó definitivamente en la ciudad. Con la llegada de la pandemia en el año 2020, la vida se hizo difícil y entre confinamientos sucede esta historia que es real pero la forma de percibir los hechos descritos solo yace en la mente del autor. Como punto de partida: la vida pandémica de Barcelona.
El autor nos deleita con su primer relato que tiene muchos elementos de la vida cotidiana pero que en momentos, los acontecimientos casi fantásticos interrumpen la narrativa cotidiana y verosímil. Como en las novelas del realismo mágico, cuyo exponente latinoamericano más destacado es Gabriel García Marquéz, la narrativa se deshace en momentos disruptivos para alguien que solo está tratando de sobrevivir en una jungla de concreto.
Testigos del devenir urbano por las calles catalanes, los personajes de esta narración se suscitan unos tras otros y así como aparecen en la escena se desvanecen casi por pensamiento mágico. Las historias se entrecruzan y se diluyen; no hay seguridad de seguir el hilo. No hay garantías de un final para cada uno; pero como dice la canción de Jorge Drexler: "amar la trama más que el desenlace".
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El Messias en la Negra Nit - Ignacio Luis Caldarola
AGRADECIMIENTOS
A Emanuel Montes por creer en el proyecto.
A Adrian Llamosas, por escucharme y motivarme a plasmar éste escrito.
A Francesca, la boletera de la estación de tren en Barletta, que me permitió llegar a Roma.
A Mauro La Mestre, que gastó su último euro en comprarme un croissant.
Al Consulado General de la República Argentina en Roma.
A Niky, por el cigarrillo para no morir de inanición.
A Corrado, el cura franciscano que me dio alojamiento en Roma.
A papá Luis y mamá Adriana por todo.
A toda la Casona de Carranza 1463.
A Giulio, por su hospitalidad.
A Agustina, por haber recuperado mis documentos.
A Alfredo, por la memoria
ÍNDICE
AGRADECIMIENTOS
Una Noche Negra
PREFACIO
CAPÍTULO 1. PUNTO G.
CAPÍTULO 2. PANDEMIA.
CAPÍTULO 3. CUARENTENA
CAPÍTULO 4. SIÓN
CAPÍTULO 5. SAN IGNACIO
CAPÍTULO 6. MESSI:AS
CAPÍTULO 7. EL JUDÍO
CAPÍTULO 8. EL AFILADOR DE CUCHILLOS
CAPÍTULO 9. ALMIRANTE BROWN
CAPÍTULO 10. EL CAMINO
CAPÍTULO 11. LOS DILEMAS
CAPÍTULO 12. CONSIDERACIONES SOBRE LA REALIDAD ARGENTINA Y MUNDIAL
CAPÍTULO 13. COMO ABRIR PORTALES
CAPÍTULO 14. PRIMEROS ADELANTADOS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA
CAPÍTULO 15. NICETO 5836
CAPÍTULO 16.
LA SOLUCIÓN FINAL
EPÍLOGO
AGC
Una Noche Negra
A NEGRA NIT
NEGRA TINA
ARGENTINA
@EL.MESSI.AS
"
PREFACIO
Este texto nace de la necesidad de escaparme de la vida que llevaba en Barcelona llena de excesos y pocos límites. Es la forma que encontré para poder vencer mis miedos mirando para adelante siguiendo un punto cardinal, y dejar de lado a la tina es decir la metanfetamina o la noche -según desde qué lado lo que quieran ver-, que me había generado todo este drama. Supuse que la mejor forma de olvidarla era alejándome geográficamente de ella. En Barcelona hubiera sido imposible, era muy fácil volver.
Este libro es una recopilación de experiencias que me pasaron a lo largo de seis meses, desde julio del 2020 hasta enero del 2021. Es el resultado de una meditación introspectiva generada durante días y semanas de no hablar con nadie ni tener contacto con la humanidad. De entender que el sentido de la vida era uno distinto al que tenía en ese entonces.
Todo lo descrito aquí es producto de mi imaginación, supongo que nada fue real. Esto lo puedo ver ahora, varios meses después. En ese entonces todo parecía ser parte de mi realidad ficticia. Tal vez esto mismo, en unos meses también lo sea. Ahora no lo sabemos.
