Las manos blancas no ofenden
()
Información de este libro electrónico
Pedro Calderón de la Barca
Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 1600-1681) estudió con los jesuitas y completó su formación en las universidades de Alcalá de Henares y Salamanca. En su juventud participó en varias campañas militares, mientras daba inicio a su exitosa carrera como dramaturgo, llegando a ocupar el lugar hegemónico que había distinguido a Lope y a ser uno de los autores favoritos de la corte y la monarquía españolas. Vivió entre Toledo y Madrid. Se ordenó sacerdote en 1651 y fue nombrado capellán de honor del rey en 1663. Su obra dramática sobresale en multitud de subgéneros, desde las comedias más ligeras hasta los autos sacramentales, pasando por los dramas mitológicos o las tragedias de la honra, siempre con un lenguaje de alto vuelo poético y conceptual.
Lee más de Pedro Calderón De La Barca
El orden de Melquisedec Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa vida es sueño Calificación: 4 de 5 estrellas4/5La vida es sueño: Biblioteca de Grandes Escritores Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La dama duende Calificación: 4 de 5 estrellas4/5No hay burlas con el amor Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl príncipe constante Calificación: 4 de 5 estrellas4/5La devoción de la cruz Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Las armas de la hermosura Calificación: 3 de 5 estrellas3/5La semilla y la cizaña Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCasa con dos puertas mala es de guardar Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La dama duende Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa hija del aire Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl mágico prodigioso Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El año santo de Roma Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl purgatorio de san Patricio Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesNuevo hospicio para pobres Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCon quien vengo vengo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa cena del rey Baltasar Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa fiera, el rayo y la piedra Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesAndrómeda y Perseo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDarlo todo y no dar nada Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl Faetonte Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTriunfar muriendo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesNadie fíe su secreto Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl dragoncillo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLas tres justicias en una Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl castillo de Lindabridis Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Relacionado con Las manos blancas no ofenden
Libros electrónicos relacionados
El encanto sin encanto Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesMujer, llora y vencerás Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDicha y desdicha del nombre Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa banda y la flor Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCasarse por vengarse Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDe una causa, dos efectos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl cruzado Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDesde Toledo a Madrid Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesSaber del mal y del bien Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl mayor monstruo de los celos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLas bizarrías de Belisa Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa desgraciada Raquel y el Rey don Alfonso el Octavo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesMejor está que estaba Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLa dama boba Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Con quien vengo vengo Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLos carnavales Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones¡Ay, verdades, que en amor...! Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCastelvines y Monteses (Anotado) Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDe fuera vendrá quien de casa nos echará Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl castigo del discreto Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLo que puede el oír misa Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDulce Dueño Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesLas manos blancas no ofenden Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCasa con dos puertas mala es de guardar Calificación: 5 de 5 estrellas5/5No hay burlas con el amor Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesTambién hay duelo en las damas Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesPoesía Universal Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCada uno para sí Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesCuatro milagros de amor Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesDe fuera vendrá Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificaciones
Crítica literaria para usted
