Explora más de 1,5 millones de audiolibros y libros electrónicos gratis durante días

Al terminar tu prueba, sigue disfrutando por $11.99 al mes. Cancela cuando quieras.

Sucedió en Catan Lil
Sucedió en Catan Lil
Sucedió en Catan Lil
Libro electrónico166 páginas1 hora

Sucedió en Catan Lil

Calificación: 5 de 5 estrellas

5/5

()

Leer vista previa

Información de este libro electrónico

Soy hija de pioneros, que al inicio del siglo XX llegaron a estas tierras de la lejana y aislada precordillera neuquina, sin recursos de ninguna naturaleza, sin apoyo externo, sin otra ayuda que su propio esfuerzo y empuje puestos en acción, que los llevaron a levantar un hito en estas soledades recién anexadas legalmente al país conjuntamente con toda la Patagonia. Aquí donde todo se levantó de la nada, y se iba en pos de un objetivo y de un ideal preconcebido, en un medio de total desarraigo. Por ello, al haber nacido aquí, en mis memorias están presentes desde mi más tierna infancia, todas las proezas que realizaron, para hacer de esta región un emporio de trabajo y de progreso.
IdiomaEspañol
EditorialEditorial Bubok Publishing
Fecha de lanzamiento10 ene 2020
ISBN9788468544083
Sucedió en Catan Lil

Relacionado con Sucedió en Catan Lil

Libros electrónicos relacionados

Biografías y memorias para usted

Ver más

Categorías relacionadas

Comentarios para Sucedió en Catan Lil

Calificación: 5 de 5 estrellas
5/5

1 clasificación0 comentarios

¿Qué te pareció?

Toca para calificar

Los comentarios deben tener al menos 10 palabras

    Vista previa del libro

    Sucedió en Catan Lil - Celina Zingoni

    sucedio.en.catan.lil.cub.jpg

    Sucedió en CatAn Lil

    1897-1922

    Celia Zingoni

    portadilla.jpg

    © Celia Zingoni

    © Sucedió en Catan Lil. 1897-1922

    Fotografías interiores: gentilezas de Mario Muglia y archivo de la autora.

    ISBN ePub:

    Editado por Bubok Publishing S.L.

    equipo@bubok.com

    Tel: 912904490

    C/Vizcaya, 6

    28045 Madrid

    Reservados todos los derechos. Salvo excepción prevista por la ley, no se permite la reproducción total o parcial de esta obra, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio (electrónico, mecánico, fotocopia, grabación u otros) sin autorización previa y por escrito de los titulares del copyright. La infracción de dichos derechos conlleva sanciones legales y puede constituir un delito contra la propiedad intelectual.

    Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47).

    Índice

    Prefacio

    Origen del nombre

    Dedicatoria

    FERNANDO ZINGONI

    LUIS ZINGONI

    LA EVASIÓN DE LOS PRESOS DE LA CÁRCEL DEL NEUQUÉN

    ORIGEN DEL SERVICIO DE PASAJEROS ENTRE ZAPALA Y SAN MARTÍN DE LOS ANDES

    TROPA DE CARROS Y SU TROPERO

    PASARON POR CATAN LIL

    CAPEROCHIPI

    LLEGARON LOS BANDOLEROS

    EL PADRE MISIONERO

    EL LOCO COLLON CURA

    DR. SCHUMANN

    DOROTEO PLOT

    ALEJANDRO GUADALUPE ARZE

    SOCIEDAD EMILIANO MOLINA Y CÍA.

    INÉS RAMOS, VIUDA DE ARZE

    LOS FRANCESES

    FRANCISCO P. MORENO

    VIDAL VIEJO

    LA ZULEMA VIEJA

    LAS CASAS VIEJAS

    LA ZULEMITA

    CASA DE COMERCIO «LA ZULEMITA»

    HABILITADOS

    ARTURO KRUUSE

    JORGE KRUUSE

    ARNOLDO KRUUSE

    DON DARÍO BERNAL

    ARTURO TRANNACK

    DOÑA ENRIQUETA ENCHELMAYER

    MISTER AND MRS. REID

    LA TÍA CATALINA

    CECILIO YERIO

    DAGMAR KRUUSE DE ZINGONI

    DR. RODOLFO KOESSLER

    ANÉCDOTAS

    Prefacio

    Eidetismo

    Del griego Eidos (imagen)

    Aptitud psicológica, particularmente en los niños de poca edad, de representarse mentalmente lo visto con anterioridad, con mucha nitidez de detalles como si el estímulo estuviera presente.

