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Cuentos de la Madremonte
Cuentos de la Madremonte
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Libro electrónico96 páginas41 minutos

Cuentos de la Madremonte

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No siempre una afamada cantautora como Guadalupe Urbina nos regala sus historias escritas para los niños. Animales, niños, familia y fuerzas de la naturaleza se conjugan para dar forma a la presencia de la madreselva y a sus queridos amigos. Aprender a convivir en armonía como legado de la naturaleza pareciera ser la canción que las páginas de este bello libro nos cantan.
Cuentos de la Madremonte es un texto bilingüe (español-inglés) o más bien "biolingüe".
IdiomaEspañol
EditorialEditorial Costa Rica
Fecha de lanzamiento1 nov 2019
ISBN9789930580073
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    Cuentos de la Madremonte - Guadalupe Urbina

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    Benito, Pánfila

    y el Perro Garrobero

    El sol de las venadas pariendo

    La abueba Shmucané

    y sus cuatro ayudantes

    Tres cuentos sobre animales humanos

    y animales varios

    de las tierras tropicales de Centroamérica.

    Para niñas y niños aventureros

    que sueñan con viajar algún día

    y basados en hechos reales

    que viví en mi infancia.

    Agradecimientos y dedicatorias

    Quiero agradecer a Ángela y a Antonio porque en las sobremesas de las tardes holandesas me pedían que les contara mis vivencias de la infancia, así de tarde en tarde e ido ordenándolas en la práctica de la narración familiar y recuperando las memorias de mi infancia junto a ellas/os. Finalmente y por sugerencia de ellas/os los he escrito para compartirlos con niñas y niños. Con mis hijas/os he aprendido a regresar a la maravilla de la infancia, esa salvadora de las penas del mundo que nos enseña el camino de vuelta a la vida.

    Agradezco a mi padre Pedro Urbina Miranda, gran narrador, cantor y médico brujo –sin saber que lo era– de toda la cuadra de nuestro barrio y también a mi madre Angelita Juárez Acevedo por enseñarme el placer de narrar cuentos. Quiero agradecer también a mi hermano Pedro Urbina Juárez porque su imaginación y creatividad me inspiraron y porque siempre aplaudió mis ocurrencias para disfrutar de la vida.

    G. Urbina

    Enschede, Holanda 2002

    Presentación

    Hola:

    Yo no soy tan joven como vos. Tampoco nací en esta ciudad tan grande en la que ahora vivo. Yo no sabía que la nieve era tan blanca ni había subido jamás a un avión. Ahora, de mayor, he hecho muchas cosas.

    Yo crecí en una granja pequeña en donde vivíamos juntas las personas y los animales, bueno, en realidad las personas también son animales, entonces digamos que vivíamos juntos todos los animales y eso era muy especial y no se porque digo era porque todavía, en muchos pueblos de las tierras tropicales de la América Central existen muchas granjas pequeñas en donde viven niñas y niños que juegan como jugaba yo.

    Ahora ya no soy tan joven y algunas veces he viajado a conocer esos lugares que me recuerdan la granja en donde yo nací, en un pueblito llamado Sardinal, en la región norte de un país muy chiquito llamado Costa Rica y que se encuentra en la América Central. ¿Qué dónde está eso? Pues te prometo un mapa. ¿Te parece? Te regalo un mapa y un cuento.

    Guadalupe

    NUESTRO MONO BENITO

    A mi hermano Pedro,

    músico, loco y aventurero.

    monosolo2

    Mi casa estaba llena de animales; cerdos, gallinas negras, gallinas coloradas, gallinas pescuezo pelado, gallinas de guinea, perros, gatos, perro-coyotes, una lora, dos alcaravanes, un chichiltote −que ¿qué es eso? pues un pajarito− y un mono. Sí, aunque no me lo creás teníamos un mono. A esos monos en mi pueblo les llamamos congos.

    Aparte de todos esos animales, mamá nos tenía a nosotros, cuatro hijas y seis hijos. Mamá cuidaba a los cerdos y a las gallinas para venderlos y así podía mantener a la familia. Cada animal en mi casa tenía un nombre y podría contar y contar sin parar sobre ellos, pero por ahora solo quiero contarles nuestro encuentro con el mono.

    Los sábados todas las niñas y los niños del barrio nos bañábamos en el río. El agua tenía una frescura sabrosa que nos hacía temblar al principio, pero luego entre gritos y saltos se acababa

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