Manipulación: Guía para el Dominio de la Manipulación Usando Técnicas de PNL, Persuasión y Control Mental Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El Alquimista de Paulo Coelho (Guía de lectura): Resumen y análisis completo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Cien años de soledad de Gabriel García Márquez (Guía de lectura): Resumen y análisis completo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El Llano en llamas, Pedro Páramo y otras obras: En el centenario de su autor Calificación: 1 de 5 estrellas1/5Shakespeare: La Invención De Lo Humano Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Meditaciones Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Gabriel García Márquez. Nuevas lecturas Calificación: 1 de 5 estrellas1/5Los hermanos Karamazov: Clásicos de la literatura Calificación: 4 de 5 estrellas4/5La Iliada: Clásicos de la literatura Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Magia universal Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La mente alerta: Usa tus primeros pesamientos para conquistar tu día y mejorar tu vida Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El Paraíso Perdido: Clásicos de la literatura Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El evangelio de Tomás: Controversias sobre la infancia de Jesús Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Un cuarto propio Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La experiencia de leer Calificación: 5 de 5 estrellas5/5El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez (Guía de lectura): Resumen y análisis completo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5El poder del mito Calificación: 5 de 5 estrellas5/5La insoportable levedad del ser de Milan Kundera (Guía de lectura): Resumen y análisis completo Calificación: 5 de 5 estrellas5/5No soy un robot: La lectura y la sociedad digital Calificación: 4 de 5 estrellas4/5Cien años de soledad 50 años después Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl túnel de Ernesto Sábato (Guía de lectura): Resumen y análisis completo Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Ensayo sobre la ceguera de José Saramago (Guía de lectura): Resumen y análisis completo Calificación: 4 de 5 estrellas4/5¿A dónde es el Límite entre Lo Humano y Lo Divino? Calificación: 5 de 5 estrellas5/5Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo: Nueva edición de la Suma y Narración de los Incas Calificación: 3 de 5 estrellas3/5Escribir fantástico: Manual de escritura de géneros fantásticos Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesMi lucha Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesIntensos Relatos Eróticos Reales Sin Fronteras, Sin Censuras Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesComunicación Asertiva: Desarrolle sus Habilidades de Comunicación Asertiva y Aprenda Instantáneamente Cómo Defenderse, Comunicarse Efectivamente y Aumentar su Confianza Calificación: 0 de 5 estrellas0 calificacionesEl síndrome del lector Calificación: 5 de 5 estrellas5/5
Comentarios para Las manos blancas no ofenden
0 clasificaciones0 comentarios
Vista previa del libro
Las manos blancas no ofenden - Pedro Calderón de la Barca
Las manos blancas no ofenden
Cover image: Shutterstock
Copyright © 1650, 2020 Pedro Calderón de la Barca and SAGA Egmont
All rights reserved
ISBN: 9788726499933
1. e-book edition, 2020
Format: EPUB 3.0
All rights reserved. No part of this publication may be reproduced, stored in a retrievial system, or transmitted, in any form or by any means without the prior written permission of the publisher, nor, be otherwise circulated in any form of binding or cover other than in which it is published and without a similar condition being imposed on the subsequent purchaser.
SAGA Egmont www.saga-books.com – a part of Egmont, www.egmont.com
PERSONAS.
Círlos, Príncipe de Visiniano.
César, Príncipe de Orbitelo.
Federico Ursino, galan.
Fabio, galan.
Teodoro, viejo.
Patacon, gracioso.
Lidoro, criado.
Lisarda damas.
Serafina damas.
Laura, dama.
Nise criadas.
Clori criadas.
Flora criadas.
Músicos.
––––––––––
JORNADA I.
SalenLisarda yNise con mantos, yPatacon, vestido de camino.
Lis. ¿Cuándo parte tu señor?
Pat. Dentro de un hora se irá.
Lis. ¿No sabré yo donde va?
Pat. Aunque arriesgara el temor
De su enojo, lo dijera,
Á saberlo, te prometo,
Ó por no guardar secreto,
Ó por temer de manera
Tu condicion siempre altiva,
Que estoy temiendo, y no en vano,
Cuando aquesta blanca mano,
Por blanca que es, me derriba
Dos ó tres muelas siquiera,
Como si tuviera yo
Culpa en que se vaya, ó no.
Lis. ¿Tras el ausencia primera,
De que aun hoy quejosa vivo,
Segunda ausencia previene?
Pat. ¿Qué le hemos de hacer, si tiene
Espíritu ambulativo?
Él no puede estar parado.
Nise. Para relox era bueno.
Pat. Y aunque mas se lo condeno,
Es á ver tan inclinado,
Que, solamente por ver,
De una en otra tierra pasa,
Siempre fuera de su casa.
Nise. Malo era para muger.
Pat. Pues nada á tí te pregunto,
Calla, Nise; que es en vano
Querer á mi canto llano
Echarle tú el contrapunto.
Nise. Pues yo qué digo?
Lis. Dejad
Los dos tan necia porfía,
Como veros cada dia
Opuestos; que es necedad
Insufrible; y dime (ay cielo!)
¿Dónde Federico está
Ahora?
Pat. Mientras que va
Disponiendo mi desvelo
Maletas y postas, él
Salió, no sé donde ha ido.
Lis. Pues ya que á verle he venido
Donde mi pena cruel,
Si algun alivio me deja,
Á vista de olvido tanto,
Sin que yo sepa, que es llanto,
Llegue él á saber, que es queja,
Búscale, y dile, que aqui
Estoy.
Pat. Yo le buscaré,
Bien que donde está no sé.
Mas Fabio, que viene alli,
Quizá lo dirá.
Lis. Aunque Fabio
No importara que me viera,
Y vengar en él pudiera
Con un agravio otro agravio,
Con todo en la galería,
Que cae sobre el Po, le espero
Retirada; que no quiero
Dar á la desdicha mia
Otro testigo.
Pat. Detente!
Lis. Por qué?