    Origen del nombre

    Catan Lil

    Peñasco agujereado, en araucano, del cual el río ha tomado su nombre.

    Cuenta la leyenda (nos contaba mamá) que los indios, cuando tenían que salir a librar una batalla, atravesaban a todo galope, lanza en ristre, por el hueco del peñasco situado en el faldeo de la montaña que bordeaba el río y, si alguno de ellos tocaba con su lanza la piedra del arco, no partía a la guerra, ya que esto significaba que era una señal de que iba a morir en ella.

    Dedicatoria

    Esta recopilación histórica llena un vacío sin pretensiones literarias, con la única finalidad de amontonar los recuerdos que vivió su autora durante su infancia, reviviendo los sucesos, muchos desconocidos, que ocurrieron en un rincón del entonces Territorio del Neuquén, y rendirle así un sencillo homenaje a sus padres, pioneros de aquellas desconocidas tierras.

    FERNANDO ZINGONI

    Image145437.PNG

    En su pueblo natal, Montalto Uffugo, Italia, Fernando Zingoni debía presentarse a hacer la conscripción. Por no querer cumplir con dicha obligación, se escapó a la Argentina con la ayuda pecuniaria de su maestro que le facilitó los fondos.

    Había nacido el 8 de Febrero de 1864, y cumplía 22 años cuando llegó a Viedma, donde ya se encontraba su hermano Vicente, padre de Don Luís. Corría el año 1886, y entró a trabajar como ladrillero en la empresa de su hermano, siendo la poca grata tarea, la de pisar el barro con los pies con un caballo por delante.

    Pero un buen día, con los pesos ganados, se compró un caballo y un piño de ovejas, montó su pingo y, acompañado por su hermano Enrique y su sobrino Francisco La Valle, enfila hacia el oeste con sus ovinos por delante. En su largo deambular por el desierto, su piño de ovejas se fue incrementando con animales sueltos que se iban agregando al arreo.

    Así llega al Neuquén y de allí se encamina a Chile para comercializar su hacienda. Luego de lo cual, realiza varios viajes desde Patagones con idéntico fin. Y, tanto cruzar estos campos cordilleranos, se entusiasma con ellos, y decide afincarse en la zona con casas de comercio y cría de ganado, estableciéndose en el territorio en 1897. En tanto en Viedma su hermano Vicente profería: «Ferdinando cree que se puede ganar el soldi san sodare!»

    Su primer bolichito lo instaló sobre la costa del Catan Lil, en el cuadro de «Los Malacaras» de Arze, donde estuvo hasta 1899, época de la inundación, yéndose a Carrancura, a orillas de su arroyo.

    La vestimenta que adoptaba Don Fernando era la misma que usaban los indios entonces, o sea: chiripá con calzoncillo cribado, rastra y botas de potro. Su fisonomía no impactaba a los extranjeros, y por ello los Mathieu, que provenían de Suiza con su hija Emma, cuando ésta cumplía los 20 años, no quisieron dársela en matrimonio. Es así que un día del 1900, Fernando la raptó y se fue a vivir a Sañi Co con ella. El contaba con 36 años de edad.

    Los Mathieu habían llegado en carro vía Chile, huyendo de los bandoleros que en aquel país los perseguían incansablemente, y entraron a la Argentina por el campo de Arze. Como primera subsistencia, se pusieron a explotar la casa de negocio «La Zulema» de Don Alejandro Arze, llamada así por la primera esposa de Arze, Zulema Bastidas. Venían con varios hijos rubios, con el encanto vital de los montañeses alpinos, y Don Fernando, que tenía su negocito muy cerca de allí, se enamoró de Emma. Y entonces, ante la negativa de los Mathieu, que lo consideraban de baja condición por el aspecto de su atuendo, fue que un buen día tuvo el impulso de raptarla, llevándosela lejos.