Mi urgencia por publicar este texto es para echar luz de una vez por todas a que los dramas sociales son consecuencia o producto de los que componen esta sociedad. Muchas veces nos vinculamos entre nosotros a través de lo negativo o de las experiencias traumáticas en la vida. Deberíamos intentar lo contrario, vincularnos a través de lo afectivamente positivo. Si tenemos un problema personal, vayamos a donde vayamos nos lo vamos a llevar con nosotros si no encontramos su origen o de dónde viene. Si no sabemos de dónde venimos, tampoco sabremos a dónde vamos.
Este texto es solo una prueba de superación personal que se puede aplicar a cualquier ámbito de la vida. Podría haberme quedado mendigando por las calles catalanas y probablemente tendría hoy menos preocupaciones que las que tengo. O me podría haber buscado un hombre que me mantenga o algún adicto a la tina con ganas de compartirla. Pero decidí dar mi propia pequeña batalla personal para que estemos alertas a las señales, que son muchas pero que pocas veces las vemos.
En el texto he dejado varias cosas sin contar para no agobiar a mis lectores. Prefiero una literatura llevadera y concisa a una pesada, más cuando hay tantos escenarios y países diferentes en tan poco tiempo.
CAPÍTULO 1.
PUNTO G.
Barcelona es un mundo fantástico en donde se conectan cosas que en otro lugar sería difícil de conseguir. Viéndolo en retrospectiva, es como si hubiera sido una especie de esclavo sexual de un grupo de gente local que me mantenían subsumido en una red de explotación y adicción. Cada día que pasaba eran más los chicos que veía tirados por la calle, y uno tiende a pensar que jamás le va a tocar. Hasta que te toca. Montjuic de día es un hermoso parque, de noche se transforma en un desfiladero de personas sin alma a la búsqueda de alguna víctima desprevenida. Así empezó todo.
***
En 2019 llegué a Barcelona buscando una vida de amor. Había trabajado en una aerolínea haciendo rutas internacionales, principalmente a Estados Unidos y Argentina. En ese momento yo sentia que tenia muchos temas con Buenos Aires entonces aproveché a volver siempre que pude. Por esto cambiaba a mis compañeros las rutas a Buenos Aires porque nadie las quería. ¿Por qué nadie quería venir a Buenos Aires? La mayoría de ellos tenían complicaciones para comunicarse con los argentinos a bordo. ¿Por qué? Los argentinos no querían pagar la comida en el avión. En esas situaciones, los pasajeros mentían al sacar la comida diciendo que ya la había pagado cuando en realidad no era así. Muchas veces–a mi me ha pasado–los argentinos se acercaban a la zona de la tripulación y abrían los compartimentos restringidos sirviéndose de comer y tomar solos. Eso generaba cierto malestar entre la tripulación principalmente por la falta de comprensión del idioma.
En julio del 2019 durante mi último vuelo a Buenos Aires me pasó algo extraño. Primero, fue la única vez que la manga que va al avión se bifurcó en dos: una para premium y otra para clase económica. Esto no me hubiera resultado extraño si no fuese porque mis compañeros británicos decidieron entregarme al despachante de Ezeiza por la puerta en la que yo no estaba, mi mate con mi termo y paquete de yerba. En el avión no había nadie así que era imposible que el mate y el termo fueran de alguien mas, menos aun siendo el único argentino a bordo. No solo que no me consultaron si no que a mitad de vuelo y luego de uno de los servicios más demandantes que tuve llegó la hora de mi descanso y mis cosas no estaban. Entonces me enteré que lo habían devuelto y era el único tripulante al cual no le habían preguntado. Sin éxito, el capitán con muy buenas intenciones y en pleno vuelo mandó un mensaje oficial a Ezeiza sin respuesta de parte de mis compañeros argentinos. A pesar del pedido de rescate mi mate y mi yerba nunca aparecieron. Mi caso casi desata un conflicto internacional sin precedentes.
A los pocos días, cuando llegué a Inglaterra me citaron en Gatwick para informar que no me renovaron el periodo de prueba usando como excusa esta situación. ¿Porque era solo una excusa? Porque la aerolínea estaba y está en una situación financiera muy difícil que la obligó a desmantelar su operación en Argentina y en gran parte del mundo. Por eso decido volver a Barcelona. A los pocos días llegue al Prat, el aeropuerto de Barcelona en un vuelo low cost de esos que salen unos pocos euros. Me hospedé en Sant Adria donde alquilé un