Pat. Porque en esta parte
Esconderte hoy, ó taparte,
Tiene un grande inconveniente.
Lis. Y qué es?
Pat. Que algun entendido,
Que está de puntillas puesto,
No murmure, que entra presto
Lo tapado y lo escondido;
Y antes de ver en qué para,
Diga, de sí satisfecho,
Que este paso está ya hecho.
Lis. En que entra Fabio repara,
Y no quiero que me vea.
Nise. Tápate, y vente á esconder. —
Y tú puedes responder,
Pues que yo no sé quien sea,
Que, si tapada y cubierta
Es fácil haga otro tanto,
Que yo le daré este manto,
Y aqui se queda esta puerta.
[Escóndense las dos.
SaleFabio .
Pat. Aunque á estorbaros me aplico,
No puede mi condicion
Conseguirlo.
Fab. Patacon,
¿Adónde está Federico?
Pat. Á buscarle voy; aguarda
Aqui. — ¡Quiera Dios le halle, [aparte.
Para que pueda avisalle
Adonde queda Lisarda! [Vase.
Fab. Loco pensamiento mio,
No te quejarás de mí,
Porque no fie de tí
El mal, que de mí no fio;
Pues cuando pedir pudiera
Albricias, de que hoy se va
Quien tantos zelos me da
Con la mas hermosa fiera
Destos montes y estos mares,
No permite mi esperanza,
Que tome tan vil venganza,
Á costa de los pesares
De la ausencia de un amigo,
Á quien ofendió el deseo.
Y pues á callar me veo
Obligado, ni aun conmigo
Lo he de hablar; séllese el labio,
Y quien alivio no espera,
Sufra, calle, gima y muera.
SaleFederico con un papel.
Fed. ¿Pues no me avisárais, Fabio,
Que estábais aqui?
Fab. Ya fue
Á buscaros Patacon.
Fed. Ociosa es su pretension,
Si va á otra parte; porque
En esa cuadra escribiendo
Á Lisarda este papel
Estaba, diciendo en él,
Como ausentarme pretendo,
Por decirla algo,......
Lis. Ay de mí! [al paño.
Fed. Á un negocio, que ha importado
Para el pleito de mi estado.
Lis. Haslo oido, Nise?
Nise. Sí.
Por decirte algo, te escribe,
No mas.
Lis. Ha tirano!
Fab. ¿Pues
Esa la causa no es
De la ausencia?
Fed. No; que hoy vive
Tan muerta la pretension,
Como viva otra esperanza,
Cuya vana confianza
Es iman del corazon.
Tras ella voy, sin saber,
Si la he de perder ó hallar.
Tened lástima á un pesar,
Que el buscarle es su placer.
Fab. No me atrevo á preguntaros
Nada; que no he de inquirir
Lo que no querais decir.
Solo he venido á buscaros,
Para saber, en qué puedo
En esta ausencia serviros,
Y donde podré escribiros.
Fed. De queja tan cuerda quedo
Advertido; y porque no
Se agravie nuestra amistad
De mi silencio, notad
La causa, que me obligó
Á volver; vereis si es mucha.
Lis. Escucha con atencion.
Nise. Bueno es que él la relacion
Haga, y digas tú el escucha.
Fed. Ya sabeis, que yo de Ursino
Habia nacido heredero,
Si el cielo no me quitara
Lo que me habia dado el cielo;
Pues siendo asi, que Alejandro,
De Ursino Príncipe y dueño,
Siendo hermano de mi padre,
Y habiendo sin hijo muerto,
Me tocaba, por varon,
De aquel estado el gobierno,
Ó mi desdicha, ó mi estrella,
Ó mi fortuna ha dispuesto,
Que Teodosio, Emperador
De Alemania, á quien por feudo
Toca la eleccion, por ser
Colonia del sacro imperio,
Á mi prima Serafina,
Que en infantes años tiernos
Quedó, por muerte del padre,
En posesion haya puesto,
Como inmediata heredera,
Bien que á salvo mi derecho
Del último poseedor.
¿Mas para qué ahora os cuento
Lo que sabeis? Pues sabeis,
Que nos hallamos á un tiempo,
Ella Princesa de Ursino,
Y yo el mas pobre escudero
De su cosa; cuya instancia
Ocasion fue de no habernos
Visto los dos desde entonces;
Que aquel hidalgo proverbio,
De pleitear y comer juntos,
Solo para dicho es bueno;
Porque no sé, como