    Luego de 4 años regresa a las costas de Catan Lil, arrendándole a Alejandro Arze el negocio de «La Zulema».

    Más adelante le compra a Policarpo Rodríguez una fracción de campo en la costa opuesta del Catan Lil, e instala una casa de negocio de proporciones mayores que por carácter transitivo se sigue llamando «La Zulema», pasando a llamarse «La Zulema Vieja» a la anterior, al boliche de Arze.-

    Don Fernando operaba con los bancos de Bahía Blanca, a donde hacía frecuentes viajes, y en uno de ellos le solicita al gerente le recomendara a una persona para que colaborara con él, dado el incremento que habían adquirido sus negocios. El le presentó a Gaston Rambeaud; pero allí Don Fernando le exigió la condición de que supiera andar a caballo. Al año siguiente, al concurrir al banco, Rambeaud le dice: «Ya  sé andar a caballo» y regresa con él a la cordillera. Así, por primera vez, pisa tierra neuquina en 1902.

    El Sr. Rambeaud pronto emuló a su empleador en el arte de los negocios, y de empleado pasó a ser socio del mismo, y en 1903 forman una Sociedad Colectiva dedicada a la explotación de campos y casas de comercio.

    Parajes: Sañi Co, San Ignacio, Las Coloradas y Catan Lil.

    Habilitado: Luis Zingoni al frente del establecimiento Sañi Co.

    Duración de la Sociedad: 5 años. Vencido el plazo, se disuelve la sociedad, quedando el Sr. Rambeaud con 10.904 Hectáreas del campo «Las Coloradas» y Zingoni con las 5.000 restantes. Me contó Luccioni, que hizo la agrimensura de los campos entonces, que la división entre los socios la hicieron tirando una moneda al aire a cara o cruz, de resultas que las tierras del norte le tocaron a Rambeaud y las del sur a Zingoni, ya que ambos estaban en la puja de la adquisición de campos y más campos.

    Años más tarde, Don Fernando con su numerosa familia se trasladó a un paraje situado a una legua, (cinco km. de Catan Lil), donde vivió en una casa de adobe, mientras hacía construir una de material. La primera estaba emplazada en un cuadrilongo de  álamos cuyo monte estaba atravesado por dos avenidas. La nueva casa contaba con dos inmensas galerías, una al frente y otra posterior, como de 30 mts. de largo por 10 de ancho, separadas ambas por una serie corrida de habitaciones, con baños instalados con agua corriente y cerrada a los extremos de ambas galerías con más habitaciones.

    Image145446.PNG

    Estancia La Blanca - Pablo, Vicente, Ema y Emilio Zingoni

    Dichas galerías estaban cerradas por vidrieras que nacían desde el piso, siendo la del frente ornamentada con pequeños vidrios rectangulares de hermosos colores azul, rojo, verde y amarillo y también transparentes. Todo es según el color del cristal con que se mira. Esto nos daba gran placer cuando íbamos a «La Blanca». Y los enormes pisos de estas galerías totalmente recubiertos con hermosos y coloridos mosaicos italianos de singulares y atractivos diseños. Este edificio, en el piso superior tenía un altillo, que en cada extremo de la galería tenía dos balcones ornamentados con madera pintada de blanco, artísticamente recortada, que le daban al conjunto del edificio un aire coquetón.Fue la primer casa revocada de blanco en la campaña, lo que dejó atónitos a los indios, que la comenzaron a llamar «La Blanca», nombre que se le impuso desde entonces.

    Después de varios años, con los hijos ya crecidos y con la necesidad de darles enseñanza primaria, Don Fernando se traslada con toda su familia a Bahía Blanca, domiciliándose en la calle Rondeau 268.

    Luis Zingoni, como Gerente de la firma Zingoni y Cía. queda

    ¿Disfrutas la vista previa?
    Página 1 de 1